Señor Juanma Moreno, a usted le encanta ir a los toros, a las romerías y a la Semana Santa, pero no le he visto nunca (o casi nunca) por las residencias de mayores
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Usted, presidente de la Junta, sonríe en demasía cuando la gente le pide una foto, pero eso no es gobernar. Si usted hubiera apostado por la sanidad pública en lugar de derivar cientos de millones de euros a la privada, podría prestarle mi voto.
Si usted hubiera contratado a más profesionales sanitarios (hay más que en el año 2018, pero tendría que haberles dado estabilidad y mejores condiciones, porque en las cuentas que usted hace cuentan todos: los que siguen, los que no siguen y los que sólo han estado dos semanas contratados), podría plantearme votarle.
Si usted hubiera construido y dotado de personal a un número suficiente de residencias públicas de ancianos, posiblemente cogería su papeleta.
Sin embargo, Juanma, tengo que negarle esa posibilidad porque me siento engañado. Ha metido usted la pata mucho en el servicio básico más importante que tenemos los andaluces, que es la sanidad. Y sólo tengo que recordarle que nombrar a tres consejeros de Salud distintos en cuatro años es un solemne fracaso.
La crisis de los cribados ha sido la gota que ha colmado el vaso. Lo siento, señor presidente, pero usted no me representa y no creo que represente a nadie que tenga algo de sentido común en esta bendita tierra.
Yo no voy a los toros ni veo pasos de Semana Santa en la calle ni voy a ninguna romería. Andalucía es muchísimo más que todo eso y necesitamos gestores que tengan claro que no podemos volver a épocas pretéritas en las que el Estado del Bienestar sólo existía para los que se lo podían pagar.