La exportavoz municipal de EH Bildu en el Ayuntamiento de Vitoria, Miren Larrion. / EP

Tribunales

La exportavoz de EH Bildu en el Ayuntamiento de Vitoria Miren Larrion, condenada a tres años de cárcel por suplantar la identidad de una compañera de partido

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La sentencia relata que se apropió de su cartera, que contenía su documento de identidad y realizó varias contrataciones de servicios

El Juzgado de lo Penal número 2 de Vitoria ha condenado a la exportavoz de EH Bildu en esta localidad, Miren Larrion, a tres años de prisión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y nueve meses y 15 días de multa a razón de 9 euros diarios por suplantar a una compañera de partido. También a una indemnización simbólica de 50 euros a la víctima. 

La sentencia le considera autora de un delito leve de hurto por el que le impone una multa de 9 euros diarios durante un mes, un delito de usurpación de estado civil concurriendo la circunstancia agravante de disfraz y un tercer delito continuado de falsedad en documento público, oficial o mercantil, también con el agravante de disfraz. 

Son los dos últimos delitos para los que se solicita prisión de uno y dos años respectivamente. 

La suplantación

Los hechos probados relatan que la condenada se apropió de la cartera de su compañera que contenía, además de 50 euros, el Documento Nacional de Identidad, el carnet de conducir, la tarjeta sanitaria y dos tarjetas bancarias. La acusada, en días posteriores y guiada por el ánimo de suplantar la identidad de la víctima, realizó varias contrataciones de servicios sin consentimiento de la titular.

El 22 de febrero de 2021 fue detenida al salir de la sucursal a la que había ido a reclamar la tarjeta de coordenadas para poder hacer operaciones telemáticas. La sentencia señala que, «en todas sus visitas a la oficina bancaria, alteró su aspecto físico» al rizarse el pelo y utilizar gafas de pasta.

También considera probado que en ese periodo presentaba «un trastorno de estrés agudo y de ansiedad» que «afectaba a sus facultades volitivas e intelectivas, si bien mantenía el sentido de la realidad».

Hace un mes, cuando anunció en su perfil de Facebook que había alcanzado el acuerdo con la Fiscalía, explicó que «no era consciente en ese momento» de que abrir una cuenta utilizando una documentación de otra persona, «además de ser un error, también, era un grito de ayuda» por la situación mental que padecía al estar sometida a «mucha presión y angustia».


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