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El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Juan Marín.

Opinión, Salud

Marín llama «negacionistas» a 88 personas ingresadas en las UCI andaluzas sin tener en cuenta sus posibles patologías previas

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El vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, ha alertado este martes de que «el 72%» de las 122 personas (88 infectados) que actualmente se encuentran ingresadas en unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de hospitales de Andalucía con Covid-19 son «negacionistas», es decir, «gente que no se ha querido poner la vacuna», de «entre 50 y 60 años» de edad. Pero, ¿Marín ha caído en la cuenta de que la vacuna no es segura al cien por cien, hoy por hoy, para personas con ciertas enfermedades?

Así lo indicó el vicepresidente de la Junta en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno, en la que compareció junto al consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior y portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo.

Al analizar la situación de los hospitales andaluces como consecuencia de los nuevos ingresos que está provocando la Covid-19, Juan Marín ha indicado que resulta «muy atípico que gente que ya estuviera vacunada, con entre 50 y 60 años» de edad, «estuviera ingresando en UCI», y al respecto ha puesto de relieve que «el 72%» de los actuales pacientes en unidades de críticos son «negacionistas» de la vacuna, tras lo que ha realizado un llamamiento a favor de la vacunación.

Pero, ¿tiene el consejero de Turismo los datos precisos de esas 88 personas? Hay que ser muy cauteloso, porque los historiales clínicos son confidenciales. El señor Marín puede opinar en la barra de un bar lo que quiera, pero, para salir a la palestra pública, hay que estar bien documentado y medir lo que se dice para no meter la pata (por cierto, ¿por qué el señor Aguirre comparece tan poco en las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Gobierno en plena quinta ola? Él es el indicado para hablar de temas sanitarios con propiedad y no Marín ni Bendodo).

Para empezar, el término negacionismo significa, según la Real Academia Española de la Lengua, «actitud que consiste en la negación de determinadas realidades y hechos históricos o naturales relevantes, especialmente el holocausto«. Es verdad que se ha estado usando ese término para los que niegan la existencia del coronavirus, pero, de ahí a tachar de negacionista a una persona infectada de más de 50 años, va un mundo. Pueden serlo, pero también puede que no. ¿Acaso Juan Marín ha consultado las contraindicaciones actualizadas que tienen las vacunas anticovid? Es peligroso generalizar siempre, pero en este caso es deleznable, porque, entre esos enfermos críticos, puede haber alguno que no se haya vacunado por miedo a que su salud pueda empeorar, porque no existe todavía evidencia científica sobre cómo puede afectar la vacuna a sistemas inmunitarios deficitarios.

Sistemas inmunitarios debilitados

Según una información de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) actualizada a 16 de junio de 2021, las personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que causa el SIDA, y quienes tienen un sistema inmunitario debilitado, debido a otras enfermedades o por los medicamentos que toman, podrían correr mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de la COVID-19. Pueden vacunarse contra la COVID-19. Sin embargo, deben estar al tanto de que los datos de seguridad son limitados:

  • Todavía no hay información disponible acerca de la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 para personas con sistemas inmunitarios debilitados que pertenecen a este grupo.
  • Se incluyeron personas con el VIH en los ensayos clínicos, aunque todavía no hay datos específicos de seguridad sobre este grupo.
  • Si tiene una afección o toma medicamentos que debilitan su sistema inmunitario, es posible que no esté totalmente protegido incluso si tiene la vacuna completa. Hable con su proveedor de atención médica. Incluso después de vacunarse, es posible que deba seguir tomando todas las precauciones.

Enfermedades autoinmunitarias

Las personas con afecciones autoinmunitarias pueden recibir una vacuna contra el COVID-19. Sin embargo, deben saber que, por el momento, no hay datos disponibles acerca de la seguridad de las vacunas contra la COVID-19 para las personas con afecciones autoinmunitarias. Las personas de este grupo fueron elegibles para participar en algunos ensayos clínicos. A continuación puede encontrar más información acerca de los ensayos clínicos de vacunas.

Marín, ese político que ha militado en cuatro partidos diferentes hasta el momento (Alianza Popular, Partido Andalucista, CIS y Ciudadanos), se ha creído a pies juntillas el mantra de «todas las vacunas son seguras» y ha querido acordarse de Miguel Bosé cuando no tocaba. Una cosa es negar la mayor sin argumentos, negar la evidencia científica de que existe el Sars-Cov-2 como hace el autor e intérprete de Don Diablo, y otra muy distinta es sentir un miedo cerval al pinchazo si se padece alguna patología. Las vacunas son mayoritariamente seguras, pero hay asteriscos. Y no se puede criminalizar a la gente a lo loco, sin ser competente en asuntos sanitarios ni tener los datos precisos de la Dirección General de Salud.

Asimismo, es lícito asumir, en el contexto pandémico, que haya algunas personas que prefieran hacer un confinamiento relativo antes que ponerse el pinchazo de una vacuna que todavía se encuentra en estudio, sobre todo en el plano de los efectos secundarios (recientemente, Pfizer publicó nuevas secuelas de su suero, como la urticaria o el angioedema). Y una última pregunta: ¿es negacionista un enfermo crónico del corazón que no se pone la vacuna por miedo a que le entre una miocarditis? Que cada lector saque sus propias conclusiones.

Más datos sobre ingresos

Por su parte, el portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, ha detallado que el 64% de las 102 personas que han ingresado este pasado fin de semana en hospitales de la comunidad por covid «no estaba vacunado«.

Además, ha advertido de que sigue «bajando la edad de las personas que ingresan«, de forma que «el 40%» de esos ingresos del fin de semana corresponden a «menores de 40 años, y, de ellos, el 85% no está vacunado por las circunstancias que sean».

En esa línea, Bendodo ha defendido que estas cifras demuestran que «la vacunación funciona«, porque las personas a quienes se les han inyectado las dos dosis «consiguen una inmunización tan alta» que, aunque pueden contagiarse del coronavirus, logran que «la enfermedad no evolucione y derive en un ingreso hospitalario».

«Un grito en el cielo» dirigido al Gobierno de Sánchez

De igual modo, el consejero portavoz insistió en realizar un llamamiento al Gobierno de España para que aumente el ritmo de llegada de dosis de vacunas a Andalucía en las próximas semanas.

Así, Bendodo comentó que a la Junta no le queda más remedio que «poner el grito en el cielo», porque Andalucía recibirá esta semana unas «470.000» dosis de vacunas, «prácticamente la mitad» de las 835.000 recibidas la semana pasada, según ha lamentado. Eso sí, ha garantizado que todos los andaluces que se pusieron la primera dosis en junio de Pfizer y Moderna podrán ponerse la segunda dosis en julio, pese a los malos augurios que recogía EL LIBRE la semana pasada procedentes de la Dirección General de Salud.

El portavoz de la Junta ha sostenido que «no tiene sentido que el Gobierno frene la llegada de vacunas al final de la campaña de vacunación». «No lo entendemos«, ha remachado Bendodo, que tachó esta circunstancia de «una temeridad«, y ha considerado que el nuevo Gobierno que ha conformado Pedro Sánchez, tras los cambios del pasado fin de semana entre los integrantes del Consejo de Ministros, debe tener como «sola prioridad» la de «plantarse ante la Unión Europea y las farmacéuticas» encargadas de la producción de vacunas y «exigir que se multiplique la llegada» de éstas, porque «se están fabricando muchísimas», según ha remarcado.

«El Gobierno de España no tiene nada más importante ahora mismo que garantizar un suministro amplio de vacunas«, ha insistido Bendodo, mientras que el vicepresidente de la Junta, Juan Marín, agregó que «la distribución de vacunas tiene que ser por criterio de igualdad para todos los españoles, tal como se estableció».

«No vamos a cambiar esos criterios», ha querido dejar claro el vicepresidente antes de agregar que por parte de la Junta «no queremos que se ralentice» la llegada de vacunas, pero que Andalucía no quiere «ni más ni menos que nadie» en cuanto a dosis.

Se mantiene el orden de vacunación

Finalmente, tanto Marín como Bendodo han coincidido en defender el orden de vacunación que ha seguido Andalucía, por orden descendiente de edad, priorizando a los colectivos de mayor edad y de mayor «riesgo» ante el virus, y el vicepresidente ha valorado que eso ha tenido su reflejo en las residencias de mayores, con una casi nula incidencia del virus actualmente.

Por su parte, Bendodo ha opinado que no le parece «responsable» bajar la edad de vacunación saltándose otros tramos de más años, porque «conforme menos edad tenga el infectado, menos posibilidad hay de que entre en hospital», según ha insistido.


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