Tras la publicación de los datos oficiales de agresiones a profesionales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) correspondientes a 2025, la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía (FSS-CCOO Andalucía) alerta de un nuevo incremento respecto a 2024, un año que ya alcanzó las cifras más elevadas desde que hay registros. En total, se han contabilizado 1.976 agresiones (387 físicas y 1.589 no físicas), un 5.9% más que en 2024, es decir, más de cinco al día
Ante los datos de agresiones a profesionales del SAS correspondientes a 2025 (1.976 ataques), la FSS-CCOO Andalucía muestra su preocupación por un nuevo incremento respecto a 2024, además de que sólo recogen una parte de las agresiones, ya que aquellas que no se notifican no se registran, por lo que «la realidad es aún peor».
Asimismo, confirman que superan claramente los niveles previos a la pandemia, lo que evidencia que «no se trata de un fenómeno coyuntural«, sino «de un problema estructural» que se agrava con el tiempo. «Todo ello a pesar de que el SAS quiso situar en 2019 el punto de inflexión en el número de agresiones como aval de sus medidas preventivas, lo que los datos aportados hoy vuelven a desmentirlo«, mantiene el portavoz de la FSS-CCOO Andalucía, Daniel Gutiérrez.
El citado incremento afecta en mayor medida a las agresiones físicas (un 6,91% más en que en 2024) que a las no físicas, aunque ambas aumentan. «Desde CCOO recordamos que las agresiones verbales, amenazas, insultos o coacciones son igualmente graves, por su impacto psicológico y laboral en los profesionales, aunque desde el SAS se intente en ocasiones minimizar su alcance o gravedad«, añade Gutiérrez.
La mayoría de las agresiones las sufre el personal sanitario (82,3%), quienes más en contacto están con pacientes y usuarios. Aquí destaca que la mayoría de las agresiones físicas es hacia el personal facultativo y casi la mitad de las no físicas al personal de enfermería. Hay también que mencionar que hasta 350 agresiones se producen al personal de gestión y servicios, fundamentalmente personal administrativo y celadores.
Por otro lado, la mitad de las agresiones se producen en Atención Primaria (51,37%), siendo, en su mayoría no físicas. Sin embargo, dada la distinta proporción de profesionales entre Atención Primaria y Hospitalaria, CCOO vuelve a denunciar que «un profesional de AP tiene tres veces más riesgo de agresión que uno de atención hospitalaria, por lo que se deben establecer medidas específicas en este nivel».
La FSS-CCOO Andalucía vuelve a subrayar, y en ese sentido se ha manifestado en la mesa técnica de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) del SAS –donde se han presentado los datos- que las agresiones «no pueden desvincularse del estado actual de la sanidad pública«, una relación que ya ha sido ampliamente documentada en el Informe sobre la situación de la sanidad pública andaluza, elaborado por CCOO y otras organizaciones.
«La falta de profesionales, la sobrecarga asistencial, las demoras en Atención Primaria y las listas de espera generan un contexto de tensión que acaba repercutiendo directamente en quienes sostienen el sistema. Los ciudadanos de Andalucía perciben que la Administración no está asegurando una prestación de la asistencia sanitaria ni en los tiempos adecuados ni en condiciones de calidad y esto genera un malestar que se paga, en no pocas ocasiones, con los profesionales», asegura el portavoz de la FSS-CCOO Andalucía.
Por todo ello, esta organización sindical exige «un cambio de rumbo» con más y mejores medidas preventivas de las agresiones y reforzar la sanidad pública en su conjunto: más profesionales, más recursos y una reducción efectiva de las demoras en Atención Primaria y de las listas de espera. El cambio «pasa inexorablemente por el cumplimiento de los pactos acordados con los sindicatos y un presupuesto más ambicioso en prevención de agresiones. Solo así será posible mejorar la atención a la ciudadanía y garantizar entornos de trabajo seguros y dignos para los profesionales del SAS», afirma Gutiérrez.
SMA: «Seguimos sin noticia alguna de las medidas anunciadas por el consejero de Sanidad»
El ascenso progresivo de las agresiones desde 2020 se produce a pesar de las medidas recogidas en el Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones a profesionales del SSPA, que ha revelado su incapacidad para poner freno a esta intolerable lacra.
El citado plan incluye medidas tales como la formación a los profesionales en técnicas de desescalada del conflicto, la designación de profesionales guía ante una agresión o los simulacros de agresiones. Sin embargo, a pesar del esfuerzo y consumo de recursos que estas actividades suponen para la Unidad de Coordinación de PRL del SAS y para los propios profesionales, año tras año se revelan insuficientes ante este gravísimo problema.
El Sindicato Médico Andaluz (SMA) se muestra meridiano: «Los efectivos de seguridad privada contratados para vigilar algunos centros sanitarios tampoco son suficientes, sobre todo en el ámbito rural y en Atención Primaria».
«A pesar de este escenario tan poco halagüeño, seguimos sin noticia alguna de las medidas anunciadas por el consejero de Sanidad con motivo de la constitución del Observatorio de Agresiones a las Personas Profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía el pasado 5 de noviembre, medidas que venimos reclamando desde el SMA en cada foro que aborda esta cuestión. Conviene recordar, asimismo, que las agresiones afectan de manera particularmente grave a las mujeres, que representan el 75% de las víctimas. La ausencia de medidas específicas ante este intolerable sesgo de género resulta especialmente preocupante», remarcan.
El SMA considera imprescindible, ante las preocupantes cifras de agresiones y su evolución, la incorporación urgente de nuevas medidas más eficientes que pongan freno a esta situación intolerable. «Entre otras, consideramos imprescindible avanzar en la implantación de un régimen sancionador a los agresores del personal del SSPA, que el consejero de Sanidad se comprometió recientemente a impulsar», añaden.
El consejero se comprometió, asimismo, en aras de una mayor eficiencia y de la actuación coordinada de todos los actores implicados en la solución de esta grave disfunción del sistema, a dictar instrucciones para que los Delegados de Prevención pudieran participar en las reuniones provinciales de coordinación junto a interlocutores policiales, Delegación de Sanidad y Responsables Directivos de los centros. «Sin embargo, a pesar de que el SMA lo ha solicitado en reiteradas ocasiones, este compromiso sigue sin hacerse efectivo«, recuerdan.
«No podemos seguir asistiendo impasibles al crecimiento constante de las cifras de agresiones a los trabajadores del SSPA. No podemos normalizar que los, y sobre todo las profesionales, acudan a sus puestos de trabajo atenazadas por el temor a una amenaza, un golpe o un insulto, cuando no a situaciones de peligro para su vida. Es inadmisible que cada vez más facultativas y facultativos sufran de por vida las dramáticas secuelas psicológicas de una agresión», denuncian.
«Instamos, por tanto, al nuevo consejero de Sanidad a que muestre en este terreno la misma resolutiva disposición de la que ha hecho gala ante otros problemas y lleve a cabo o promueva los cambios administrativos y legislativos necesarios para poner fin definitivamente a esta situación», apostillan.



Todo fruto de la pésima gestión del SAS, en el que siguen aumentando las listas de esperas, los problemas de accesibilidad de la población sube un problema de salud… y las consecuencias de esta nefasta gestión la pagamos los sanitarios.
Antonio Sanz y Moreno Bonilla, para cuando el cambio tan necesario de la gerencia del SAS y todos los de su equipo?