Según el Sindicato Médico de Málaga, la paciente no aprobó el procedimiento de la profesional mientras fue atendida. La intervención del vigilante de seguridad y un celador, además de la Policía, no frenó a la usuaria, que regresó más tarde acompañada de familiares en busca de la facultativa
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Un nuevo caso de violencia en un centro sanitario de Málaga, el tercero en la provincia en el recién estrenado 2026, evidencia que este grave problema sigue enquistado.
Recientemente, una paciente acudió al Servicio de Urgencias del Centro de Salud Cruz de Humilladero con mareos debido a un corte en un dedo y, mientras la médica le dio indicaciones y el procedimiento a seguir mientras la atendía, sorpresivamente la usuaria le exigió a la facultativa lo que tenía que hacer y cómo proceder, además de insultarle e intentar pegarle con el monedero.
Ante la situación, el vigilante de seguridad y un celador intentaron tranquilizar a la paciente, mientras acudían agentes de la Policía tras avisarles, quienes anotaron los datos de la paciente al conocer lo sucedido.
La intervención del vigilante de seguridad y un celador, además de la presencia policial, no fue suficiente para frenar la ira de la usuaria contra la facultativa, ya que, posteriormente, regresó acompañada de familiares en busca de la profesional, aunque se toparon con la puerta del centro cerrada y abandonaron la entrada antes de la llegada de nuevo de la Policía.
La médica, que se encuentra bien, ha denunciado los hechos a la Policía pese al temor a las posibles represalias por parte de la paciente.
Por ello, los médicos se concentraron el pasado viernes en la entrada del centro de salud para denunciar la agresión a esta compañera.
El Sindicato Médico de Málaga (SMM) muestra de nuevo su rechazo ante esta realidad que, «un año más, azota a nuestros profesionales, teniendo en el punto de mira a la figura del facultativo, al que no se respeta y se le culpa de todos los males de la situación sanitaria por parte de aquellos usuarios que protagonizan estas agresiones cada vez más comunes».
Así, este sindicato exige «medidas más eficaces y contundentes» que contribuyan a erradicar estos comportamientos.