Unas 48 horas después de anunciar que, en Semana Santa, se deberá usar mascarilla cuando se esté en una situación de «bulla», pero «poquita cosa más», el consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, ha dado positivo por covid con síntomas leves
Aguirre recalcó ayer que habrá que seguir manteniendo también las medidas higiénico sanitarias, pero no habrá restricciones que «impidan disfrutar al máximo» de la Semana Santa. El consejero mostró su satisfacción por el hecho de que este año ya se pueda hablar de planificación para la Semana Santa, después de dos años de suspensión debido a la incidencia de la pandemia: «¿De qué hablábamos el año pasado? De ná. ¿Y el anterior? De ná«.
Tras haber intervenido esta mañana en el Parlamento andaluz, Aguirre se ha hecho un test y ha dado positivo. Así lo ha anunciado en Twitter: «Acabo de dar positivo por covid-19 y he tenido que suspender mi actividad. Por suerte, tengo la pauta completa y mis síntomas son leves. Seguiré trabajando desde casa y espero volver al trabajo tras finalizar mi cuarentena».
Además, Aguirre ha planteado este miércoles al Consejo Interterritorial de Salud comenzar con la retirada paulatina de las mascarillas en los colegios, por tramos de edad, para que, tras las vacaciones de Semana Santa, «hayan desaparecido de las aulas y exista una situación de normalidad«. Aunque el número de casos positivos ha bajado, el coronavirus sigue entre nosotros, como demuestra el contagio del propio consejero.
«No se cumplían las tres reglas fiscales»
El consejero de Salud, en su intervención de esta mañana en el Parlamento para informar sobre la ejecución del Presupuesto del ejercicio 2021, ha asegurado que «el SAS comprometió 662 millones de euros más que lo contemplado en el Presupuesto inicial y 604 millones más en cuanto a obligaciones reconocidas, por lo que se deduce que se ha ejecutado más del 100% del presupuesto inicial».
En este sentido, Aguirre ha recordado que, «en 2021, la Junta de Andalucía pagó 330 millones de euros por la deuda del anterior gobierno socialista, una cantidad que no pudo destinarse a sanidad». «Venimos de una cultura presupuestaria del anterior gobierno socialista en la que no se cumplían las tres reglas fiscales; es decir, ni la deuda ni el déficit ni el gasto». «El anterior gobierno, año tras año, gastaba más de lo que ingresaba, por lo que esta deuda no salía gratis, ya que, al tener que pagar intereses, se producía un recorte en el presupuesto de la sanidad pública», ha incidido.
Sobre la ejecución presupuestaria del 2021, de la que aún sólo se dispone de datos provisionales, ha resaltado que «el Sistema Sanitario Público se ha tenido que adecuar a la evolución de la pandemia«. «El presupuesto inicial de la Consejería ascendió a 11.621 millones de euros y el final, a 12.783 millones de euros, quedando comprometido el 99,76% del crédito definitivo y, en fase de pago, el 99,7%”.
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