plasticos mar 2016

Una imagen de una playa contaminada con plástico. / GREENPEACE

Medio Ambiente

El plástico, la gran amenaza de los océanos

Comparte este artículo:

El Día Mundial del Medio Ambiente sirve para recordar que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos todos los años con el consiguiente daño para el ecosistema marino y para el propio ser humano

En 2050, según la estimación de la Fundación Ellen Macarthur, los océanos podrían contener más plásticos que peces. Para evitar que estos desechos sigan contaminando el mar y ensucien las playas, la comisión de Medio Ambiente de la Unión Europea aprobó las nuevas reglas que hacen frente a los nueve principales productos plásticos de un solo uso hallados en las costas europeas.

Éstos, junto a las artes de pesca abandonados, representan el 70% de la basura marina. Se estima que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos todos los años. El número total que padecen las especies en los mares en la actualidad asusta: 150 millones de toneladas. De esa cifra, el 49% son plásticos de un solo uso; el 27%, residuos plásticos de equipos de pesca; el 18%, residuos que no son plásticos; y el 6%, otros plásticos.

Los plásticos no solo contaminan las costas, sino que también afectan a toda la fauna marina. Los animales se enredan en ellos y confunden los fragmentos más pequeños con comida, lo que puede provocar su intoxicación y acabar con su vida.

Los seres humanos, debido a la cadena alimentaria, también ingieren este material, aunque las consecuencias para su salud aún no están determinadas. Además, los desechos marinos provocan pérdidas económicas en los sectores dependientes del mar y en la producción en general.

Sólo un 5% de los envases plásticos se recicla. El resto acaba en la basura, lo que confirma la necesidad de avanzar hacia
un planteamiento más circular
. La forma más efectiva de atajar este problema es evitar que los plásticos se viertan en el
océano.

Los plásticos de un solo uso, como cubiertos, botellas, pajitas, bastoncillos de algodón o los filtros de los cigarros, son responsables del 50% de la contaminación marina.

Nuevas medidas

Las nuevas reglas prohiben los plásticos de usar y tirar cuando existan otras alternativas. Se trata de nueve productos: cubiertos (tenedores, cuchillos, cucharas, palillos) y platos, bastoncillos de algodón, pajitas, agitadores de bebidas y palitos destinados a sujetar globos.

Los eurodiputados añadieron a la lista de productos que tienen que desaparecer del mercado los productos de plástico oxodegradable y los contenedores de comida rápida de poliestireno expandido. De hecho, estarán prohibidos en los países de la UE a partir del año 2021.

Contenedores de comida rápida de poliestireno expandido.

El texto de la eurodiputada liberal belga Frédérique Ries también incluye la responsabilidad ampliada del productor, es decir, el principio de “quien contamina paga”. Se refiere en particular a las empresas de tabaco, para que cubran los costes derivados de la limpieza de la basura.

La medida anterior también se aplica a las artes de pesca, garantizando que sus fabricantes, y no los pescadores, asuman los gastos del tratamiento de los residuos. Los fabricantes estarán obligados, asimismo, a incluir en el etiquetado advertencias sobre el impacto medioambiental de los cigarrillos con filtros de plástico, las tazas de plástico, las toallitas húmedas y las compresas higiénicas.

La nueva legislación busca la recogida del 90% de botellas de plástico en 2029, a través de, por ejemplo, sistemas de reembolso. También incluye que, en 2025, el 25% del plástico de las botellas sea reciclado y el 30% en 2030.

El texto requiere incluir advertencias sobre el impacto medioambiental en el etiquetado de los cigarrillos con filtros, vasos de plástico, toallas sanitarias y toallitas húmedas.

Retos de futuro inmediato

Desde el punto de vista de la sostenibilidad, el modelo energético español continúa presentando importantes desafíos respecto a las emisiones de CO2, la eficiencia energética, la dependencia energética exterior o al impacto medioambiental.

Según un informe del Observatorio de la Universidad Pontificia de Comillas y la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad, por primera vez en muchos años, «se observa un cambio de orientación en la política energética y ambiental, manifestada quizá más claramente en la preparación de la primera Ley de Cambio Climático y Transición Energética, y en la elaboración del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y de la Estrategia de Largo Plazo 2050 (aún no hecha pública)».

La Ley, apoyada en el PNIEC, establece objetivos muy ambiciosos para enfrentarse a estos desafíos, y es una iniciativa muy bienvenida, junto con la próxima Estrategia de Largo Plazo 2050. «Todos estos instrumentos constituyen un marco esencial para avanzar hacia la descarbonización y sostenibilidad del modelo energético español», pone de relieve el informe.

«Creemos que la Ley cuenta con margen de mejora en su tramitación parlamentaría para que esta transición sea inclusiva y eficiente, factible y efectiva. En particular, debería incluir una señal de precio de CO2 estable y creciente en el marco de una reforma fiscal verde; un diseño apropiado de los mercados energéticos; y una estrategia de innovación energética y política industrial en un contexto global», según el Observatorio Comillas.

Debe combinarse la minimización de los costes para el consumidor con una batería potente de medidas de ahorro y eficiencia energética

«En cambio, deberían eliminarse normativas de detalle que conviene dejar a otras normas de rango inferior, más flexibles para incorporar la evolución tecnológica. Así además, será más fácil que incluya todas las posibilidades tecnológicas que puedan contribuir a la descarbonización, y que cuente con el imprescindible respaldo de todos los sectores económicos e industriales«, comentan en el informe.

Por último, los expertos que han realizado este informe creen que la ambición de los objetivos del PNIEC «debe combinarse con la minimización de los costes para el consumidor, con una batería potente de medidas de ahorro y eficiencia energética, y con el despliegue de una estrategia ambiciosa de innovación energética, como herramientas fundamentales para la sostenibilidad».


Comparte este artículo:

Comenta la noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*