El Sindicato de Enfermería denuncia que «la nula y tardía» planificación de las contrataciones estivales está lastrando el funcionamiento de los centros por la insuficiente cobertura del personal. El sindicato denuncia que los servicios de urgencias son los más afectados por una gestión administrativa que busca recortar gastos en verano en lugar de garantizar una atención segura y de calidad
Satse Sevilla ha realizado un balance de situación de la sanidad pública durante el verano en el que denuncia que la falta de planificación, el cierre de centros y la precariedad laboral han provocado una saturación asistencial sin precedentes.
En líneas generales, el Sindicato de Enfermería constata cómo los déficits en la planificación de la contratación de sustituciones de los profesionales y la no cobertura de ausencias está generando multitud de problemas en centros sanitarios.
Así, denuncia que los servicios de urgencias de los hospitales «están siendo los principales afectados por una gestión administrativa que busca recortar gastos en verano, como medidas como el cierre de centros de salud, en lugar de garantizar una atención segura y de calidad».

Como ejemplo, en el Hospital Virgen del Rocío, el servicio de Urgencias del Hospital General atiende más de 450 pacientes diarios de media, según los datos recabados por Satse, unas 800 sumando las urgencias del resto de edificios del complejo. A esto se suma el cierre de quirófanos, consultas y camas incluyendo, por tercer año consecutivo, la práctica totalidad del Muñoz Cariñanos.
Pese a estos datos, la contratación ha sido mínima en el Virgen del Rocío, ofertando contratos de apenas un mes, lo que ha generado rechazo y fuga de profesionales a otras comunidades. Para Marian Medina, delegada de SATSE en el centro, «la consecuencia directa ha sido una sobrecarga asistencial, observaciones masificadas y un profundo desgaste entre los profesionales; y todo ello repercute directamente en la calidad de la atención».
La peor contratación estival «en mucho tiempo»
Por su parte, María Luisa Reyes, delegada de Satse en el Hospital Virgen Macarena, califica la contratación de este verano como «la peor en mucho tiempo» llevando al centro hospitalario a una situación «nefasta».
«Muchos enfermeros recién titulados ya habían sido contratados por otras comunidades cuando comenzó la incorporación en Sevilla. Se han ofrecido contratos de dos o tres meses, e incluso de medio mes, lo que ha generado una alta tasa de rechazo«, detalla Reyes, que explica también que el centro ha tenido llegar a publicar ofertas específicas ante la falta de enfermeros.
Además, el cierre de numerosos centros de salud en la provincia ha provocado el colapso de las urgencias hospitalarias, obligando a reforzar estos servicios con profesionales extraídos de otras unidades.
Situación similar se repite en el Hospital de Valme, donde Satse lleva denunciando desde inicios del verano el colapso de las urgencias. mientras el centro mantiene camas cerradas tanto en Valme como en El Tomillar, medida «inadmisible e irresponsable» a juicio del sindicato.
Tal y como detalla Soraya Ávila, delegada de Satse en el centro, «la media diaria de urgencias atendidas se eleva a las 400, generando una gran presión asistencial para el personal de este servicio y obligando a atender a pacientes en zonas que no se encuentra habilitadas, hecho que provoca una grave inseguridad».
A pesar de las advertencias, la situación en Valme, lejos de mejorar, se ha agravado, motivo por el que los profesionales están cumplimentando comunicados de factores de riesgo cada vez que se encuentra comprometida su salud laboral y la seguridad del paciente, declinando además toda responsabilidad por las consecuencias que se puedan derivar por situaciones tales como la falta de personal.
Planificación «nefasta»
Este sindicato responsabiliza al Servicio Andaluz de Salud (SAS) por «una planificación estival nefasta, ya que es evidente que los centros sanitarios de Sevilla no cuentan con recursos suficientes para afrontar la demanda asistencial».
El sindicato exige «una revisión urgente» de las políticas de contratación y planificación. También reclama medidas estructurales que garanticen una atención sanitaria digna y segura durante todo el año.
Concluye Satse asegurando que, «de no adoptarse estas medidas y llegar a producirse efectos indeseados, los culpables no serían en ningún caso los trabajadores, sino los responsables de personal del Servicio Andaluz de Salud por su negligente planificación».