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La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz, en un acto de partido.

Opinión, Política

Rocío Ruiz, la consejera perdedora

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Para algunos críticos representa un misil del PSOE en el corazón de Ciudadanos. Avalada por el gran ‘Iscariote’ Hervías, pretendió el asalto al consulado de Cs pasando por unas primarias que venía preparando largo tiempo, sobre todo a raíz del despojo que sufrió su consejería por parte del relojero Marín y sus huestes

Aquella maniobra pareció a Federico I Hohenstaufen despojando a Enrique el León por traidor. Se lanzó a la arena contra el aparato regional, pensando que desde Madrid llegaría la ayuda prometida en forma de avales. Y llegaron solo los ecos del cambio de bando de las huestes de su valedor Hervías.

Los restos de su consejería acabaron en la otra Rocío, Blanco, la de empleo, la peor consejera que hemos tenido desde la llegada de los fenicios a las costas andaluzas. Esa que prometió 600.000 puestos de trabajo, esa que prometió acabar con la corrupción de su consejería, esa que prometió acabar con la administración paralela y que los va a hacer funcionarios de la Junta a todos. Esa que prometió tanto y que cumplió tan poco. Lo primero que hizo es una tela de araña tupida a manos de Loscertales sobre el Instituto Andaluz de la Juventud, donde se demostró, desde primera hora, que venían solo a por la nómina y el cargo público. Rodeada de pretorianos peperos y protegida de Bendodo, Marín asume que es su ex consejera intocable. Viene de Cs para trabajar para el PP. Nunca un partido significó tan poco en un gobierno regional.

La destrucción de Cs

La destrucción de Cs la inició Rivera el día en que decidió asaltar la Moncloa por la derecha. El intentar reemplazar al PP por una copia clonada le resultó letal. Significó el hundimiento de toda su estructura nacional, los votos se le fueron todos por las cañerías de la estrategia de Hervías, un incapaz, un ciclotímico a lo Juan sin Tierra que no sabe lo que es vencer y convencer al mismo tiempo. Pero sí que huele la supervivencia personal, como las hienas que expulsan de la manada. Y cuando lo expulsaron de sus cargos y de sus títulos, lo primero que hizo fue colocarse en el Senado y colocar su mujer, la llorona de la noche electoral, en un cargo y una nómina de 60.000 euros en el Defensor del Pueblo Andaluz.

Estos riveritas nunca creyeron en el proyecto, sino en su futuro. En pagar las caras hipotecas y en vivir en los coches oficiales de lo público. Habían ya probado la sangre del poder y no querían renunciar a ella. Habían probado el feudalismo y no querían soltar los privilegios. Habían llegado a representar lo nuevo cuando viraron a lo viejo. Ellos no eran la montaña del Parlamento, ni eran los exaltados sans culottes. Solo venían de ser provincianos que no querían ser independentistas a vender un producto nacional que resultó peor que el timo de la estampita. Como dijo Abraham Lincoln: no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Sus votantes salieron en estampida cuando vieron las cartas marcadas desde Barcelona a Madrid. Arrimadas se hizo cargo de un barco cuyo capitán se había suicidado. Y ella venía sin cartas náuticas ni experiencia más allá de la tierra catalana, con un equipo a dedo salido de un congreso a la búlgara. Nadie le tosía y nadie le hacía sombra. Los del Sur que se queden en el Sur, Marín y sus pierres nodoyuna con sus patanes que se repartan el botín de la Junta de Andalucía. Que calle mientras cobra, que calle mientras pueda. Que en la relojería de Sanlúcar hace mucho frío y los inviernos son muy largos hasta la llegada del verano y de los sevillanos.

La traición de Hervías

Hervías ya lo ha dejado claro, que Cs es la mayor mentira desde la llegada de la democracia, y que vienen solo a salvar su nómina y sus puestos de trabajo. Decían que venían de profesiones liberales a gestionar lo público, pero se ha demostrado que solo vienen a vivir de lo público. Hoy recuerdan aquel CDS de Suárez cuyos cargos hoy están todos en el paracaídas del PP, hasta su propio hijo. La maniobra es clara. Destruir para comer. Destruir para conservar el poder orgánico. Todos mis peones al servicio de Casado, que no de Bendodo. Eso lo han dejado claro. Por eso en esta opa pierden Moreno Bonilla y todos los sorayistas que están escondidos en los despachos de Presidencia, como el viceconsejero Antonio Sanz, que esperan su momento con la chulería de Belén Esteban.

La gran perdedora

Y mientras la historia se cocía a fuego lento en los despachos de Madrid, la consejera Rocío Ruiz, que había cruzado el Rubicón desobedeciendo al senado de Sanlúcar de Barrameda, y se había lanzado a desbancar al Sila del Sur apellidado Marín, contaba con las fuerzas del Marco Junio Bruto de Cs. Incluso en su arrojo había desoído las advertencias de los idus de marzo, los gritos de las sibilas y de las vírgenes vestales. Ahora ya sabe que la engañaron, que la usaron y la sacrificaron, que hoy es un peón inservible. Que ahora es un juguete roto y débil, con menos soldados que Pirro tras la última batalla, y que tiene en la política andaluza las horas contadas.

Hoy Marín tiene el cetro del Sur porque se lo ha dado Arrimadas tras el paso de Hervías al PP, con todo su cuartel general, su plana mayor y todo su ADN familiar para ser los próximos fontaneros de Casado en el Sur, para que el Salvador de Granada dé el paso adelante para acabar con el relojero y toda su banda. Y para sustituir a la larga a Bendodo y a todo el arenismo que está marcado desde que perdió Soraya.


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2 comentarios

  1. Avatar xsibai

    Leí en un digital que Bendodo y una tal Rocío, cuando el PP llegó al poder, llamaron a un funcionario de alto nivel que había sido desalojado de su puesto por el Gobierno anterior, para resarcirle, además de tener a alguien de valor en la plantilla. Este funcionario se había destacado en el Gobierno del PSOE por exigir que las cosas se hicieran con arreglo a las leyes y normas. Fue enviado a un puesto de inferior categoría.
    Cuando, con ilusión, llegó al nuevo Gobierno, se encontró que seguían haciendo las mismas cosas, con lo que vuelta a empezar. Y a terminar porque duró poco en el cargo.
    De verdad, es que todos nuestros altos cargos políticos, parece que los escogen de entre lo mejor de cada casa.

  2. Avatar xsibai

    Bueno, como ya sé que no me lo vais a publicar, ahí va la opinión de un lector cualquiera: ¡que pena de el DL, cuando el Sr. Escribano y Vd parecían amigos (no puedo asegurar que ahora no lo sean). Era una delicia de digital. yo lo llamaba el de los funcionarios cabreados y leía todo lo que escribíais. Puede que el cierre no fuera voluntario, pero ha sido una pena que no os vea juntos por aquí.

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