miguel andelo

El denunciante de corrupción Miguel Andelo.

Educación, Tribunales

Miguel Andelo: «En la Escuela de Hostelería de Granada hay un negocio camuflado por la actividad docente»

Comparte este artículo:

El ex profesor de este centro Miguel Andelo denuncia en EL LIBRE presuntas ilegalidades existentes en el Centro Público Integrado de Formación Profesional (CPIFP) Hurtado de Mendoza: incumplimiento de las normas de salud pública y de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; uso indebido del alumnado para fines lucrativos; acoso a su persona por parte de los dirigentes del centro; presunta connivencia de la Consejería de Educación…

Miguel Andelo, ex profesor técnico de Formación Profesional de Cocina del CPIFP Hurtado de Mendoza, Escuela de Hostelería de Granada. Era un gran apasionado de la gastronomía, de darla a conocer, disfrutarla y trasmitirla. Ahora, desde hace ya tiempo, se ha convertido en denunciante de corrupción y, por ello, acosado de manera administrativa, política, policial y, sobre todo, judicialmente en la actualidad. A tal nivel, que debió abandonar Granada. Desde entonces y debido a una gran enfermedad y por prescripción médica, tiene que guardar el mayor reposo posible.

La causa de su infierno particular es haberse negado a colaborar en el mantenimiento y explotación del negocio del restaurante y bar-cafetería de la Escuela de Hostelería de Granada, «paralelo a la actividad docente y camuflado por la misma, en el que se da competencia desleal con otros establecimientos hosteleros, utilización del alumnado (incluidos menores de edad) como mano de obra gratuita en una posible relación laboral encubierta y de intrusismo profesional«, según las palabras de Andelo. «Todo ello se produce en tiempo de recreo, ocio, descanso, juego y de estudio del alumnado. Y no de forma voluntaria», agrega el profesor.

-Usted lleva viviendo un calvario desde hace más de 10 años, ¿no es así?

-Al menos desde el año 2008 o antes llevo sufriendo acoso, persecuciones, pero que ya a día de hoy son torturas, trato cruel, degradante e inhumano, abusos, injusticias, abuso de poder, vulneración de derechos fundamentales, libertades públicas y fundamentales… Todo ello dado por, entre otros, CGPJ, Ministerio de Justicia, FGE, Fiscalía de Sevilla, Defensor del Pueblo (estatal, autonómico y local), TSJA, AP Granada, juzgados de Granada (Inst. 3,5,7 y Penal 4) y juzgados de Santa Fe (1,2,3 y hay un nuevo Nº 4).

-¿Cuál fue el detonante de todo este suplicio?

-Todo ello ha sido debido a que, como docente (funcionario público de carrera en el ejercicio de mis funciones y obligaciones), me vi en la obligación de trasladar una serie de hechos y abusos muy preocupantes e irresponsables ante la Delegación Provincial de Educación de Granada. En el curso 2008-2009, un compañero y yo nos dirigimos al inspector de referencia por ver que se movía mucho dinero con el restaurante de la Escuela de Hostelería de Granada y nunca había dinero. Entonces como debíamos programar y necesitábamos saber la dotación real, pues nos dirigimos al superior, para nos explicase cómo programábamos si no sabíamos de la dotación de la que disponíamos (la dirección siempre negaba entregar copia e informar de la dotación económica).

En 2010, se aprobó a un alumno que venía más el padre (era orientador) al instituto que el hijo. Era muy jocoso y sorprendente, venía a preguntar por su hijo y casi siempre su hijo no estaba en clase (trabajaba por las noches y se quedaba dormido o pasaba de venir). Amén de copiar ciertos trabajos, mandados en clase y no molestarse en nada para no se notase. Suspendió como era normal y reclamó. Ahí el vicedirector falsificó un registro público (lo reconoció) y se celebró una reunión, donde volvió a reconocerlo. Al final me vejaron, hostigaron, acosaron, maltrataron y vulneraron todos mis derechos y libertades, denigrando mi labor docente, profesional, esfuerzo y buen hacer. Algo irreparable a día de hoy, hasta los pelos se me ponen de punta, cuando lo recuerdo. El alumno aprobó en contra de mi voluntad.

-A usted le intentaron hacer el vacío en la escuela…

-Efectivamente. Todo era porque yo limitaba el comedor a lo que se había acordado en departamento (40/50 comidas al día). Yo lo seguía viendo excesivo y con 20 comensales era más que suficiente, si lo que realmente se perseguía eran unas prácticas reales, buena formación y cualificación para el alumnado. Pero las 40/50 era cosa de incumplimientos constantes y siempre pasaba de 80/90 y, en ocasiones, 120/140 o por ahí. Tengo pruebas. Es decir, de las practicas reales (que en ellos es sólo la mano de obra esclava, abusos, injusticias, servidumbre, etc.). Y yo, que era de los que menos comidas daba, hacía facturación de 1.500/2.000 € por servicio durante cinco meses y medio. Y en aquel entonces éramos cinco grupos durante cinco días a la semana. Salías a las 19:30 o 20:00 horas. ¿Qué funcionario hace horas extras o por la cara sin cobrarlas? Luego se bajó a cuatro días (incluidos los viernes) y ya el año pasado al parecer bajaron a 2/3 días. Hasta que en febrero de 2020 lo cerraron y sancionaron, según me informo el Defensor del Ciudadano de Granada.

-Y entonces llegó la crisis sanitaria del coronavirus…

-Les vino la pandemia de rositas y todo ello sin informar a la comunidad educativa, que deben hacerlo (pero no interesa dar esa información, la pela es la pela). El ejemplo es que el Ministerio de Educación y Formación Profesional este año les dio permiso para abrir y, al parecer, como se pide compromiso y responsabilidad (declaración responsable) por parte del profesorado y el alumnado o tutores legales, pues no se abre. Parece que este año las coacciones, maltrato, acoso y vejaciones no se ponen a funcionar, como contra un servidor.

-¿Qué fue lo peor?

-El 14 de febrero de 2014 y gracias a un amigo que me ayudó (el sabe quién es), presenté una exposición de hechos, irregularidades, graves incumplimientos e irresponsabilidades por parte de la dirección del centro ante la delegada territorial de Educación en Granada, Ana Gámez Tapias. Entre otras denuncias, acoso laboral y la falsedad del registro público de 2010 del vicedirector. Y lo más grave, haber cobrado y obligado a los alumnos a acudir en horario de tarde y pagar unos 18 euros por un Certificado de Manipulador de Alimentos, es decir, estafándoles (esto está reconocido en sede judicial). No hacía falta dicho certificado y menos cobrarles a los alumnos. Y Gámez Tapias no hizo nada.

-Los alumnos también se quejaron. ¿Llegaron a usar a determinados estudiantes para desacreditarle?

-Así es. El alumnado, por su propia iniciativa, puso una queja ante la Delegación de Educación de Granada y ante la consejería con otra serie de hechos muy graves y muy irresponsables. Ahí viene un inspector, pero en vez de venir a mediar, viene a matar. Es decir, a destrozarme. Llaman a alumnas que estaban de baja, alumnas que no habían aparecido en todo el año por clase y a otras dos a las que les habían obligado a ponerme una queja y habían abandonado el curso. Es decir, había ordenes de destrozarme. Si no es impensable tanto daño y en tan poco tiempo. Intenté acudir a la reunión que el inspector al parecer había convocado, y por petición de dos alumnas. De la cual se me despachó como si de un perro se tratase, a pesar de ser tutor y profesor, y el máximo responsable del grupo en esa hora lectiva.

Me volvieron a atacar mediante reclamaciones de los alumnos los días 26 y 27 de junio de 2014. Ese año es más sangrante, vergonzoso y preocupante, porque llego a recibir hasta 13 reclamaciones (dos de ellas con anexos de calumnias e injurias patrocinados al parecer por el jefe de estudios) de alumnos que algunos de ellos no habían venido a clase y otros tenían los exámenes suspensos. Un alumno, al parecer, retiró el anexo con injurias y calumnias y el otro lo mantuvo.

-Aunque su guerra es larga, ya ha ganado algunas batallas, como la sanción administrativa a la Escuela de Hostelería de Granada…

-Eso es. En mayo de 2017 se interpuso denuncia ante el Ayuntamiento de Granada por el funcionamiento irregular del CPIFP Hurtado de Mendoza, y sin dejarnos ser parte en el procedimiento de la denuncia y de forma abusiva e injusta, no resolvió de forma expresa, ni contestó a la misma. En marzo de 2018 interpusimos queja ante el Defensor del Pueblo Estatal, que notificó la imposición de sanción al centro educativo de 6.000€ a 30.000€ por carecer de licencia y permisos para el negocio de restaurante y bar-cafetería (en el recreo, horas de estudio y juego de los alumnos) y para el ahora tan celebrado servicio de comida para llevar. Todo ello, dándose en complicidad con la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Granada, Sindicatos, CGE, inspectores, jefe de Recursos Humanos de la Delegación de Educación de Granada… Todos ellos, a su vez, clientes y usuarios del comedero. Los representantes del profesorado en dicho centro educativo no se eligen desde el año 2008, un hecho que contraviene la ley. Además, este centro no cumple ni las normas de sanidad pública de la Consejería de Salud ni la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

-¿Qué pasa con las leyes de amparo para los denunciantes de corrupción a nivel europeo?

-No quieren  aplicarme ni auxiliarme ni ampararme mediante la Ley del Estatuto de las Víctimas de Delito (Decisión Marco 2001/220/JAI del Consejo, de 15 de marzo de 2001) relativa al estatuto de la víctima en el proceso penal, que reconoce un conjunto de derechos de las víctimas en ese ámbito. En 2012, se aprobó la Directiva 2012/29/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, por la que se establecían normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos (sustituía a la Decisión Marco 2001/220/JAI del Consejo). Tres denuncias falsas contra mí son delitos temerarios, con total conocimiento e intencionalidad. Con el agravante de ser reiterados. Tampoco me aplican la actual Directiva (UE) 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, que debe aplicarse desde el 17 de diciembre de 2019. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en junio de 2020 falló que deben darme las denuncias falsas por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) al ser datos de carácter personal, que llevo detrás de ellas desde 2014 y ya escritos, desde 2016/2017 (Art. 234 y 235 LOPJ, etc..).

-¿Qué dicen de todo esto los defensores del pueblo europeo, estatal, autonómico y local?

-Yo les llamo los correveidile. Deben mirar y velar por la prevención de las torturas, dejar la servidumbre y trabajos forzados y aplicar los Principios de Venecia. A su vez, la ONU y la Unesco miran a otro lado. Incluso el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) pasó del tema, porque han adaptado algunos baños de la Escuela de Hostelería para personas discapacitadas. Pero, a día de hoy, los sótanos no tienen ventilación en algunas zonas para covid-19. Tampoco salida de emergencias, ya que fueron ideados y pensados para almacenes y archivos (pero el negocio es el negocio o la muy mala planificación). Al parecer y según conversación telefónica con el Defensor del Ciudadano de Granada, en febrero de 2020, les cerraron el comedor y les sancionaron (puede ser porque, de ese ejercicio contable, no han querido dar cuentas por Transparencia). Es muy conveniente añadir que dos profesores más del CPIFP Hurtado de Mendoza están siendo también acosados.

-¿En qué punto ha quedado el tema judicial?

-Mi abogado puso un Recurso Extraordinario de Nulidad de Actuaciones por estar el proceso muy incompleto (no estar las denuncias falsas, faltar las grabaciones de las testificales y contener muchas infracciones y estafas procesales) en octubre de 2020 y aun no se ha pronunciado el juez. En España, no hay democracia ni es un Estado de Derecho constitucional. Esto es una república bananera. Incluso hay asociaciones y personajes que se aprovechan de momentos bajos, de tus causas, de tu confianza, etc.

-¿Merece la pena toda esta cruzada? ¿Cuánto ha perdido en el ámbito personal por entregar su vida a hacer justicia?

-Hay gente que te pregunta si con esto pretendes popularidad o fama… Si supieran del coste que esto tiene (económico, físico, psíquico, moral, familiar, amigos, etc.)… Hay veces que no puedes tirar de ti por estrés, depresión, ansiedad, por el sobreesfuerzo que todo esto te crea. Te bloquea, te deja a veces que no puedes tirar de ti ni atender nada. Es más estrés y ansiedad y noches y noches sin dormir (insomnio). No te apetece salir, no te apetece vida social-cultural, te dejas de arreglar, engordas (no viniendo bien para tu salud), dejas de ser coqueto, no puedes escribir o defenderte (más estrés y ansiedad), no te apetece más que descansar o dormir y desconectar.

Pierdes a tus seres queridos. Mi última pareja, con la que tenía planes de futuro, me dijo que por las noches no dormía tranquila y tenía pesadillas. ¡Claro! Al conocer que había quema de coches y otras cosas, pues normal. Se rompió y se fue todo al carajo. Si yo quisiese fama, protagonismo o dar pena, me pondría en el Congreso de los Diputados con mis terapias y la prensa depredadora y asquerosa y entraría al trapo. No quiero dar pena ni mercadear: quiero justicia y que se cumpla la ley. Por último, quiero expresar mi profundo agradecimiento a mi madrina, por todo su apoyo y cariño, y a mis alumnos.


Comparte este artículo:

2 comentarios

  1. Yo tuve que pagar 50 euros por el manipulador de alimentos cuando estudiaba y teníamos la asignatura de higiene, además de pagar 10 euros por las taquillas para cambiarnos en concepto de alquiler. Y ningún año se devolvió ese dinero al final del curso…

  2. Avatar Javier

    Yo fui profesor en Hurtado de Mendoza. Lo que se cuenta aquí es justamente lo que viví. Además, personalmente perdí la motivación para seguir en la docencia!!!… Fuerza y un abrazo!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*