Hace unos días, un informe alertaba del empobrecimiento de España respecto a Europa en los últimos años. La realidad es que no necesitamos que nadie nos lo diga, notamos la disminución de nuestra capacidad adquisitiva todos los días, al comprar los alimentos básicos que necesitamos, pagar la luz, gasolina, etcétera
En resumen, somos más pobres que cuando el sr. Sánchez llegó a la Moncloa. Además, en el tema del paro seguimos siendo campeones en Europa, en deuda pública también, seguimos sin recuperar el PIB prepandemia y, por si faltaba algo, tenemos inflación.
Con este panorama, el ejecutivo se dedica a aprobar la Ley de Paridad. Yo me pregunto: ¿es esa la mayor preocupación y necesidad de los españoles? ¿Es realmente prioritaria?; ¿Necesitamos esa ley? ¿No existe ya una igualdad en derechos entre el hombre y la mujer en nuestra Constitución? Me da la impresión de que, en este Gobierno, sólo hay ideología e incapacidad total para mejorar la vida de los españoles. No han hecho, ni en su programa dan soluciones a los grandes problemas que tenemos: paro, deuda pública, inflación, mejora del PIB, igualdad de oportunidades y, ante la ley, seguridad jurídica e impedir la fragmentación de España.
Creo que en nuestra sociedad actual está superado y totalmente aceptado que las mujeres puedan acceder a los puestos más reconocidos y mejor remunerados. Los varones estamos encantados de que una mujer mejor preparada logre el puesto en disputa, ya sea jueza, cirujana, etcétera. Y de hecho, eso, afortunadamente, se ha logrado hace tiempo. Ya no importa que nuestro urólogo sea una mujer, si es una buena profesional. Este supuesto problema sólo existe en ciertas mentes que se lo deben hacer mirar.
Todas las mujeres que conozco, sin excepción, prefieren acceder a su puesto por su valía y no por una discriminación positiva. Hay bastante literatura al respecto y, a los legisladores de esta ley, los invito a que se informen. Les voy a recomendar dos libros, el primero es un clásico y está disponible en español. El título es La discriminación positiva en el mundo, de Thomas Sowell. El segundo, titulado Black Snowflakes: How the liberal victimhood narrative ruins black males, escrito por Spencer Shaw Page, no me consta que esté traducido. Escritos ambos por afroamericanos, es decir, personas de color y los dos demuestran con hechos que la discriminación positiva no funciona y agrava los problemas, del que se intenta ayudar, nunca ha funcionado a nivel mundial. Las intenciones pueden ser buenas, pero la realidad está ahí. No entiendo que tantos políticos, que se denominan progresistas, se empeñen en prescindir de las evidencias y seguir cometiendo los mismos errores.
Discriminación positiva
Por otra parte, la discriminación positiva, que es lo que se pretende con esta ley, si se piensa un poco, es un pensamiento totalmente machista: parte de la concepción de considerar a la mujer un ser inferior y desvalido, incapaz de labrarse su futuro por ella misma y a la que hay que ayudar y promocionar.
Nadie quiere que su neurocirujano, el piloto del avión en el que viaja o la profesora de Matemáticas sea por cuota o paridad. Deseamos a los o las mejores en los puestos de más responsabilidad. Todo lo que no sea premiar la valía, la excelencia, el esfuerzo, los principios y la competencia es engañarnos a nosotros mismos.
Por lo tanto, no nos engañemos. Este tipo de leyes no sirven para nada, sólo generan envidias y rencillas y desprestigian a la que consigue un puesto de responsabilidad, ya que se presume que ha sido por la paridad, no por sus méritos. En muchas ocasiones, se penaliza al más competente, lo que es injusto y, además, ninguna sociedad subvencionada ha progresado. La realidad es tozuda y está ahí, para el que quiera mirar y ver.
Con tantos problemas en nuestro país, recomendaría a nuestros políticos que se centren en los problemas reales y se dejen de vender humo e ideologías ya contrastadas y trasnochadas.
2 respuestas
Las economías que destruyen su tejido productivo ( el que realmente da de comer) y después se sostienen a base del endeudamiento crónico son cada día que pasa más pobres, hasta que terminan completamente arruinadas.
Una vez en la miseria, siempre han sido reseteadas de maneras muy violentas o desaparecidas junto al Estado que habitaron.
Saludos.
A principios de Mayo del presente año el gobierno central saco en unos de los BOE una normativa donde a través de la financiación del Estado da dinero a los agricultores por el abandono del cultivo de la vid, desaparición de cabañas lecheras etcétera etcétera todo ello relacionado con la agricultura y la ganadería.
Continuamos con el modelo económico que instauró el Régimen del 78 donde los dos partidos políticos que lo han manejado,junto a las muletillas de turnos no han dejado de obedecer a los mandamás de fuera.
Siempre me pregunto: la gente de aquí dónde tiene la cabeza?.