educacion niñosss

Dos niños aprendiendo juntos.

Educación, Opinión

La niñez, una etapa crucial de la vida

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Para atender peticiones de padres (plural inclusivo) de familias conscientes de su papel, retomamos el camino que marcaron o iniciaron los artículos en los que, comentando el estilo educativo familiar, dieron lugar al enjuiciamiento de formas o caminos de llevar a cabo la primordial labor del hombre y de la mujer

Comprobábamos entonces que esa circunstancia iba a marcar el desarrollo de la personalidad de los niños y jóvenes (futuros hombres y mujeres) al integrarse en la sociedad.  Algo de ello ya lo conocemos en general. Ahora procuraremos acercarnos un poco más, llevándolo por etapas evolutivas. Hemos elegido las dos que consideramos fundamentales; de cómo transcurran va a depender casi toda la vida (su ser persona y su felicidad) del ser humano.  Es por ello que pido a los padres: cuiden especialmente estos dos momentos.

Desde siempre ha sido tema de preocupación, por muy distintas motivaciones, el considerar los estados de la vida humana como en tres momentos claves: infancia, pubertad y madurez. Dos fuertes pilares científicos -medicina y psicología- nos han venido dando respuestas a incógnitas que, ahora, permiten que estemos mejor orientados y que contemplemos la cuestión educativa en los siguiente escalones: primera infancia, los tres primeros años de la vida. Segunda, de 4 a 6 años. Tercera, entre los 6 y los 11-12 años. Pubertad, se escalona con la anterior etapa, puesto que puede comenzar a los 10-11 años, y enlaza con la adolescencia, que hay autores que la establecen entre los 13 y los 21 años.

Establecido así, hablemos de la primera. Para comenzar, nos vamos a situar en mes y medio antes de… Son las 06:27 horas de la mañana.  Álex -bostezando y desperezándose- dice a Maruja: «¡Buenos días, cariño, ¿por qué te has despertado tan temprano? Su esposa -acariciándose el abultado vientre-, responde: «Tendrás que preguntárselo a este crío tan simpático; lleva un buen rato dándome pataditas y él no sabe de horas«. Sigue el diálogo:

-¿Ya le enseñaré yo el reloj cuando él aparezca!

-¿Te hará caso?

-Espero que sí, ¡si no es tan cabezota como tú!

-¡Ya, ya, o tan futbolero como su papá!

-Bueno, pues vamos a empezar a educarlo desde ya!!

Mes y pico después, Álex y Maruja estaban muy felices y algo asustados, pero miran embobados a su bebé. Sueñan, piensan, se preguntan… ¿y a partir de ahora?… Deberán ser muy observadores e irán notando los cambios evolutivos; tienen que ser pacientes. El primer mes transcurrirá como la adaptación del neonato a un ambiente muy distinto para el que no está totalmente preparado. Sigue necesitando cierta oscuridad, silencio, tranquilidad.

Pasado este mes, se irán reduciendo sus horas de sueño; poco a poco sus ojos buscan, se fijan en algo. También aumentan los movimientos de manos, brazos y piernas. Desde los tres o cuatro meses tienden a coger objetos que están cerca. Luego, el paso de los meses presentará cambios observables: irá ensayando gorgoritos, balbuceos, sonrisa, incorporándose, sentándose… gatear.. Se está incorporando a la vida, actividad y vida familiar -ya como una personilla- pero necesita y mucho, la afectividad.

Desde que cumplió 8 ó 9 meses, hasta los 3 años, es de vital importancia el tono afectivo de su entorno. La vida del niño es aún su madre sobre todo, pero también los demás miembros de la familia. De 0 a 3 años es etapa de cambios estructurales y psicológicos importantísimos; tanto que, en muy alto porcentaje, en su transcurso, estará la clave del carácter de vuestros hijos. Estos tres primeros años deben seguir transcurriendo entre muestras de afecto, cariño, abrazos, besos, buenas caras, alegría en el hogar.

Empezar a andar

Un hito relevante da comienzo cuando ha empezado a andar. Entonces, necesita una extrema y constante vigilancia de sus padres. No se le puede dejar solo por precaución (accidentes domésticos). Hay juegos que le divierten mucho y que podemos compartir con él, como el veo veo, el escondite, amontonar fichas, pequeños puzles… Mas, en otro plano, tenemos que ser muy vigilantes, siendo solícitos sin caer en la permisividad. A través de los juegos y de nuestra actitud, él irá percibiendo que hay algo que se puede hacer y algo que no, algo que está bien y algo que está mal. Esto es así porque, desde que cumplió 9 ó 10 meses, posee la capacidad de conocer el sentido del NO, sobre todo si, además, dicho monosílabo se acompaña con un movimiento de cabeza (puede dar lugar a una pequeña rabieta al no dejarle hacer algo), pero esto, en adelante, le está mostrando que existe bien o mal, sí o no… Normas. Va creciendo en todos los sentidos. Si aquellos felices padres habían ido pensando en cuál sería el momento de acudir a guardería o parvulario, la respuesta debería ser «aún no; no en los tres primeros años». Ese ser, aunque ya es una personilla, necesita constantemente el contacto materno. Comprendemos que habrá circunstancias que justifiquen variar este planteamiento.

Consejo a padres conscientes: mostradles vuestro amor, disponibilidad (aquí nos tienes siempre para lo que necesites), confianza, relación agradable…

A partir de esa edad, puede comenzar perfectamente el período de Educación Preescolar, que añade el valor de facilitar al niño la vida social fuera del ambiente de su familia. Será el tiempo de los niveles P-3 , P-4 y P-5, hasta cumplir 6 años, en que ya será sujeto de escolarización, entrando en lo que psicológicamente se llama Tercera Infancia, entre los 6 y los 12 años, estando ya inmerso en la etapa de Enseñanza Primaria, en la cual entra en un desenvolvimiento in telectual que le permite adquirir, poco a poco,  ideas, experiencias, conocimiento abstracto. También adquiere y desarrolla habilidades manuales.

Conato de vida social

El conato de vida social que se inició en la etapa preescolar, adquiere ahora una vital importancia. Presten los padres una especial atención a cómo la vive. En lo que su hijo comenta de la escuela: clases, maestro/a,  recreo, compañeros, juegos… Hay que ir descubriendo destellos de la situación grupal en que se mueve, entre los extremos de total integración o de rechazo. Esto moldeará su carácter. Ahora ya participa de la doble situación: escolar y social. Pero es un gran momento para que -escuchando y hablando- le conduzcamos a interiorizar hábitos, actitudes de compañerismo, solidaridad, empatía, amistad, ayuda, generosidad, respeto y responsabilidad. Consejo a padres conscientes: mostradles vuestro amor, disponibilidad (aquí nos tienes siempre para lo que necesites), confianza, relación agradable; compartir juegos y/o deportes, paseos, excursiones, comunicación, interés por sus actividades, estudio, amigos… De este modo, su entrada en la pubertad y adolescencia (con sus características particulares) no le encontrará desarmado.


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3 comentarios

  1. Avatar Francisco José Castillo

    Muy buena descripción, además basada en la ciencia.

  2. Avatar Angeles Suarez Pozo

    Lo que necesita un niño desde que nace se puede hacer dependiendo de las circunstancias.

    Habría primero que estudiar qué es lo que están haciendo los padres y también si es una familia monoparental.

    La situación de los padres va a repercutir en los cuidados al hijo.

    Si bien los padres están tranquilos con sus trabajos y son funcionarios públicos y pueden coger cada uno un turno o por la mañana o por la tarde para que siempre haya alguien en la casa obviamente, todo va funcionar mucho mejor.

    Si trabaja en una empresa privada y los dos trabajan por la mañana hasta que Dios quiera, el niño no podrá estar atendido por los padres y lo más posible es que se lo queden los abuelos.

    Por otra parte, si el niño es de una familia monoparental, ya no hablemos, todo dependerá de la economía de la madre, si puede pagar a alguien para que los cuide mientras que ella trabaja. O de otra serie de cuestiones.

    En el caso de que unos padres puedan educar correctamente, las atenciones dependerán de la economía y el trabajo que estos tengan.

    Yo tenía una amiga que era psicóloga y el marido era militar y apañaron los turnos para que los niños siempre tuviesen a uno de ellos. Como el sueldo les alcanzaba tenía alguna chica para que se hiciera cargo de la casa y también las horas en las que yo no estaba para que cuidaran a los niños.

    Obviamente, unos padres que nos tengan que tener tantas preocupaciones y ocupaciones van a estar más activos para los cuidados de los hijos.

    Y por último creo que hoy en día no se puede tener hijos porque no hay trabajo fijo ni tampoco tienen vivienda ni tienen nada de nada. No me extraña que España sea el país con menos natalidad.

  3. Avatar Angeles Suarez Pozo

    Hola, de nuevo:
    Creo que, no me he explicado del todo bien, lo que quería decir es que: podemos aprender cómo cuidar a un niño, pero no sabemos si tendremos los medios para poderlo hacer correctamente.

    Imagínate que tienes que hacer una paella y, buscas la receta. Sabes cómo tienes que elaborarla y los ingredientes que tienes que echarle. Imagínate que para hacer la paella te lleves un poco más de media hora y, que tú nada más que tengas 10 minutos. Imagínate que no tengas dinero para comprar todos los ingredientes que te hacen falta. Aunque sepas cómo tienes que hacerla, si no tienes los medios ni los materiales va a ser imposible.

    Igual pasa el cuidado de los niños y el tiempo de calidad que tú le quieras dedicar. Si los padres están estresados y absorbidos por la crisis y el trabajo, psicológicamente el hijo sea un motivo mas para estresarse.
    Con lo cual te quiero decir que, para criar un niño y darle todas las atenciones que este se merece hay que estudiar el medio sociocultural en el que esté niño nazca.

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