resi mayor

Una cuidadora de una residencia le da de comer a una anciana. / EFE

Salud

Cada 81 minutos se produce un fallecimiento por covid-19 en las residencias de mayores andaluzas

Comparte este artículo:

Según datos de la Junta de Andalucía, desde el día 1 al 6 de noviembre han fallecido por covid-19 en las residencias andaluzas 106 personas, cerca de 18 diarias, lo que supone que cada 81 minutos fallece una persona. En todo el mes de octubre fallecieron 214 personas en las residencias de mayores, es decir, que en tan solo 6 días de noviembre ya han fallecido prácticamente la mitad que en 31 días de octubre, habiéndose duplicado también el número de fallecimientos diarios

El número total de fallecidos ya asciende a 961. La tasa de letalidad general en Andalucía es del 1,67%, mientras que en las residencias de mayores asciende a 19,03%. Según los últimos datos facilitados por la Junta de Andalucía correspondientes al 4 de noviembre, actualmente hay 293 centros con contagios (168 más que hace un mes, 125), 2.009 residentes contagiados (1.200 más que hace un mes, 809), 170 residentes ingresados (16 más que hace un mes, 154), 1.010 trabajadores contagiados (641 más que hace un mes, 369), 40 centros medicalizados (27 más que hace un mes, 13) y 8 centros de evacuación (4 más que hace un mes, 4).

¿Cómo hemos llegado a esta situación? La causa, según la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), se encuentra en «los inadecuados protocolos que ha utilizado y sigue utilizando de una forma ya preocupante la Junta de Andalucía». A la vista de los datos queda claro que los protocolos actuales «no funcionan, no han funcionado nunca, así que no entendemos como no se comienza a explorar otras alternativas y cómo el consejero de Salud, con el apoyo del presidente, sigue obcecado obstinadamente en unos protocolos que nos han llevado a que, cada 1 hora y 21 minutos, se produzca un fallecimiento por covid en las residencias de mayores (cada 3 horas y 21 minutos en el mes de octubre)».

El presidente de FOAM, Martín Durán, se muestra muy indignado: «Todo esto lo veíamos venir cuando dijimos, a finales de marzo, que si la Junta no cambiaba los protocolos de actuación las residencias de mayores se convertirían en tanatorios. Seguimos insistiendo: solo hay una forma de parar el virus y es evacuando lo antes posible a todos los contagiados a hospitales o a centros especiales preparados para ello».

FOAM lleva años denunciando el maltrato que reciben muchos ancianos en las residencias de ancianos de Andalucía.

La detección precoz del contagio es fundamental, por lo que la medida anterior debe de ir acompañada de la realización semanal de test PCR tanto a residentes como a trabajadores. «En la situación actual hay que suspender las visitas de familiares y las salidas de residentes. No queda otra solución. De no tomarse estas medidas, todas las residencias de mayores de Andalucía terminarán contagiadas y el número de contagiados y fallecidos crecerá. De hecho, ya lo está haciendo, de forma exponencial«, añade Durán.

FOAM quiere denunciar «la situación dantesca» que estos protocolos están ocasionando en las residencias de mayores y cómo la Junta de Andalucía «las ha abandonado a su suerte».

«Normalmente, un contagio entra en una residencia a través de un trabajador (suponiendo que se hayan prohibido las visitas de familiares y salidas de residentes) y afecta a residentes y a otros trabajadores», señala Martín Durán. La proporción viene reflejada en los datos que facilitamos anteriormente de contagios actuales (2.009 residentes y 1.010 trabajadores), es decir, aproximadamente afecta al doble de residentes que de trabajadores. Con los protocolos actuales de la Junta, todos los residentes (contagiados o no) permanecen en la residencia, pero el número de trabajadores ha disminuido hasta la mitad.

Es imposible encontrar sustitutos a esos trabajadores, porque nadie se mete en un foco de contagio «por un sueldo más bien bajo y con un contrato de corta duración«. Así sucede que, con la mitad de la plantilla, se tiene que atender al mismo número de residentes que, además, requieren una especial atención, porque un gran número de ellos están contagiados. «No se puede mantener un nivel digno de atención hacia estos residentes con la mitad de la plantilla, porque evidentemente terminan extenuados«, agrega Durán. A ello hay añadirle que se produce una demanda de medios muy superior a lo normal de equipos EPIS, de número de pañales, de sabanas, de toallas etc. etc.

«Creemos que una medicalización no es más que un mecanismo que la Junta utiliza para hacernos creer que convierten las residencias en hospitales y que los familiares crean que los residentes están atendidos como en un hospital», denuncia Martín Durán, presidente de FOAM

Nada de esto, que es totalmente «necesario, imprescindible y urgente» en esos momentos, es facilitado por la Junta de Andalucía. Ni siquiera cuando proceden a medicalizar una residencia facilitan estos recursos. La aportación de la Junta, en estos casos, se limita a desplazar a un médico y un número de ATS (que oscila entre 1 y 3) y que va en función del número de residentes que tenga la residencia. «Facilita también medicación y algún que otro equipo médico», aportan desde FOAM.

Martín Durán expone su versión del concepto de medicalización que tanto nombra Jesús Aguirre: «Creemos que una medicalización no es más que un mecanismo que la Junta utiliza para hacernos creer que convierten las residencias en hospitales y que los familiares crean que los residentes están atendidos como en un hospital. Nada más lejos de la realidad una residencia medicalizada dista muchísimo de parecerse a un hospital porque los recursos tantos técnicos como humanos son escasos e insuficientes. Eso sí, el ahorro económico para la Junta es considerable. No hace mucho, la Junta anunciaba a bombo y platillo la llegada de 7 millones de unidades de material de protección sanitario, en dos partidas de 4 y 3 millones respectivamente, para “distribuirlos a centros hospitalarios, residencias de ancianos, trabajadores de ayuda a domicilio y también se va a abrir una línea de entrega para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”. ¿Dónde está ese material? Os podemos asegurar que en las residencias de mayores no».

«No podemos consentir que esta situación se mantenga por más tiempo. Nuestros mayores no pueden continuar recibiendo el trato tercermundista que se le está dispensando por parte de la Junta de Andalucía. No podemos consentir que continúen muriendo uno cada 1 hora y 21 minutos. Los mayores contagiados en residencias tienen el mismo derecho que cualquier ciudadano a recibir un tratamiento digno contra la covid. Hay que evacuarlos a hospitales y hay que facilitarles los mismos recursos que al resto de la ciudadanía. No pueden permanecer ni un segundo más en las residencias, porque estas no reúnen las condiciones adecuadas, no cuentan ni con medios humanos ni materiales para dispensarles una atención con garantías. Los trabajadores ya no pueden más, porque han llegado al límite de sus fuerzas: están extenuados», apostilló muy contrariado Durán.


Comparte este artículo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*