La consejera de Salud no aclara cuándo se van a publicar las cifras de esta categoría en la página web del Sistema Sanitario Público de Andalucía, un acto de transparencia al que obliga el Real Decreto 605/2003 con periodicidad semestral y que el Gobierno andaluz no hace desde marzo de 2019
La consejera de Salud dijo no saber el dato, la cifra actual de pacientes que conforman la lista de espera de pruebas diagnósticas. Eso sí, afirmó que la tardanza ha disminuido: «Hemos reducido esas listas de pruebas diagnósticas, igual que hemos reducido las quirúrgicas. En las diagnósticas, hemos reducido la espera en 69 días y en 90 días las de operaciones quirúrgicas. Si esperábamos 208 días en el año 2018 para una intervención, ahora se esperan 90 días menos».
Uno de los motivos por los que ha podido bajar ese tiempo de espera (eso no significa que el número total de pacientes que integran la lista de pruebas diagnósticas haya disminuido) es por la derivación continua que hace la Consejería de Salud a la sanidad privada, como demuestra el acuerdo con Hospitales Pascual.
La Junta de Andalucía está obligada a publicar el número de usuarios del SAS que integran cada lista de espera en la página web del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA), concretamente en el área de Transparencia. Están todas menos la de pruebas diagnósticas, que no se dan a conocer desde marzo de 2019, cerca de cuatro años de opacidad.
García se salta a la piola el decreto
La Consejería de Salud está obligada a ser transparente y publicar esa información, tal y como se recoge en el Real Decreto 605/2003, de 23 de mayo, por el que se establecen medidas para el tratamiento homogéneo de la información sobre las listas de espera en el Sistema Nacional de Salud.
El artículo 4 de este documento reza lo siguiente: «El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud establecerá las características y contenidos de la información general sobre los tiempos de espera de los pacientes en el Sistema Nacional de Salud, asegurando la comparabilidad de los datos entre las comunidades autónomas. El Ministerio de Sanidad y Consumo hará pública, con periodicidad semestral, esta información, referida a los datos existentes a 30 de junio y 31 de diciembre de cada año». Pero, si la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía no proporciona estas cifras al Ministerio de Sanidad, es imposible que se cumpla el principio de comparabilidad.
El decreto también detalla: «Cada ciudadano tendrá acceso a la información personalizada sobre la espera prevista en relación con su proceso asistencial, que será proporcionada por su servicio de salud». Para el usuario del SAS suele ser toda una odisea acceder a la información de por qué tiene que esperar cuatro meses o más para que un especialista le atienda.
«Sin perjuicio de las políticas de información al ciudadano de cada servicio de salud, las comunidades autónomas harán pública la información sobre listas de espera en consonancia con sus estructuras organizativas, de acuerdo con las definiciones del artículo 2″, pone de relieve el decreto, el cual puede ser consultado en su totalidad pinchando aquí.
Por otro lado, la consejera de Salud argumenta que Jesús Candel Fábregas, que fue presidente de la Asociación Justicia por la Sanidad, de la Fundación Uapo y de la Fundación Spiribol, no será el nombre que tendrá el Clínico a pesar de las miles de firmas que se han recogido a este efecto y las innumerables peticiones de sus seguidores en redes sociales: «Esto fue una polémica que surgió incluso antes de fallecer Jesús Candel y él la corto, porque él dijo que ese hospital se tenía que llamar Hospital Universitario San Cecilio y que para eso había trabajado y luchado. Entonces, vamos a respetar lo que, en vida, decía Jesús Candel, que era que ese hospital se tenía que llamar San Cecilio».
Diferencia cuantitativa entre las 12.000 renovaciones
Asimismo, Catalina García también justificó que los médicos tengan contratos más largos que el resto de categorías profesionales en el caso de las 12.000 renovaciones: «Siempre hemos dicho que, por el déficit que ha existido siempre en Andalucía, los contratos más largos se les iba a hacer a los médicos en los lugares de difícil cobertura y en otros lugares donde hay déficit. Donde tenemos que incidir en los contratos más largos es en las categorías donde tengamos un déficit estructural. Y lo tenemos en Andalucía y lo tenemos en todo el sistema sanitario nacional».
Sobre la protonterapia: «Nos gustaría tener plazos más cortos»
Con respecto a los dos equipos de protonterapia que ha donado la Fundación Amancio Ortega a la Junta de Andalucía, EL LIBRE preguntó a la consejera por qué los enfermos oncológicos de Sevilla y Málaga -provincias que se beneficiarán de ellas, aunque podrán usarlas también enfermos de otros rincones de Andalucía- tendrán que esperar entre tres y cuatro años para empezar a darse sus sesiones de radioterapia con protones. ¿No podría agilizarse el proceso? «Nos gustaría tener plazos más cortos, pero hay que construir las instalaciones, que son de una gran seguridad, donde van instaladas esas máquinas. Una vez que se instalen, tienen que llevar un proceso de grandes controles durante un largo periodo de tiempo. El tiempo viene estipulado, primero, por la construcción de las instalaciones y, segundo, por la seguridad del equipo.
Aumentan los casos de bronquiolitis
Por último, los casos de bronquiolitis siguen aumentando entre los niños de entre 0 y 3 años en Andalucía: a día de hoy, hay 245 niños ingresados con bronquiolitis frente a los 216 que había hace 10 días.