plaza de espana
Una imagen de la Plaza de España. / GETTY IMAGES

Plazas mayores (VI): Sevilla, el encanto de una ciudad legendaria

Actualizado 17/03/2026 16:07

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Su provincia es fronteriza con las de Badajoz, Córdoba, Málaga, Cádiz y Huelva. Está en la cuenca del río Guadalquivir. La Hispalis romana, antiquísima, pero cuyo origen, según teorías, pudo ser fenicio y formaba parte de Tartessos, como nos lo indican los yacimientos arqueológicos del Carambolo

Unos 500 años a. C., los cartagineses acaban con la dominación tartésica y comienza con griegos y fenicios. En el 200 a. C., al ser derrotada Cartago en la segunda guerra Púnica, comienza en esta zona la dominación romana, con la que Hispalis forma parte de la Hispania Ulterior y después, de la Bética, donde instituyó Julio César la Colonia Julia Rómulo. Hispalis tenía sus propias leyes y, como capital de la Bética, era la residencia de los gobernadores y magistrados superiores.

En el año 712 fue conquistada por los árabes, que le dieron el nombre de Isbiliya. En la Reconquista, en 1248, fue recuperada por Fernando III de Castilla, que fijó su corte en ella. Tras el descubrimiento del Nuevo Continente, Sevilla gozó de un gran auge y esplendor en todo el siglo XVI, dado que se convirtió en el centro y monopolio del tráfico y comercio con las Indias. Y los Reyes Católicos establecieron aquí la Casa de Contratación, en 1503.

Otros hechos y fechas, de sin igual parangón en importancia para Sevilla, lo supusieron el 9 de mayo de 1929 con la celebración de la Exposición Iberoamericana, que contó con la asistencia de los Reyes, Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
Desde diez años antes del acontecimiento, la ciudad lo fue preparando: el inmenso Parque de María Luisa ve crecer la monumental Plaza de España y los artísticos pabellones de los países iberoamericanos asistentes, que conforman el espacio de la Plaza de América.

La ceremonia inaugural de la Expo tuvo lugar en la Plaza de España, en la cual el Rey pronunció la fórmula: «Queda inaugurada la Exposición Iberoamericana de Sevilla». Y en modo coloquial dijo a las autoridades: «Yo sabía que esto era bonito, pero no tanto«. La Expo se clausuró el día 21 de junio de 1930. La Plaza de España, por su singularidad y grandeza, merece un tratado muy distinto al resto de ellas, ya que su origen no fue el de mercado o reuniones como era costumbre. Esta se construyó para la exposición y para el futuro. Hubo quien la definió como plaza-palacio única en el mundo.

Sevilla y sus plazas

La Plaza de España. Describirla sería ardua tarea que ocuparía páginas, por ello lo más aconsejable (si de momento no podemos desplazarnos a admirarla) será ver alguna serie de fotografías o un reportaje de ella. No me resisto a mencionar, aunque sea uno solo de sus curiosos detalles: en la parte frontal de la semielipse que forma la parte de edificios se hicieron 48 apartados, que alojan los 48 bancos provinciales -sin contar el de Sevilla-, en los que poder estar sentado un rato, cada uno con su representación en foto elaborada con azulejos. En la parte superior de esos apartados figuran 48 medallones, en los que se representaron personajes históricos.

Se acordó bordear la plaza por un canal que tiene 515 metros de longitud y puede ser recorrido en barca de remos, lo que permite observar todo el conjunto.

La parte edificada se pensó, en primer lugar, para ubicar en ella parte de la universidad, mas su destino final fue el de albergar el Gobierno Militar; en ella está La Capitanía General. Existe también, dentro del espacio de Capitanía, una sala de teatro.

En su extenso y bello espacio, han tenido lugar importantes eventos y actos culturales, empresariales, deportivos… La industria cinematográfica también ha sabido aprovechar sus excelentes condiciones para realizar variadas producciones, como Lawrence de Arabia, Star Wars: El ataque de los clones, etcétera.

Otros actos destacados que se han llevado a cabo aquí, en distintas ocasiones, han sido los de Jura de la Bandera. En 1956 la realizaron los soldados del reemplazo de dicho año; en otras varias fechas lo han hecho promociones de oficiales del Ejército e incluso se han celebrado para personal civil, la última de estas, en mayo del año actual.
Finalmente, esta plaza se convirtió en el escenario elegido por la firma Dior para presentar su colección Crucero.

A destacar, en época no muy lejana, ha sido la celebración de la Exposición Universal de Sevilla del año 1992 (se conoció como Expo 92) en el Parque Tecnológico Cartuja, con 110 países asistentes y casi 20 millones de visitantes. Tuvo una duración de seis meses; se realizó como conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América y se clausuró, por ello, el día 12 de octubre.

Sevilla, como otras ciudades grandes (la cuarta de España), tiene otras plazas: la de América, plazas de Doña Elvira y Santa Cruz, las de Virgen de los Reyes y Triunfo, las Nueva y San Francisco, la del Duque y Campana, de la Encarnación, de San Salvador, la Alameda de Hércules, del Altozano…

Como es comprensible, Sevilla necesita varios días o varios viajes para llegar a conocerla, porque a todo lo expuesto se añadirían visitas a su grandiosa Catedral (la tercera del mundo, tras El Vaticano y la de Milán); es de las pocas que cuenta con cinco naves; por una de sus puertas se sale al precioso y gran Patio de los Naranjos. En el interior de la Catedral, podemos conocer la tumba de Cristóbal Colón y varias pinturas de Murillo. También visitas a monumentos, museos, iglesias exponentes del arte barroco, como la de La Caridad, la de San Luis de los Franceses, etcétera.

Son dignos de conocer la Giralda, El Archivo de Indias -muy cercano a la Catedral-, los Reales Alcázares, la Torre del Oro, Museo de Bellas Artes, Ayuntamiento situado en Plaza Nueva y Parque de María Luisa. Los pabellones de los países asistentes a la Exposición del 29 -que realmente son bellos edificios- en la actualidad son sedes de algunas entidades, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Escuela de Artes Aplicadas, edificios de la Universidad de Sevilla, Conservatorio de Danza, Teatro Lope de Vega…

No nos deberíamos marchar de esta gran ciudad sin pasear junto al río Guadalquivir, por una de las dos riveras, o en barca, admirando desde abajo los puentes: el de Isabel II, el de San Telmo y algunos más modernos. Y, ni mucho menos, irnos sin haber visitado el célebre Barrio de Triana, cuna de innumerables artistas del folclore hispano: bailarinas y bailarines –dueños del zapateado– cantaores, guitarristas, cupletistas, estrellas de cinema… llevan el arte en su sangre, sean payos o gitanos.

https://www.youtube.com/watch?v=bsu19Z6bUWM

Del arte y la cultura, Sevilla ha dado, en distintas épocas, personajes que se han distinguido en muy diversas actividades. No podemos dedicar espacio y tiempo en su enumeración; pero es fácil que, además de los que Hispania dio a Roma en tiempo imperial, nos vengan a la mente nombres de pintores tan especiales como Murillo y Velázquez, o poetas como Gustavo Adolfo Bécquer (del que hay un lindo monumento en el Parque de María Luisa), Antonio Machado y su hermano Manuel y Vicente Aleixandre.

Es tan artística y bella esta gran ciudad, que siempre nos sonará de ella este estribillo: «Sevilla tiene un color especial, Sevilla sigue teniendo su duende«.

Una excursión muy interesante es acercarse a Itálica, la primera ciudad romana de la Península (a pocos kilómetros de Sevilla); la reconstrucción de sus ruinas ha sido bastante acertada. Recordemos que de allí son dos de los emperadores que Hispania dio a Roma: Trajano y Adriano.

Igual que en ocasiones anteriores, es conveniente aconsejar la búsqueda de fechas para conocer algunas poblaciones de la provincia, cada una destaca en algún aspecto, ya sea cultural, agrícola, artístico, costumbrista… Y recuerda siempre: leer y viajar con sentido aumentan tu cultura.

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