El ocurrente Antonio Sanz, consejero de Sanidad en funciones, ha apostado por esta medida que puede parecer una decisión facilitadora para los enfermos con tratamientos recurrentes (la mayoría son personas mayores), pero que, en realidad, está cargando de más trabajo a los farmacéuticos y obstaculiza la relación médico-paciente. Además, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof) es el mismo que preside Bidafarma, cuya fundación dirige Manuela Villena, esposa de Juanma Moreno
Una vez más, el Gobierno andaluz toma una decisión que beneficia a las dos instituciones que dirige Antonio Mingorance. Ayer, el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, compartió momentos de complicidad con el conocido popularmente como Toni Mingo en amor y compaña en sus dos casetas, la del Cacof y la de Bidafarma. Como se puede ver en la imagen de cabecera, en la esquina de la fotografía aparece Manuela Villena, la mujer del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. También se puede comprobar en las fotos del siguiente post:
Este proyecto, según ha explicado el propio Antonio Sanz, permite que «los profesionales de farmacia, comuniquen directamente con los médicos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) a través de un adaptado sistema integrado en la receta electrónica. Por tanto, es una vía de comunicación directa entre el profesional que prescribe y el farmacéutico».
El consejero ha añadido que, tras «la experiencia piloto, iniciada en febrero en Cabra», este lunes se ha podido comprobar su funcionamiento, con la cooperación de un paciente egabrense al que le expiraba el tratamiento crónico que tiene prescrito, y que ha podido «renovar» en su farmacia mediante el nuevo sistema, sin necesidad de pedir cita para ello a su médico de familia. Ahí está la clave. El Gobierno andaluz quiere reducir la demora en las citas de Atención Primaria con esta medida, que puede llegar actualmente a 17 días dependiendo del centro de salud.
Una carta para ponerle las pilas a todos los gerentes
El subdirector de Prestaciones del SAS, Eutimio Jorge Tercero, ha enviado una carta a los gerentes de todos los hospitales públicos y a todas las áreas de gestión sanitaria de Andalucía conminándoles a cumplir con los objetivos del convenio.
«En continuidad con la nota de impulso remitida por esta Subdirección y en el marco del convenio de colaboración SAS–Cacof, prorrogado mediante la correspondiente adenda, seguimos avanzando en la consolidación del programa de entrega no presencial con entrega de determinados medicamentos de dispensación hospitalaria a través de las oficinas de farmacia», escribe Tercero.
«Quiero subrayar el sentido de este modelo: está pensado para situaciones concretas en las que podemos facilitarle la vida al paciente sin perder garantías (dependencia, tratamientos prolongados, distancia física al hospital o situaciones de especial vulnerabilidad). No es un cambio de modelo ni una universalización, sino una mejora puntual, bien acotada y con sentido clínico, al servicio del paciente y de la adherencia», prosigue.

«De acuerdo con el convenio, la selección del paciente corresponde al/la farmacéutico/a hospitalario/a, aplicando el algoritmo clínico previsto, con información y consentimiento del paciente cuando proceda. Asimismo, la responsabilidad de validación, supervisión y seguimiento farmacoterapéutico continúa siendo del Servicio de Farmacia del hospital, garantizando la trazabilidad y las condiciones de conservación y custodia», añade Eutimio.
Según la misiva, los objetivos para el primer trimestre de este año son que «todos los hospitales del SAS deben ofrecer este servicio como opción disponible para pacientes candidatos, aplicando el algoritmo del convenio y garantizando seguridad, trazabilidad y seguimiento. Este impulso debe abordarse con un enfoque práctico: identificar pacientes candidatos y realizar seguimiento con indicadores básicos (número de pacientes incluidos, número de entregas/envíos, incidencias y experiencia del paciente)».
Cacof y Bidafarma, controlados por Mingorance
En ese gran número de entregas y envíos de medicamentos entra en juego Bidafarma, dirigida por el presidente del Cacof. De esta manera, Antonio Mingorance se asegura el control total de la cadena de medicamentos para pacientes críticos, desde su renovación hasta su entrega final. Y Manuela Villena, esposa de Juanma Moreno, es la gerente de la Fundación Bidafarma, que también se dejó ver por la Feria de Abril con Sanz y Mingorance ayer (el presidente de la Junta, por lo que sea, no apareció).
En declaraciones a El Conciso, Mingorance reconoció abiertamente que esta medida maquilla las grandes demoras existentes en Atención Primaria para que los médicos de cabecera vean a los usuarios: «A partir de ahora, el paciente puede solicitar en la farmacia la renovación del tratamiento. Se va a establecer una vía de comunicación entre farmacia y médico para que este, que es el que tiene que autorizar esta renovación del tratamiento, dé el visto bueno e indique a la farmacia mediante la Receta XXI y mediante un programa que se va a habilitar, que la renovación es correcta y dice qué medicamentos se le renuevan a ese paciente. Esto evita, lo más importante, molestias al paciente de tener que desplazarse a los centros de salud a solicitar los medicamentos».
El hombre más poderoso del sector farmacéutico andaluz prosigue: «Esta medida quita presión asistencial. Un 30% de todas las personas que van a los centros de salud y piden cita para el médico es para renovación de tratamiento. Si se deja ese hueco para otras personas que puedan ser atendidas, todos estaremos de acuerdo que se está beneficiando a los pacientes, se está beneficiando a la sociedad, que es a quien nos debemos, y se está beneficiando también la Administración, en definitiva, nuestra sanidad. Así que quiero felicitar al consejero por haber decidido acelerar esta apuesta».
Caben dos preguntas a modo de puntualización: ¿por qué la gestión del SAS va encaminada a levantar muros entre las personas mayores y los facultativos de los centros de salud (cuando está demostrado que muchos de los ancianos necesitan ese trato cercano, aunque sea sólo para decirle al médico cómo se encuentran)? ¿Por qué Antonio Sanz es tan poco empático que no piensa en la brecha digital que sigue existiendo en el colectivo de las personas mayores?
El farmacéutico pide la renovación y el medico visa, pero ya no ve al paciente, que desaparece de la lista de las citas de Atención Primaria. ¿En qué mejora este proceso la salud del usuario?
Una farmacéutica andaluza: «Esto es más trabajo para nosotros, por supuesto gratis»
EL LIBRE ha podido hablar con una farmacéutica que trabaja en la provincia de Huelva, que se queja de los problemas que acarrea este convenio: «Esto es más trabajo para nosotros, por supuesto gratis. El tiempo que le vamos a echar no nos lo paga nadie y agradecimientos, pocos. Al principio, la gente está contenta porque ya no tiene que ir al centro de salud, pero luego se va a convertir en una obligación y, el día que no lo hagas porque tienes una cola tremenda en la farmacia, vas a ser la mala».
2 respuestas
Otra cosa más como la del wifi del Hospital Virgen del Rocío….nos mean encima y se creen que no nos damos cuenta….
Todo menos contratar a más médicos y abrir más consultas.
Pagamos impuestos y queremos que nos atienda nuestro médico.
¿Y no hay una firma de negarse a ello?¿Quiero decir, yo tengo un tratamiento que se renueva automáticamente durante seis meses hasta que mi facultativa vuelve a hablar conmigo, me deriva para analítica y según resultados da orden de la misma o distinta medicación durante otros seis meses?¿No puedo exigir que siga siendo así?