Dicen algunos expertos en educación que el nivel de exigencia quebranta la igualdad. Solamente la igualdad legítima es la igualdad de oportunidades
Nuestra sociedad nos proyecta con insistencia, sobre todo en los medios de información y en las numerosas plataformas de redes sociales, que nuestra existencia es de color de rosa y que todo es muy fácil de conseguir y de alcanzar sin esfuerzo.
Afrontar los desafíos que a diario se presentan, cuando aparecen la desgracia, los problemas, las enfermedades… Si carecemos de mecanismos para atajarlos, se inicia el castigo a sucumbir.
Una vida sin retos no es vida. Hay que encontrar la armonía y esta se verá favorecida por las emociones positivas. Examinemos lo positivo de todo lo que acontezca, no desfallezcamos y peleemos aun cuando nos derrumbemos muchas veces.
Ejemplo de lo que expongo es la trayectoria del gran tenista español Rafael Nadal.
Indiscutiblemente, todo en la vida es arresto y sacrificio. Las aptitudes sociales en la veracidad, el respeto, el compromiso, la honestidad, el esfuerzo cotidiano, la labor bien hecha para los demás, socorrer al que verdaderamente lo necesite… Todo ello tiene que labrarse entre todos y, de esa manera, conseguiremos progreso, bienestar y, sobre todo, libertad.
La mal entendida aquiescencia a nivel global engendra personas sin razones para debatir, conversar, rebatir, disentir etcétera. Estamos presenciando de forma acelerada, en todos los ámbitos sociales, un gran número de personas inestables, irrespetuosas, apáticas, que no aprecian nada, adaptándose al escaso esfuerzo requerido por sus educadores. Verdaderamente, estos jóvenes, cuando sean adultos, no poseerán la facultad de decidir ni armas necesarias para que, en cualquier adversidad, puedan salir adelante.
¿Y cómo se hace esto para que nuestra sociedad rectifique? Exigiendo a nuestros jóvenes, con criterio y con mucho cariño, que ahí está el triunfo.
3 respuestas
Totalmente de acuerdo 👍
Muy buena descripción de la realidad y de la sencilla solución.
Yo creo que aquí hay que hablar claro y dejarse de tanta demagogia. Donde peor se educa es en los colegios y estoy cansada de decirlo que los colegios no valen absolutamente para nada y que lo único que hacen es aborregar a la gente y tenerlas ahí perdiendo el tiempo… En los colegios el único que aprende es el profesor porque es el que se permite hablar, los demás tienen que estar con las bocas calladas y tampoco pueden pensar porque eso también se lo tienen prohibido.
Y por qué se lo tienen prohibido?
Por qué en las escuelas solamente se enseña lo que al estado le interesa que aprenda la gente…
Se enseña en los colegios acaso política?
Se enseña cómo está el mundo laboral el paro que hay la desigualdad….
¿Qué debates hay en los colegios para que los chavales sepan con antelación en el mundo que tienen que luchar?
Es que salen totalmente anestesiados… Y lo único que tienen claro es que se tienen que divertir porque la vida no sabe que qué es lo que tienen que hacer en ella…
Este sistema se está cargando a toda la juventud y luego vienen a criticarla y a decir que son ignorantes y que no aprovechan las enseñanzas de los colegios.
Tengo un amigo en Argentina que no ha llevado a los niños al colegio hasta que han entrado en la enseñanza superior… Los resultados han sido totalmente positivos… Los niños están mejor educados y han aprendido más que en el colegio. Además con la ventaja de que han tenido más relación con los padres y esto quiera uno también les ha valido para su vida …
Odio el sistema de enseñanza español