WhatsApp Image 2026-03-06 at 21.28.56
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, compungido por las víctimas de Adamuz en la Gala del 28-F. / EL LIBRE

Carta abierta a Juanma Moreno de la madre de una víctima de Adamuz: «Se prometieron pruebas que no se realizaron e incluso intentaron darle el alta con dolores insoportables»

Actualizado 15/04/2026 19:34

Comparte este artículo:

Le escribo como madre. No desde la rabia, aunque la haya. No desde el reproche vacío. Le escribo desde el dolor profundo, desde la impotencia y desde el agotamiento de una familia que solo ha pedido algo muy simple: que cuiden bien de su hijo

Mi hijo tiene 20 años. El pasado 18 de enero viajaba en el vagón 1 del tren Alvia dirección Huelva. Ese vagón no solo sufrió el impacto del otro tren, sino que volcó. Mi hijo vivió un accidente de extrema violencia. Esa noche fue trasladado al Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, donde, entendiendo el colapso del momento, únicamente le realizaron radiografías de tórax y pelvis. Fue diagnosticado de fractura de ambas clavículas y derivado a nuestro hospital de referencia en Huelva, el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez.

Fuimos los primeros en llegar desde Córdoba. Pensamos que allí continuarían con un estudio completo acorde a un traumatismo de tal magnitud. Pero no fue así. Se repitieron únicamente las mismas radiografías. Insistimos en que tenía golpes en la cabeza, dolor en la mandíbula, dolor generalizado en todo el cuerpo. Su vagón había volcado. Aun así, no consideraron necesarias más pruebas.

El día 19 de enero ingresó para ser intervenido de ambas clavículas. Tras la operación, comentamos el fuerte dolor de espalda y la inflamación facial con dolor mandibular. Nos dijeron que el dolor de espalda se debía a dos costillas rotas y no se solicitó ninguna prueba adicional. Fue dado de alta.

En casa, los dolores eran insoportables. Volvimos a Urgencias. Allí le realizaron radiografías de la espalda. Mientras se las hacían, el personal de rayos mostró asombro y nos advirtió que, si nos decían que no había fractura, insistiéramos. Y así fue. En consulta nos dijeron inicialmente que no había fractura. Tuvimos que decir que revisaran bien las imágenes. Finalmente confirmaron fractura con acuñamiento vertebral.

Un TAC posterior confirmó fractura y aplastamiento vertebral. Nos enviaron a casa andando, sin indicaciones de reposo absoluto, sin advertirnos del riesgo de que ponerse de pie pudiera agravar la lesión. Durante 15 días mi hijo estuvo levantándose para ir al baño o ducharse sin saber que podía estar comprometiendo su lesión.

Ingresó nuevamente para una intervención quirúrgica. El día previsto no pudo operarse por falta de anestesista. Cuando el traumatólogo que finalmente le intervino le visitó, lo primero que nos dijo fue: «Ni un pie en el suelo». Nadie nos había advertido antes.

Fue intervenido con fijación desde la vértebra 7 hasta la 12,50 puntos en la espalda, placas y tornillos. Tras la cirugía, el propio médico nos informó de que el TAC inicial no estaba bien informado y que las vértebras afectadas no eran las que se habían comunicado previamente. Otro error más.

Seguimos insistiendo en el dolor de mandíbula y rodilla. Se prometieron pruebas que no se realizaron. Incluso intentaron darle el alta con dolores insoportables, con rescates analgésicos cada hora y media, recién operado de la columna y con costillas fracturadas.

Las radiografías posteriores dijeron que no había fractura mandibular.

Ante nuestra inquietud, acudimos por nuestro seguro privado a un especialista maxilofacial. Allí, mediante ortopantomografía y TAC, confirmaron fractura de mandíbula. Mi hijo llevaba desde el 18 de enero con la mandíbula rota sin que nadie en la sanidad pública se hubiera percatado. Una fractura que debería haberse intervenido hacía más de un mes.

Ahora esperamos una resonancia de rodilla, también solicitada por nuestro seguro privado, porque nuevamente en la sanidad pública no consideraron oportunas más pruebas.

Señor Moreno, ¿es esto justo? ¿Es justo para un joven de 20 años que ha sobrevivido a un accidente de tal magnitud tener que mendigar pruebas diagnósticas? ¿Es justo para una familia vivir con el miedo constante de qué será lo próximo que no hayan visto? ¿Es justo que una madre tenga que confiar más en su intuición que en el sistema sanitario que debería proteger a su hijo?

No hemos tenido bastante con el trauma del accidente. Hemos tenido que luchar por cada prueba, por cada revisión, por cada diagnóstico. Hemos tenido que cuestionar decisiones médicas una y otra vez. Y eso desgasta, rompe, mina la confianza en el sistema público que siempre hemos defendido.

No le escribo solo por mi hijo. Le escribo porque detrás de nosotros puede haber más familias pasando por situaciones similares. Le escribo para pedir una investigación rigurosa de todo el proceso asistencial que ha sufrido mi hijo. Para que se revisen protocolos en grandes traumatismos. Para que nadie más tenga que descubrir por casualidad fracturas que deberían haberse detectado desde el primer momento.

Dígame, señor Moreno: si fuera su hijo, ¿se conformaría con lo ocurrido? ¿Se sentiría tranquilo sabiendo que durante semanas nadie detectó fracturas vertebrales y mandibulares tras un accidente de tren?
¿Qué haría usted en nuestro lugar?

Yo solo he hecho lo que haría cualquier madre: luchar.

Esperando que esta carta no quede en el silencio y que sirva para mejorar lo que claramente ha fallado.
A día de hoy, nadie se ha puesto en contacto con nosotros para darnos una explicación ni para pedirnos disculpas por los errores cometidos.

Atentamente,

Carmen Martín Cabeza (Huelva)

Comparte este artículo:

5 respuestas

  1. LA SANIDAD PUBLICA EN ANDALUCIA CADA DIA ESTA PEOR, FALTAN MEDICOS, ENFERMERAS Y PERSONAL SANITARIO, Y NO MANDAN PRUEBAS PARA AHORRAR Y ASI, HACEN DIAGNOSTICOS INCOMPLETO.
    EN EL CASO DEL ACCIDENTE DEL TREN, TENÍAN QUE HABER HECHO PRUEBAS DE TODO TIPO PARA UN DIAGNÓSTICO CERTERO, CUANDO UN PACIENTE SE QUEJA DE UN DOLOR, LO MAS NORMAL, ES QUE SE AVERIGÜE EL PORQUE DE ESE DOLOR, Y MÁS AUN, VINIENDO DE UN ACCIDENTE COMO EL DE LOS TRENES.
    UN DIANOSTICO MAL HECHO PUEDE COSTAR LA VIDA.

  2. El SAS en general es una pena de desgobierno y descontrol, descontrol de presupuestos, de recursos humanos, de humanización sobre pacientes y familiares. Profesionales ninguneados y agotados, jornadas interminables cada vez más largas, silencio administrativo en todo .. más y más derivaciones a la privada… algo más que podamos añadir? Luego una lagrimita pretende encubrirlo todo? Haganselo ver. Desde el conocimiento del Virgen de las Nieves de Granada.

  3. Comentas, exactamente lo mismo que estamos viviendo en el Hospital Virgen del Rocío. Listas de esperas interminables, profesionales exhaustos, maltratados, y amenazados si hablamos. Profesionales que a pesar de ofrecerles contratos de larga duración no quieren venir a trabajar a este hospital, ante lo que se está viviendo en el último año con la incorporación de esta nefasta gerenta y de sus amigos. Sin liderazgo, sin gobierno de dirección, desconciertos absolutos con gran impacto en la salud de los pacientes y de los profesionales.

  4. No cumplen los plazos establecidos en la normativa, ni se preocupan de responder las reclamaciones siquiera, ni con respuestas medidas (silencio administrativo).
    Urgencias colapsadas, y aunque no haya demasiada gente en la sala, no cunde el llamamiento.
    Listas de espera para morirse, pues se saltan los plazos establecidos como les da la gana.
    El victimismo de los médicos es «»para reírse»» porque no ellos apuestan por la sanidad pública, algunos parece que aspiran a mercenarios.
    Desde el conocimiento como trabajador sanitario, familiar y paciente del hospital médico quirúrgico de Jaén.

  5. Esto es lo que hemos elegido en las elecciones entre todos. La gran trampa es que cuando las cosas funcionan bien, no se notan ni su importancia ni la buena gestión. Cuando empezaron a ir mal tampoco, porque quedaban muchos profesionales dedicados y capaces que accedieron al sistema público de salud a traves de unas oposiciones transparentes y cuya solidez estaba asegurada desde los colegios profesionales y asociaciones de especialidades médicas. Ahora ya no es así. Los médicos son cada vez peores (Las carreras de Medicina en España ya hace tiempo que no cumplen los estandares europeos y no son homologables en muchos paises, eso para que pudiesen impartir medicina los chiringuitos privados). Cualquier hospital de tres al cuarto se erige en hospital universitario y asume plazas de MIR sin tener jefes de servicio verdaderamente capacitados para tirar adelante de la disciplina. La mala praxis se acumula…. Las transferencias a las comunidades han desmontado la importancia de las oposiciones y los hospitales contratan/ascienden a dedillo a amiguetes y acólitos. Se ha dejado de imponer la dedicación exclusiva (se les sigue retribuyendo pero los médicos trabajan por la privada por las tardes… Y donde vas a poner el esfuerzo? donde te pagan menos de tres mil al mes o donde te sacas mil pavos cada día de consultas?)… Y ya no hablemos de la gestión privada. Los hospitales sin cocina ni lavandería porque cuesta dinero. Las enfermeras con contratos risibles sin poder especializarse. El no invertir en equipos ni en formación porque es caro (Antes el insalud compraba a bloque, no es lo mismo comprar dos TAC que un TAC para cada hospital del país en bloque)… Una caja una mano…. muchas cajas muchas manos… Tenemos lo que nos merecemos como sociedad. Y por desgracia no es lo que se merecen las personas que necesitan una atención médica como su hijo. Lo siento mucho por su sufrimiento. Ojala pudiese hacer algo por ayudar…..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

Artículos por fecha