Colas Primaria Sevilla

Una imagen de la cola que había hace unos días en la puerta del centro de especialidades de Marqués de Paradas. / SATSE

Salud

Desbordamiento en Atención Primaria y en los servicios de Urgencias de los hospitales debido a la «nula planificación» del SAS

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El Sindicato de Enfermería (Satse) en Sevilla ha alertado de la situación de desbordamiento que existe actualmente en la Atención Primaria y en los servicios de Urgencias de los hospitales de la provincia hispalense, cuyo incremento de la demanda asistencial está recayendo al 200% en el personal de Enfermería, que se está viendo sometido a una gran presión asistencial por la sexta ola de esta pandemia. Por otra parte, CCOO habla de «una falta de previsión total» y CSIF acusa al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de «improvisar y poner parches»

En este sentido, explican que los enfermeros de los centros de salud «están excedidos por la sobrecarga laboral, ya que recae sobre ellos en exclusiva la gestión de los casos covid desde el diagnóstico, al tener que hacer frente a la realización de test de antígenos, cribados y vacunaciones, todo ello sin dejar de realizar sus actividades asistenciales diarias.

Y es que las deficiencias del sistema sanitario, «provocadas fundamentalmente por la falta de personal y la nula planificación y organización de los gestores, están repercutiendo directamente en los enfermeros que están al frente de la Atención Primaria, los únicos profesionales que han mantenido además la atención presencial desde el inicio de la pandemia sin que esto haya supuesto un incremento del personal«.

Incremento de agresiones

Toda esta situación, apunta también Satse, está derivando en «situaciones de crispación y frustración entre la ciudadanía que acude a los centros de salud que están desembocado en un incremento de las agresiones verbales y físicas hacia los enfermeros por ser los profesionales que les atienden en primera línea y la cara visible del sistema sanitario». También celadores, personal administrativo y médicos están sufriendo esta agresividad de los usuarios del SAS, que están indignados por la situación.

De hecho, en las últimas semanas se han producido en Sevilla varios incidentes con agresiones verbales a enfermeros de los que el sindicato tenga constancia, una de ellas en el centro de salud de Cisneo Alto; otra en el centro de salud Marqués de Paradas; y otra en el punto de vacunación sin citas de San Jerónimo, donde los profesionales «tuvieron que llegar a encerrarse en las consultas ante los intentos de agresión y amenazas por no vacunar a personas sin criterio de vacunación».

Por todo ello, el Sindicato de Enfermería insta a los profesionales a denunciar cualquier situación de agresión que se produzca y pide respeto a la ciudadanía para que no culpabilice a los enfermeros de las carencias del sistema y, por supuesto, tolerancia cero contra la violencia y a la agresión.

«La Enfermería es la primera maltratada, siendo la gran perjudicada de este colapso sanitario, generado por el caos organizativo y la ausencia de planificación, además de haber sufrido el drástico recorte de personal realizado en el mes de octubre, y cuyas consecuencias en la asistencia sanitaria ya fueron advertidas, un riesgo en la capacidad de respuesta del sistema y en las condiciones de seguridad de la atención a la ciudadanía», agregan.

Urgencias hospitalarias

De otro lado, las dificultades para dar respuesta al incremento de la demanda asistencial en Atención Primaria están provocando una saturación de los servicios de Urgencias de los hospitales de la provincia. Aunque las hospitalizaciones no están creciendo hasta los niveles de las anteriores olas de Covid, las urgencias y salas de Observación de los hospitales «se encuentran al límite».

Satse recuerda que los centros hospitalarios fueron los principales afectados por el recorte de personal de finales del mes de octubre, en los que se dejaron sin renovar a más de 3.300 enfermeros que finalizaban sus contratos en centros hospitalarios de toda Andalucía, pues sólo se mantuvieron el 45% de los contratos de esta categoría que finalizaban el 31 de octubre.

Ante esta situación, concluye el sindicato exigiendo «una solución y respuesta inmediata al caos y maltrato al que se está sometiendo al personal de Enfermería, comenzando por más contratación de enfermeros tanto para Atención Primaria como para las Urgencias hospitalarias, una buena gestión en cuanto a organización y planificación por parte de la Administración, así como la condena a las agresiones que se están sufriendo y viendo incrementadas en los últimos días a causa de este desbordamiento del sistema sanitario».

CCOO acusa al SAS de «una falta de previsión total»

Por su parte, la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía advierte que el SAS está demostrando «una falta de previsión total» en esta sexta ola de la pandemia permitiendo que más de 900 enfermeros andaluzas tengan que emigrar a otras comunidades autónomas, cuyos servicios de salud han sido más eficaces y les han ofrecido contratos estables.

Actualmente, el SAS se ha quedado sin enfermeros para contratar «debido a esta expulsión» y recurre a la incorporación de jubilados, al doblaje de turnos y al pago de horas complementarias a los enfermeros de hospital para que suplan los huecos en el hospital y apoyen a sus compañeros en Atención Primaria, «aumentando la sobrecarga» de estas trabajadoras esenciales.

Esta organización sindical rechaza absolutamente el procedimiento utilizado, sin negociación ni consulta en Mesa Sectorial, mediante la publicación de unas instrucciones cuya aplicación generará conflicto, ya que no se tienen en cuenta los descansos del personal y «se menosprecia el trabajo en Atención Primaria porque se pagará más por trabajar una hora en el hospital que en Primaria«. Además, en determinados casos, el enfermero tendrá que suplir este déficit por obligación sin poder acudir a la voluntariedad, lo que supone «un atropello» a la conciliación de su vida laboral y personal.

CCOO ya avisó de «este desastre organizativo» antes de que ocurriera, porque la Consejería de Salud aplicó «criterios economicistas» a la hora de no renovar a los 8.000 trabajadores dedicados a la pandemia, sin tener en cuenta los nuevos retos sanitarios ni las nuevas oleadas. «Llegaron a decirnos en la Mesa Sectorial que no necesitaban a los 8.000 profesionales despedidos. Alegaron que no tenían dinero para pagarles cuando, el 31 de octubre, tenía la Junta de Andalucía un superávit de 2.589 millones de euros. No había dinero para mantener contratadas a nuestras enfermeras y ahora hay que ponerlo para que doblen sus turnos”, señala el adjunto al Área de Acción Sindical de la FSS-CCOO Andalucía, Luis González.

Asimismo, afirma que las carencias de personal en Atención Primaria no afectan sólo a médicos y enfermeros. «Hay una sobrecarga generalizada de trabajo que afecta a todas las categorías de personal y no podemos entender por qué no se toman medidas ya para reforzar las plantillas de las TCAE, de los epidemiólogos (tan necesarios en una pandemia), de los técnicos de radiodiagnóstico y del personal de gestión y servicios de Atención Primaria. Para esas categorías no faltan candidatos disponibles en las bolsas de contratación», añade el dirigente sindical.

«Esta Administración de Juanma Moreno está llevando al límite al sistema sanitario de forma genérica y a la Atención Primaria de forma particular. Y todo ello para acabar el ejercicio con superávit en los presupuestos del 2021, pero a costa de poner en peligro la salud de los ciudadanos y de sus trabajadores», asegura González.

CSIF acusa al SAS de «improvisar y poner parches»

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Andalucía ha acusado al SAS de «improvisar y poner parches en la gestión del personal de la sanidad pública andaluza» para afrontar la sexta ola de la covid-19 en nuestra comunidad autónoma.

El presidente del Sector de Sanidad de CSIF Andalucía, Victorino Girela, ha criticado este miércoles «las prisas, improvisación, falta de previsión y planificación» con la que ha procedido la dirección del SAS y ha recordado la no renovación hace dos meses de un total de 8.000 profesionales, «que ha provocado el éxodo fuera de Andalucía de un personal del que nunca se debió de prescindir, tal y como ha quedado demostrado en negro sobre blanco».

A juicio de CSIF Sanidad Andalucía, que es la primera fuerza sindical multiprofesional del SAS, «las consecuencias más evidentes de esta nefasta gestión de personal son, por ejemplo, el cierre de centros de salud y de consultas por la tarde debido a la falta de personal o la cobertura de vacaciones con residentes en su inicio formativo, entre otra casuística».

«La falta de diálogo y negociación en mesa sectorial de asuntos trascendentes ha llevado a la Administración sanitaria a tomar decisiones apresuradas, que son parches que no resuelven los problemas estructurales que sufre nuestro sistema sanitario público, afectado por males crónicos que sólo se arreglan con plantillas adecuadas y equilibradas», ha argumentado Victorino Girela.

Mesa Sectorial para pactar una solución estable para el déficit de profesionales

El responsable sindical ha criticado el programa de mejora de la accesibilidad de la ciudadanía a los servicios de Atención Primaria y Hospitalaria que ha puesto sobre la mesa la Administración como consecuencia de la falta de aspirantes en la Bolsa Única del SAS en las categorías de Enfermera y Médico de Familia y ha reclamado la convocatoria urgente de la Mesa Sectorial para consensuar una solución estable al déficit de profesionales.

«El personal de la sanidad pública andaluza se enfrenta a la sexta ola por la covid-19 con una sobrecarga evidente y que ya se prolonga durante casi dos años desde que empezase esta crisis sanitaria y no es de recibo la política de contrataciones del SAS, que incluso se ha visto obligado a recurrir a personal jubilado después de prescindir de los mencionados 8.000 profesionales hace sólo unas semanas», ha insistido.

Asimismo, ha reiterado su «sorpresa e indignación» tras saber que la Junta de Andalucía cerró octubre con un superávit de más de 2.500 millones de euros y, «aun así, semanas antes no dudó en mandar a la calle a miles de profesionales absolutamente necesarios para contar con una sanidad pública de calidad».


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Un comentario

  1. Avatar Angeles Suarez

    Esto es un caos. Y la sanidad ya se pasa por el culo todas las reclamaciones y las quejas que hagan los desgraciados pacientes.

    Esto es peor que las macrogranjas…

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