Un padre y una niña salen a la calle durante el desconfinamiento para los más pequeños.

Opinión

Empecemos a reaccionar y a exigir una buena gestión

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La turbación y la inseguridad en estos días de angustia, con la pandemia que nos asola, nos aturde y nos imposibilita la comprensión

No permitamos martingalas que hagan que al ciudadano se le vaya reduciendo cada vez más la libertad que con grandísimo esfuerzo, valor y trabajo obtuvieron para nosotros nuestros mayores, que ahora se nos van en el silencio y en la impotencia de no haberles despedido como héroes.

Colaboremos de forma ágil y eficiente en política, es nuestra primera obligación  como ciudadanos. De esta manera, podremos exigir para suprimir las formas corruptas de administración o mal servicio, que  desgraciadamente sufrimos y seguimos tolerando desde hace muchos años. No consintamos que, por intereses partidistas, en nuestro ámbito político se borren las deshonestas actuaciones.

No a la obcecación

Decía el premio Cervantes 2002 D. José Jiménez Lozano (1930-2020): «Nuestras convicciones son cernidas y sometidas cada día a contraste y crítica. O no serán convicciones, serán cerrazones«. Efectivamente, en una democracia, si no existe esta dinámica, se impone la obcecación y por lo tanto la falta de opinión.

Si no impera la sensatez y sentido común en la etapa que nos viene encima a nivel económico, mal nos irá a todos. Soy de la opinión que el Estado es como una familia. Si no hay una buena administración, al entrar menos ingresos, habrá que hacer una reducción de gastos y suprimir lo superfluo.

No entiendo, en los momentos que estamos viviendo, cómo no se suprimen ministerios, parlamentarios, asesores, dietas y gastos de vehículos oficiales etc. ¿Por qué subvenciones innecesarias por doquier a televisiones, partidos políticos etc.? ¿No hay prioridades urgentísimas ahora para hacer frente con ese dinero?

Estamos hartos de tanto parloteo, sin criterios claros y actuaciones vacilantes… «Lo bueno si breve, dos veces bueno».               

Urgencias empresariales

Pequeñas y medianas empresas necesitan el dinero ya, para poder hacer frente a todos los gastos e impuestos que le caen encima y hacer reflotar sus negocios. Se necesita urgentemente favorecer las iniciativas de emprendedores y empresarios con el objetivo de reactivar el tejido empresarial en todos los rincones de nuestro país, sin burocracias, cediendo terrenos los Ayuntamientos y en poquísimos meses, estarán funcionando nuevos negocios que generarán en los pueblos y ciudades muchos puestos de trabajo.

España es insolvente, estamos arruinados, nuestra deuda pública supera el billón de euros, debemos lo que se produce en un año como país y, como no empecemos a reaccionar y a exigir una buena gestión y control de la ayuda que nos envía la UE, nos veremos sumidos en una hecatombe social, amarrados a imposiciones y quebranto de libertades.

Por favor hagamos que, entre todos, nuestra democracia y libertad no se acaben.


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