Es moderado. Es moder… Es mod… Poco a poco, el apelativo por el que se conocía a Moreno Bonilla va desapareciendo como lágrimas en la lluvia. Se disuelve como el azucarillo tras el cese de cuatro interventores más. Ceses como si no hubiera un mañana. Michael Corleone es ahora el referente. Las cabezas van cayendo bajo el filo de la guadaña, pero la propaganda te cuenta otra cosa
Al Pacino hizo dos interpretaciones excelsas en El Padrino I y II. Tras visionarla 35 veces, te das cuenta cómo esa sonrisa del principio se va convirtiendo paulatinamente en un rictus tenso, airado y con mirada penetrante. La tensión de mantener el poder haciendo creer a la sociedad que eres un filántropo. A Juanma le pasa algo parecido. En contadas ocasiones, he podido ver por un segundo esa misma mirada de rabia, de odio contenido hacia la oposición y hacia todo el que importune su plan maestro. Le suele pasar cuando un periodista le hace alguna pregunta molesta (pocas veces ocurre) y cuando alguno de la oposición le mete el dedo en la llaga (por la pobreza existente en Andalucía y por la sanidad maltratada) demasiado profundo.
Igual que Michael Corleone utilizaba sus medios de comunicación para blanquear a su familia y sus negocios, Moreno Bonilla trata de estampar en las mentes de los andaluces que todo va mejor que nunca, que el crash es un crush y que los ceses son dimisiones pacíficas porque los interventores (y los gerentes de hospitales y los directores generales y…) quieren pasar más tiempo con su familia o, simplemente, quieren volver a su anodina vida de funcionario sin la presión del cargo.
Tras la salida de la interventora jefa de la Junta de Andalucía, oficialmente por motivos personales, se ha producido una cadena de ceses dentro de este cuerpo de máximo nivel que ha afectado a otros cuatro profesionales. Según la Junta de Andalucía, se trata de una «reestructuración organizativa y una renovación de equipos», aunque los grupos de la oposición lo vinculan con los informes de la Intervención General en torno a los contratos de emergencia del SAS, destapados por este periódico mucho antes de que lo contaran los demás.
Lo llaman «reorganización de equipos»
Estos cuatro ceses «son parte del proceso normal de reorganización de equipos. En ningún caso se ha producido por motivos disciplinarios. Todos los cambios obedecen a una reestructuración organizativa de la Intervención y a la necesidad de renovar equipos«, apuntan desde la Consejería de Hacienda.
En la parte final de las tres películas de El Padrino, Michael ajusta cuentas con todo Dios. En un montaje que se estudia en las escuelas de cine, Francis Ford Coppola convierte al gran capo en ángel y demonio a la vez en la primera entrega. Es capaz de permanecer impasible en el bautizo de su primer hijo mientras sus secuaces van cesando a todos los que le han traicionado. Y esa fórmula se repite en las dos secuelas.
El mensaje está claro: nadie puede conspirar contra la familia y salir indemne. Pues eso. Haciendo un paralelismo, son muchos, demasiados, los ceses en estos seis años de gobierno del malagueño. ¿Nadie vale? ¿Todos fuera? ¿Por qué no cuentan la verdad?
Como adelanta hoy Antonio Barreda en la red X, «Juanma se va a gastar 28 millones de euros en publicidad mientras dice que para qué quiere un autista una PTIS de integración social. No tienen corazón con los más desprotegidos. Pero sí para mentirnos con su publicidad».
Habrá que hacer la pregunta que resonaba en aquella iglesia durante el bautizo del heredero de Michael: Juanma, ¿renuncias a Satanás?
Un comentario
Muy buen articulo .Verdades como puños. Indolencia en la poblacion. Conclusion: Podemos seguir haciendo lo que queramos.