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Sánchez y Redondo, en un descanso de uno de los debates de la ultima campaña electoral.

Opinión, Política

Pedro Sánchez e Iván Redondo se creen elegidos para inventar una nueva España

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En su libro ‘Iván Redondo. El manipulador de emociones’, el periodista Graciano Palomo describe con fuerza y osadía el enorme peligro que encierra el tándem formado por Pedro Sánchez y su gurú Iván Redondo, dos tipos llenos de peligro que creen tener la misión histórica de inventar una nueva España

Nada es más peligroso y letal que creerse elegido por Dios o por el Destino para cambiar el mundo. Los que tienen esa creencia suelen ser personas mentalmente enfermas y dañinas, carentes de autocrítica y lo bastante implacables para llevarse por delante y destruir personas, pueblos y naciones.

Al repasar el libro, he recordado que, cuando ejercía como periodista internacional en Panamá, me dijo el que fuera dictador panameño, Omar Torrijos, que lo más peligroso que puede existir en el mundo es alguien que se crea «enviado de Dios».

Explica el periodista Graciano Palomo que «tanto Sánchez como Redondo se consideran a sí mismos como poco menos que enviados de Dios a la Tierra. Disfrutan cuarteando, autoconvencidos que tienen la misión histórica de inventar un nuevo país, ir al cambio de régimen, establecer un nuevo orden. Todo en plan adanista. Piensan que todo lo que se ha hecho en España desde la restauración democrática es pura filfa; ahí están ellos para marcar el rumbo a la historia…».

Engañar a Europa a través de la gran prensa

Dice también que Redondo, que es el hombre más poderoso del gobierno, después del mismo Sánchez, más que todos su gabinete, intenta destruir a la oposición, fundamentalmente a Pablo Casado y el PP -partido del que por cierto se llevó una morterada de euros-, engañar a Europa a través de la gran prensa (se está viendo), envolverá de nuevo a Sánchez en la bandera nacional; presiona a los grandes colectivos -desde el empresariado a la Iglesia- para que les den apoyo, mandarán al gulag a los críticos bajo las acusaciones típicas (fachas, resentidos, etcétera), aumentará el control de los grandes medios públicos y privados e intentan que los agraciados por el indulto tengan algún gesto que poder exhibir en aras de una decisión histórica ante sus votantes.

Paralelamente, tiene una agenda para continuar excitando las bajas pasiones de la extrema izquierda: otra vez el Valle de los Caídos y remover las cenizas de una Guerra Civil que todo el mundo creía olvidada tras el milagro de la Transición que Sánchez&Redondo han volado. El tándem se mueve bien en los extremismos.

Redondo, todo un Rasputín de los nuevos tiempos, experto en estrategias de poder, le ha asegurado a Sánchez que «ganará las próximas elecciones» dentro de dos años

Redondo, todo un Rasputín de los nuevos tiempos, experto en estrategias de poder, le ha asegurado a Sánchez que «ganará las próximas elecciones» dentro de dos años, a pesar de los grandes desatinos de su gobierno y del inmenso rechazo popular que padece. Y lo peor de todo es que Sánchez se lo cree.

El libro de Palomo ocupa la cabeza de los más vendidos desde que salió, hace pocos días, y en el texto proyecta la imagen extremadamente peligrosa de un tándem que se cree capaz y con derecho a cambiar España, sin consultar con nadie, ni siquiera con sus víctimas, los españoles, porque se consideran elegidos por el cielo para la gloria, todo un peligro que comparten con personajes históricos tan nefastos como Stalin, Mao, Hitler, Mussolini y otros tiranos que se sintieron empujados por el aliento de los dioses.

Merece la pena leer la obra de Palomo, aunque sólo sea para aterrorizarse ante el panorama de una España en manos de iluminados sin control democrático alguno, tan osados que todos los que le rodean les temen, incluyendo a la Monarquía, las Fuerzas Armadas y el poder judicial.

El personaje Redondo que describe el periodista Palomo es sobrecogedor y extremadamente inquietante y peligroso. Ha bebido en las fuentes primigenias de los spin doctors USA Karl Rove y Roger Stone, en los que la premisa básica es la destrucción del adversario. Ya lo hizo en Extremadura cuando trabajaba para el PP de Monago. En estos empeños, el control de los medios de comunicación juega un papel imprescindible.

Redondo parece ser el impulsor de los cuantiosos gastos públicos que emplea el gobierno en la compra de medios de comunicación, periodistas e intelectuales, todos puestos al servicio del poder sanchista, no de la verdad ni del servicio a la comunidad.

En fin, lo que Palomo describe es toda una desgracia terrible para España, un país lleno de cobardes que se deja subyugar por una peligrosa pareja de osados sin prudencia ni escrúpulos.


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