Estos días anda la política española de estercolero en estercolero. Los partidos se tiran la basura unos a otros mientras el pueblo sufre. Tan solo les importa gobernar al precio que sea para colocar así a los amigos del partido cuyos sueldos dependen de la voluntad del jefe. Solo buscan brazos de madera que se levanten a la orden, sin voluntad y sin pensamiento. Los díscolos son aquellos que expresan una voluntad donde está prohibida. Que se lo pregunten a Álvarez de Toledo
El estilo Alfonso Guerra caló en la política española hasta empaparla. Fuera del partido hace mucho frío. Y todo porque los dirigentes y sus cortes de acólitos viven de esto. Ahí tenemos a una Susana Díaz que lejos de la política no tendría donde caerse muerta, o a un Llamadme Juanma que estaría en la indigencia, o un Juan Marín que lo primero que hizo fue cerrar la relojería que regentaba para vivir de la nómina pública. Y todo en el nombre del pueblo.
Y, entre ellos, los que acuden al panal de miel al grito de ¿Quiénes somos los que hemos ganado? Porque no tienen escrúpulos en ponerse la chaqueta de otro si hay que traicionar al que antes nos daba de comer, que la nevera debe tener siempre a punto los yogures de los niños. «Que hay que pagar el Audi y los coles caros de los nenes», les grita su conciencia llenándose de las más altas cotas de la Conjuración de Catilina.
Al final llegan los más irresponsables a las más altas cotas de poder. Ya lo vimos con los griñaninis y ahora lo vemos los arenaninis. Gente que hace de la política su forma de vida. Gente que no ha trabajado en su vida, que no tiene una sola nómina fuera de lo público, pero que nos vende su vida como si llegaran de Harvard o de Cambridge para dirigir la región o el país. Y luego nos enteramos de que tardaron dos o tres vidas en sacar la carrera o que su currículum es cambiante según la época.
Guardia pretoriana de pelotas y rastreros
Pero no solo empieza y acaba aquí la cosa. Los alcaldes son más de lo mismo. Gente que, sin nómina de la política, serían mileuristas o repartidores de Glovo. Y, si bajamos al nivel de concejales, nos echaríamos a llorar. Y entre unos y otros colocan a los amigos del partido en puestos de asesor, para formar una guardia pretoriana de pelotas y rastreros, de gente que les alaben y les adoren como falsos dioses, porque en ello les va la nómina y el sueldo.
Los mapas están llenos de colores de partidos que rompen las costuras de lo público para entrar insaciables al poder, llegan todos con hambre legendaria. Cuando están en la oposición son jacobinos irredentos que condenan a la guillotina a todo aquel que no sea de los suyos, apoyados por los hooligans que esperan, como los gorriones, el reparto del trigo y de la nómina. Y, por ello, son capaces de recorrer miles de kilómetros junto a sus amos con tal de comer de las sobras cuando lleguen al poder.
Ese es el modelo que siguen los jóvenes de este país. El modelo Sálvame o el modelo político. Para qué van a trabajar si con alegrarle la oreja al amo que los alimenta tienen la vida resuelta. Se jubilan sin haberla doblado en su vida, sin saber las penurias que pasan los mileuristas para llegar a fin de mes, da igual que ganen o pierdan, ellos siempre van a tener la nómina, o en el poder, o en la oposición. El partido es como los marines, no deja a nadie de los suyos detrás, y el lema de todos es el mismo: a los nuestros que no les falte de ná.
Hacen de la gula una nueva forma de vida. Incluso tienen su propia Guía Michelín de restauración y de hoteles que se pasan de unos a otros como un tesoro
Después se acostumbran a los móviles caros, al coche oficial, a comer de gañote en los mejores restaurantes de todo el país porque paga el partido o paga la institución pública. Y sus almuerzos y cenas dejarían en ridículo la de los antiguos césares de Roma. Hacen de la gula una nueva forma de vida. Incluso tienen su propia Guía Michelín de restauración y de hoteles que se pasan de unos a otros como un tesoro. Eso vale su peso en oro. Es la nueva literatura de lo que se impone entre los cargos públicos.
Luego llega el oscuro funcionario del partido para llamar a la movilización total cuando llega el líder supremo del partido. Todo lleno. No puede haber huecos. Banderas al aire y gritos de emoción, las palmas de las manos ardiendo de los aplausos, precalentamiento con segundones locales y llegada del cabecilla con música por todo lo alto y baño de masas. Mensajes a la prensa que copia y pega luego en los medios, y mañana a otra ciudad a seguir engañando.
Desde los coches oficiales no se ve el frío que pasa el pueblo, ni las neveras vacías, ni los dramas interiores. Solo se ve el glamour y la gloria, la pasta y los problemas resueltos de llegar con holgura a fin de mes. El pueblo es la excusa para gobernar o para vegetar en la oposición con los repartos de contratos. Los problemas ya se resolverán con el tiempo, lo que importa es que nosotros tenemos el poder y esto no lo compartimos con nadie. Viviremos eternos en los puestos porque cuando los muertos no quepan en el infierno caminarán sobre la tierra.
Excelente Radiografía, Diagnóstico difícil de curar, aunque no imposible, depende de la decisión de los Españoles. Ojalá Despierten y se den cuenta de que hay que mandarlos a su casa a todos!!!.
Felicidades Antonio, Excelente Artículo!!!
Es fantástico leer siempre tus publicaciones, Antonio, la realidad al mil por mil, estamos viendo cómo se destruye un país en manos de unos verdugos que más vale que se fueran de aki, porque no se merecen pertenecer a este país. Una vez más gracias .
Chapó por el artículo retrata bien a todos los partidos y a sus discípulos toda una pena en nuestras manos está mandarlos a sus puestos de trabajo quien lo tenga y el que no al paro,para como el resto del pueblo.
Lo acabo de leerlo en el salón con la familia, abuelos, padres y nietos. Que bien lo has expresado, es la pura y pestilente realidad que la hipocresía de los que nos rodean silencian. Bravo tocayo porque el artículo es para enmarcarlo. El sistema está muerto pero los que disfrutan sus mieles no lo van a enterrar.
Lo ha plasmado tal como es, estamos en manos de vividores y sinvergüenzas
Aunque comparto casi todo, pienso que no hay que generalizar, hay dirigentes muy cualificados, otros muchos que fuera de la política también tienen sus trabajos…
Ahora que está de moda el cribado eso es lo que haría falta en los políticos, pero el sistema no deja votar a uno si y otros no, es un fallo de una ley electoral que nació adulterada, un voto igual en todos lados y que se voten a las personas no a las listas electorales, una limitación de tiempos en la política, sanear esto es primordial si queremos una democracia verdadera.
Si el universo creo, fuese mayor, todavía haría falta más espacio para su comentario tan verdadero
Yo era un niño en el 78, y pasados todos estos años, después de estudiar,trabajar sacar adelante una familia adelante , veo que esta gente (políticos y asociados) siguen bajo el paraguas de su democracia haciendo lo que hacen los dictadores. Salvo que estos últimos dan la cara. Y con estos todo vale.. 42 años perdidos…. desazón y hastío….Basta ya de Partidocracia. Dictadura moderna.
El problema no son los políticos, son los medios de reproducción y manipulación (que no de información y formación ) que poseen.
Antonio Barreda, lo has clavado. No sobra, ni falta una coma. A falta de una vacuna, contra el bicho, se podría vacunar a toda la población contra esta pandemia de políticos y Partidos. Enhorabuena
Por supuesto que los hay buenos, excelentes, malos y regulares, como en cualquier sitio, pero el artículo describe con mucha claridad la situación de la política en nuestro país. Cómo podemos pensar que una persona que no sepa lo que hay que pasar para llevar una salario a casa, comprar ropa, pagar la luz, el alquiler, comida, colegios, etc… nos pueda representar? el sistema se ha convertido en lo que describe el artículo, pero hasta cuando es la gran pregunta…
Muy buena descripción.
Solo añadir que no siempre fue así; no hace tanto tiempo en política había gente bastante mas preparada y bastante capaz con mayor espíritu de servicio público y más austeridad.
Desde hace mucho tiempo esa es la realidad del País, está en todos los organismos y no es posible que el sistema lo resista, o se cambia o nos destruye.
La verdad, es que comparto totalmente tu punto de vista.
Lo has clavado en este articulo, pero creo que aun se podía decir más. Faltan los que se colocan en diputaciones o empresas privadas despues de su mandato y cuando no deja al familiar ya colocado en las mismas.
O aquellos que cuando le ven las oreja al lobo, cambian de acera para seguir oliendo el olor del dinero.
Lastima, que esta sociedad incentive hoy dia mas la improductividad que el esfuerzo.
Buenos días,
No había leído nunca tus artículos, en este he visto la fotografía real de nuestra política.
Gracias!!!!
¿Saben por qué tenemos gobiernos abecerrados?
Porque éste es un país de becerros. Está constatado por escritores, filósofos, artistas (Goya…) y mucha gente del común.
Si los partidos que podrían pactar no lo hacen porque saben que pierden votos… ¿de quién es la culpa? Del soberano, que son los votantes.
Bravo!!! Sabemos que es verdad
, pero no lo leemos, escrito, tan claro, tan ordenado, la denuncia al país de Sancho, «la nueva normalidad» o la de siempre
Dado que repite hasta la saciedad que todos los partidos son iguales y supuestamente es imparcial, habría esperado que hubiera puesto nombres y apellidos de otros aparte del PSOE. En las filas del partido al que supongo se acerca más, hay muchos más políticos que no han trabajado en la empresa privads en la vida, incluso muchos son de familias ricas de cuna.
Clara, si en su comentario lo único que valora del artículo es la falta de nombres de políticos de otros partidos que del PSOE, no me parce que usted esté cerca, sino dentro de un partido ¿de cuál será?
Antonio Barreda, seguirá costando mucho que la ciudadanía despierte de su letargo y reaccione para logar implantar una DEMOCRACIA en España, pero con artículos como este, y también otros publicados en este medio por Luis Escribano, Jesús Candel… etc. estaremos un poco más cerca lograrlo.
¡Gracias por el artículo!
El tema es muy sencillo. Mientras el pueblo no se de cuenta de que el poder, su misión es dividirnos, y lo hace muy bien.
Seguiremos mucho tiempo en la misma situación.
Eso si. Seguiremos quejándonos y …