Oficina cerrada por estado de alarma 2

Una oficina del SAE, con el SEPE integrado, cerrada por el estado de alarma.

Empleo

Las precarias condiciones de trabajo de los técnicos del SEPE

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Una empleada de una oficina andaluza denuncia: «La gran mayoría estamos contratados como auxiliares (1.000 euros de sueldo neto sin trienios), pero hacemos trabajo de técnico». En Andalucía no se han instalado aún la totalidad de mamparas en las oficinas ni se ha contratado al personal de seguridad de refuerzo, según trabajadores del propio Servicio Público de Empleo Estatal

«Estoy esperando a que me llamen, pero las oficinas no estarán preparadas por lo menos hasta el 1 de julio«. Así cuenta una empleada del SEPE en Andalucía cómo todavía no es posible la reincorporación de la atención presencial a estas oficinas ni en Andalucía ni en otras muchas comunidades autónomas. Y todavía quedan 200.000 ERTE por resolverse.

Ayer solo abrieron 78 oficinas de un total de 700 en toda España, un porcentaje muy pequeño que espera agrandarse a partir del 1 julio. El principal motivo: «En Andalucía no se han instalado aún la totalidad de mamparas ni se ha hecho la contratación del personal de seguridad de refuerzo. Todo eso depende de la Junta, aunque nosotros pertenezcamos al Estado», pone de relieve esta trabajadora del SEPE.

Hay trabajadores del Servicio Público de Empleo Estatal que se desplazan a diario a las oficinas, pero son muy pocos por entidad y hacen sus funciones a puerta cerrada.

Condiciones de trabajo muy precarias

«La gran mayoría de empleados del SEPE estamos contratados como auxiliares (1.000 euros de sueldo neto sin trienios), pero hacemos trabajo de técnico», sentencia una de las miles de trabajadoras de este servicio público que sufren esta situación laboral injusta. ¿Cómo pueden tener unas condiciones de trabajo tan mejorables las personas que se dedican a gestionar el trabajo?

Así las cosas, estos auxiliares tienen que esforzarse para lograr el cien por cien de incentivos (dos pagas de 1.000 euros al año) y así levantar su sueldo anual.

Las amenazas no son algo nuevo para estos trabajadores, que gestionan un material tan sensible como los subsidios de desempleo y otras ayudas económicas. Mano izquierda, empatía, sensibilidad, habilidades sociales… Muchos requisitos para la categoría de auxiliar, una incongruencia entre el tipo de contrato y la persona que ejerce el trabajo real, cuya denominación va mucho más allá de mero auxiliar.

«Los ordenadores volaban por la oficina»

«Por norma general, tenemos problemas de seguridad. La crisis de 2008 fue un infierno. Los ordenadores volaban por la oficina. Y esta crisis es peor que la de 2008. Recibimos muchas amenazas por redes sociales y físicamente en algunas oficinas. Por eso, en esta situación, no queremos volver a la oficina», recuerda la empleada del SEPE.

Este miedo latente también lo tiene el sindicato CSIF, que ha interpuesto una denuncia penal para que se investiguen amenazas físicas y coacciones desde cuentas de Twitter.

«Cuando abráis las oficinas os vamos a pegar fuego» u «os vais a arrepentir de estos tres meses dejando sin cobrar a tantas personas», son algunos de los mensajes amenazantes que han sido manifestados en redes sociales y que inquietan a los trabajadores ante la inminente apertura de las oficinas al público.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) quiere poner en conocimiento de la justicia los datos de usuario para que se investiguen y se proceda a la identificación de los autores, y entiende que los mensajes pueden ser constitutivos de delitos de amenazas, coacciones e injurias.

Por ello, CSIF ha manifestado su rechazo a la apertura porque todavía «hay cerca de 200.000 expedientes de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) sin resolver» (y por tanto personas inmersas en estos procedimientos sin cobrar), además de «otro número significativo de desempleados pendientes del abono de otras prestaciones extraordinarias de protección por desempleo aún sin cuantificar».

Además, CSIF subraya la importancia de que todas las oficinas cumplan con las nuevas medidas de Prevención de Riesgos Laborales frente al Covid-19 y que se refuercen con más vigilantes de seguridad antes de su apertura al público.

Ingreso Mínimo Vital

A los técnicos y auxiliares del SEPE les formaron para tramitar el aluvión de solicitudes que se esperan para obtener el Ingreso Mínimo Vital… Pero al final lo va a tramitar el personal del Instituto Nacional de la Seguridad Social, trabajo extra por el que el Ministerio de Empleo les va a pagar 21 euros la hora. «A nosotros no nos compensan por trabajar día y noche gestionando el trámite de los ERTE», comenta otra empleada del SEPE que trabaja en Andalucía.

Según fuentes consultadas por este periódico, el Silcoi-Web no funciona bien y «suele caerse la página a menudo»

Esa burocracia de urgencia para pagar las ayudas a las personas que han tenido que cerrar sus negocios y perder sus trabajos por la pandemia tiene un punto negro en el sistema informático. Según fuentes consultadas por este periódico, el Silcoi-Web no funciona bien y «suele caerse la página a menudo».

A la hora de anunciar a bombo y platillo las ayudas de los ERTE, la ministra de Empleo, Yolanda Díaz, no tuvo en cuenta que los recursos humanos y tecnológicos del SEPE eran insuficientes para realizar ese número millonario de tramitaciones en tan corto espacio de tiempo.

El Servicio Público de Empleo Estatal es un organismo autónomo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social que tiene más de 700 oficinas de empleo en toda España, además de las Direcciones Provinciales. En la vieja normalidad, el horario de las oficinas del SEPE era de lunes a viernes, los días laborables de 9 a 14 horas.


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