cabecera

La fachada del Colegio de Médicos de Granada.

Opinión, Salud

Eliminar los colegios profesionales: el caso del Colegio de Médicos de Granada y Jesús Candel (I)

Comparte este artículo:

Hoy vuelven los colegios profesionales a ser impopulares gracias a actuaciones como las efectuadas por el Colegio Oficial de Médicos de Granada (COM de Granada). De nuevo sus directivos han abusado de las facultades previstas en la normativa para perseguir a un funcionario del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y colegiado -obligado-, supuestamente por una “mala conducta”

Me estoy refiriendo al particular acoso y derribo del médico de urgencias Jesús Candel, conocido en las redes sociales y en los medios de comunicación como Spiriman, actuaciones que, a mi juicio, vulneran notoriamente derechos fundamentales, como explicaré en este artículo.

Este funcionario y médico colegiado resulta ser muy incómodo para los partidos políticos y para algunos profesionales sanitarios con responsabilidades en la gestión sanitaria pública (nombrados a dedo por aquellos), al ser todos ellos objetos de sus punzantes críticas. Pero no olviden que los partidos son, a su vez, los autores de dicha normativa sobre los Colegios, cerrando ese perverso círculo de relaciones interesadas de poder entre políticos y directivos/colegiados de colegios profesionales, que suelen dejar a un margen los intereses generales de la ciudadanía.

La práctica totalidad de los expedientes sancionadores a médicos colegiados pendientes de resolver o ya resueltos por el COM de Granada corresponden a una única persona.

Observen estos datos y juzguen ustedes si existe o no acoso a Jesús Candel: según las Memorias del COM de Granada publicadas en su web, en 2013 se iniciaron por dicho Colegio Oficial 16 procedimientos por reclamaciones de usuarios y consumidores y por conflictos de colegiados, resultando 0 expedientes informativos o sancionadores a colegiados en fase de instrucción o que hayan alcanzado firmeza; en 2014, 20 procedimientos y 0 expedientes a colegiados; en 2015, 11 procedimientos y 0 expedientes; en 2016, 11 procedimientos y 1 expediente que quedó pendiente de resolver; en 2017, 33 procedimientos y 5 expedientes pendientes de resolver; en 2018 (última memoria publicada), 20 procedimientos y 1 expediente archivado y 1 resuelto con sanción, y 5 expedientes pendientes de resolver. La práctica totalidad de los expedientes sancionadores corresponden a Jesús Candel.

Hace unos meses publicaba un artículo sobre el caso del omeprazol que vendía una empresa de uno de los vocales del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga, demostrando que las omisiones y acciones de dicho colegio (especialmente de su secretario) y del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos dejaban en entredicho las funciones de estas arcaicas instituciones. Pero lo que viene ocurriendo con el COM de Granada es de traca mayor. Si en su día dejé constancia de la hipocresía de profesionales médicos en este otro artículo, en estas dos partes del presente artículo argumentaré que ese acoso constante e injustificado a Jesús Candel por dicho COM de Granada, un funcionario del SAS y colegiado del mismo por obligación, no puede considerarse lícito en un sistema democrático por varios motivos.

Que ocurran actuaciones como estas demuestra que la Constitución instauró en España una partidocracia de manual, creando instituciones de base privada y corporativa para ponerlas al servicio de los partidos políticos, consiguiendo de paso censurar previamente a profesionales, marginando los intereses generales del pueblo español. Y para ello, los partidos incluso han reservado en la Ley la representación institucional exclusiva de dichas corporaciones cuando estén sujetas a colegiación obligatoria, una especie de monopolio de participación pública, marginando a cualquier otra libre asociación de profesionales. Lo grave de esto es que perdemos todos: cuando se crea un monopolio, mueren la libertad y la competencia, motores de la creatividad.

Con este sistema partidocrático, se están vulnerando flagrantemente derechos fundamentales reconocidos en la actual Constitución, y esto queda amparado por otra institución pública que funciona al servicio de los partidos políticos: el Tribunal Constitucional (TC), que no es más que una creación interesada de los partidos que introdujeron en la Constitución a fin de poder justificar con retorcidas interpretaciones las violaciones de derechos fundamentales en las leyes que llevan aprobando los partidos desde 1978, e igualmente para conseguir politizar la Justicia hasta sus más íntimos rincones. En la segunda parte del artículo trataré esta cuestión que afecta de lleno al TC.

Los colegios profesionales se han convertido en clubes sociales

Tal como publica la revista asturiana Atlántica XXII en uno de sus artículos, en opinión de Carina Rodríguez, abogada y presidenta de la Asociación El Patio de mi Colegio, fundada para denunciar los abusos e irregularidades de los colegios profesionales de abogados, los colegios profesionales “tienen más de clubes sociales que de instrumentos de defensa de las reivindicaciones de los colegiados”, describiendo a los colegios como organismos muy preocupados por la imagen externa de la profesión, cultivada en “cenas fastuosas en el Club de Regatas para dar palmaditas al consejero de turno”. Y es que gusta mucho la típica pose y hacerse la foto con los políticos de turno. Son tal para cual.

La junta directiva del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos con el consejero y la viceconsejera de Salud en una foto de familia.

Asimismo, en dicho artículo se menciona la opinión del que fuera presidente de Asturias entre 1991 y 1993, Juan Luis Rodríguez-Vigil, sobre la materia: “El corporativismo es una peste que arraiga con violencia en todas las sociedades arcaicas o arcaizantes, allí donde hay una sociedad civil débil y tendencia a la endogamia, el aldeanismo y el conservadurismo…”, opinión que comparto en su totalidad.

Como ejemplo de ese corporativismo nocivo, tenemos la tendencia a no denunciar y ocultar por parte de los colegios profesionales las negligencias cometidas por sus colegiados, ante el temor de que el denunciante o el directivo de turno del colegio reciban represalias por parte de sus colegas, o de que la ciudadanía pudiera actuar contra algún colegiado como usuario o consumidor de sus servicios. Todo queda en casa, mientras los ciudadanos sufrimos los perjuicios.

Eso sí, los colegios actúan y denuncian si se trata de un colegiado díscolo o considerado como “políticamente incorrecto”, es decir, actúan como un tribunal de honor cuando les interesa por motivos espurios (por ejemplo, que puedan perder sus puestos concedidos a dedo por los políticos en la Sanidad pública), prohibido en nuestra Constitución.

Les pondré un ejemplo concreto: la asociación Justicia por la Sanidad ha presentado tres querellas en los Juzgados de Granada, difundidas en redes sociales y en algunos medios de comunicación. En dichas querellas aparecen médicos colegiados implicados que actuaban como directivos públicos, y el COM de Granada no ha abierto ni una sola investigación o expediente informativo sobre las actuaciones de los mismos, a pesar de constituir una falta muy grave la comisión de delitos dolosos y de que el artículo 23.4 del Código de Deontología Médica del Consejo General de COM establece que los médicos con responsabilidades en la dirección y gestión de recursos actuarán siempre guiados por el bien colectivo y la equidad. Tienen un deber deontológico de honradez y ejemplaridad”.

En vez de abrir expedientes informativos a los querellados por la citada asociación, el COM de Granada expedienta al médico Jesús Candel, que es quien firma dichas querellas como presidente de dicha asociación. Con esto queda demostrada la hipocresía y doblez de los directivos de dicho colegio profesional, que parecen haber formado un club VIPS de hipócritas y aduladores de políticos.

¿Qué puede tener de lícito que una entidad de base privada -colegio profesional- sancione con una inhabilitación temporal a un médico que trabaja para la sanidad pública o incluso con la expulsión del colegio?

¿Qué puede tener de lícito que una entidad de base privada -colegio profesional- sancione con una inhabilitación temporal a un médico que trabaja para la sanidad pública o incluso con la expulsión del colegio? Esto equivaldría a dejar sin empleo a un funcionario público sin la intervención de la Administración sanitaria, que es la empresa responsable del médico (la expulsión de cualquier COM equivale a no poder ejercer la profesión de médico al ser obligatoria la colegiación para ello); pero no porque ejerza mal su profesión como médico, sino porque irritan sus certeras opiniones sobre la gestión directiva que realizan algunos profesionales sanitarios en la sanidad pública o de los gestores políticos que, por cierto, nombran a dichos gestores a dedo. Si analizan sus afiladas críticas, Jesús Candel no critica la gestión que realizan otros profesionales sanitarios dentro de los centros sanitarios privados, lo que implica que sus críticas persiguen únicamente el buen funcionamiento de los servicios sanitarios públicos que pagamos todos los españoles. Sin embargo, intentan castigarle por ello, violando derechos fundamentales por mucho que lo revistan hipócritamente con banalidades o lo disfracen artificiosamente.

Es tan absurdo todo este invento de los colegios profesionales y la colegiación obligatoria (para colmo, con pago obligatorio de cuotas) que, ante unas mismas declaraciones críticas efectuadas por dos españoles diferentes fuera del ejercicio de sus profesiones (es decir, en calidad de ciudadanos), el colegio puede sancionar con una inhabilitación para trabajar al colegiado y funcionario, por el mero hecho de ser profesional obligado a colegiarse en el mismo, y nadie puede sancionar a la otra persona por el mero hecho de no tener la misma profesión. Por ponerles un ejemplo concreto: si las manifestaciones de Jesús Candel, presuntamente sancionables según el COM, las hubiese realizado un servidor, químico de profesión y también funcionario del SAS, no tendría consecuencias sancionadoras colegiales, a pesar de que pueda sentirse igualmente irritado cualquier profesional médico colegiado de dicho COM. Este tipo de situaciones disparatadas es lo que permite la partidocracia.

Una cosa es que se pueda sancionar con la expulsión a un colegiado cuando la colegiación sea libre (no obligatoria para poder ejercer la profesión), como ocurre en toda asociación con cualquier socio que desprestigie a la misma, y otra muy diferente es que se le pueda sancionar imposibilitando con ello el ejercicio de su profesión, cuando de dicho ejercicio profesional depende la vida del obligado a colegiarse y, en su caso, la de su propia familia.

¿O acaso con este invento de la colegiación obligatoria tratan los partidos de imponer una censura previa a quienes tienen una elevada formación profesional, que a su vez pueden trabajar en las Administraciones Públicas (médicos, ingenieros, arquitectos, etc.), a fin de evitar posibles críticas molestas a políticos y gestores profesionales elegidos a dedo por esos políticos, usando los colegios como herramientas para ello?

Y cuidado con este asunto, porque guste o no, nos afecta a todos, no solo a los que ejercen hoy esas profesiones de colegiación obligatoria. Mañana cualquier hijo o familiar de ustedes podría elegir estudiar y ejercer dichas profesiones, y estaría obligado a colegiarse previamente y pagar la correspondiente cuota que establezcan sus directivos, quedando sometido el profesional al yugo del silencio por el temor a la expulsión del colegio profesional de turno y a quedarse sin trabajo. ¿Aceptan ustedes esta sumisión o prefieren ser personas libres?

CONTINUARÁ EN PARTE II


Comparte este artículo:

11 Comentarios

  1. Eres un máquina Luis, cuánta razón tienes

  2. Yo solo puedo decir, que a estos impresentables establecido por y para el «»sistema y sus beneficio»», se les está cayendo los palos del chiringuito playero y deben de ir todos sin excusas ni pretextos, previo juicio, al «»talego»», por delincuentes, además son delincuentes en connivencia con otr4os delincuentes denominados «»políticos»», solo que estos son mas «»shungos»» , tienen mas poder y por tanto hay mas saqueo a todos y en todo. Así que ya saben, háganse miembros de ((JUSTICIA POR LA SANIDAD)) y menos tabaco y cubatas, que es malo para la salud…

  3. Avatar Encarnación Ruiz Castro

    Totalmente de acuerdo !!!!!!!! Por una Sanidad Pública Digna!!!!!!!!!!!#yeahhhhhhhh

  4. Avatar Angeles Suarez Pozo

    El poder de unos políticos no puede poner en juego la salud de las personas.

    Eso fue lo que sucedió, estaban recortando en sanidad y nos estaban dejando con toda la mierda que a ellos le daban la gana, nos estaban dejando indefensos.

    Jesús Candel salió porque no tenía más remedio que salir, porque alguien tenía que denunciarlo.

    Porque íbamos hacia la peor época de la sanidad española.

    Y esa fue la realidad, Jesús Candel se puso al frente de todos porque como médico le resultaba humanamente imposible callar,porque un médico está para salvar vidas no para seguirle el juego a cuatro políticos asquerosos.

    Porque son unos verdaderos mierdas.

    • Avatar Alicia Gimeno Raga

      La compra de lo que necesita un hospital la autoriza el POLITICO de turno y ya sabemos para que, pero nadie dice nada ni los medicos, estan todos comprados y si hay alguien que protesta ya no les interesa, no deberia ser asi, deberia haber union entre los sanitarios.
      Animo Luis que se podra hacer algo con Jesus,

  5. Avatar Fernando Gil

    Luis, la PARTIDOCRACIA, anula la “hormona de la dignidad humana” . Todo apunta que la vacuna conocida como Spiriman, comienza a dar resultados activándola. Un abrazo de un asociado y voluntario de #JusticiaPorLaSanidad, por solo 1€ al mes. También #Abstencionario

  6. Avatar Ángeles Suárez Pozo

    La verdad que no entiendo muy bien el tema, las cuestiones burocráticas de la sanidad pública se me escapan de mi conocimiento.

    Intentaré preguntar a ver si alguien me explica.

    Pero, bueno, lo que me he dado cuenta por la intención de tus palabras, es que a Jesús Candel lo quieren joder, que quieren callarle la boca, para que nosotros no nos enteremos de nada, y sigamos ignorante de todo lo que nos afecta, porque no hay nada que nos pueda afectar más que la salud.

    Porque antes, un pobre tenía poca cosa, pero lo poco que tenía era bueno.

    Ahora, parece que tenemos más, pero todo es mierda.

    Y nada más que hay que comprobarlo en los alimentos, antes se comía un pollo y era un pollo, ahora no se sabe lo que es, pues lo mismo pasa con los medicamentos y con las atenciones a los enfermos, que todo es puro escaparate.

    yo no tengo palabras para agradecerle a Jesús Candel que reventara y que sacará aquel primer vídeo, yo creo que hay un antes y un después en la sanidad española después de aquel vídeo

    Aquí en España hace falta gente que se indigne y que proteste, porque si no nos van a perjudicar muchísimo, y no tendremos tantas oportunidades como la que tenemos ahora.

  7. Avatar Maria Victoria

    Indignante que quieran matar» al mensajero de miles y miles de personas que solo quieren una SANIDAD PÚBLICA DIGNA.
    NO DEBERIAN EXISTIR PORQUE NO SIRVEN PARA NADA!.

  8. Avatar Paqui .socia j x la sanidad

    Gracias Luis .todos queremos una sanidad didna no hay derecho .lo k están haciendo Jesús estamos contigo .cuidate te hechamos de menos gracias

  9. Avatar M Reyes Fdz Loaysa

    Todo, como suele hacer Luis Escribano, perfectamente explicado y documentado.
    A Jesús Candel le llamaremos el tentempié, porque mira que lo quieren tumbar y se vuelve a levantar.
    No me cabe duda que además de su valentía y veracidad de todas sus denuncias, también le hace contrapeso para volver a la vertical, el asesoramiento de Escribano, y otros, muy, pero que muy bien preparados e inteligentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*