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Un grupo de técnicos de emergencias sanitarias con sus UVIs móviles.

Salud

Técnicos que emergen para salvar vidas contra todo riesgo

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Los Técnicos de Emergencias Sanitarias (TES) viven horas muy difíciles. El presidente de Emersan, Antonio García, denuncia «falta de medios y de recursos de protección»

«Durante el último año, había llegado a creer que había espíritus que abandonan el cuerpo y no quieren volver a él. Espíritus enfadados, porque la muerte les ha dejado en un lugar incómodo. Comprendía que era una locura pensar una cosa así, pero estaba convencido de que, si me daba la vuelta, vería al señor Burke observándonos, esperando a que termináramos». Este es un monólogo interior del profesional del servicio nocturno de ambulancias Frank Pierce (Nicolas Cage) mientras trata de reanimar a un anciano moribundo en su propia casa en la película Al límite (1999), de Martin Scorsese.

Esta escena, ese descenso a los infiernos que supone intentar salvar vidas en la noche neoyorquina que Scorsese convierte en un Taxi Driver sanitario, ilustra perfectamente la dureza psicológica del trabajo de los médicos, enfermeros y auxiliares, pero también de los Técnicos de Emergencias Sanitarias (TES), profesionales sanitarios que no disponen todavía de un registro profesional, una reivindicación que data de 2013 y que todavía no se ha llevado a efecto. Existe la categoría jurídica, pero en el ámbito laboral les siguen haciendo contratos de simples conductores.

«Conducimos, reanimamos, ayudamos a los otros compañeros en sus técnicas, llevamos el material, lo mantenemos limpio y en perfecto estado y funcionamiento, gestionamos el material en los almacenes y en nuestra ambulancia, usamos la tecnología que nos dan para trabajar, estudiamos a diario cómo ser más eficientes y, lo más importante, lo hacemos con lo que está en nuestras manos y lo que no, para que, cada vez que alguien llama a una ambulancia, ésta sea la más rápida y eficaz para ayudarle cuando lo necesite». Es la definición que expresa el presidente de Emersan, Antonio García, un granadino afincado en Algeciras que trabaja en el 061 y que encara cada día el horror del coronavirus con la motivación intacta.

El presidente de Emersan, Antonio García.

Antonio vive estos días verdaderos dramas cuando transporta pacientes con coronavirus. Tres horas tarda en desinfectar bien su ambulancia. Hay escasez de medios, porque el Gobierno andaluz requisó los respiradores fijos de las UVIs móviles públicas y privadas, aunque luego los volvió a poner en su sitio debido a la denuncia pública de Justicia por la Sanidad y Emersan. García se considera «un privilegiado» porque, aun con ciertas carencias, tiene ahora mismo las medidas de protección adecuadas en el 061. No así sus compañeros de las ambulancias privadas de Andalucía, que trabajan en condiciones de verdadero riesgo para su salud como se puede comprobar en este video:

Hospital clínico de Zaragoza. Comparación de EPIs….. sin seguridad, sin prevención, sin identidad….. es la diferencia entre lo privado y lo publico que es el camino que hay que alcanzar.

Publiée par Tes Precariedad Laboral sur Mercredi 1 avril 2020

Antonio García se sincera: «En muchas ocasiones no está en nuestras manos el poder ganar la batalla contra el sufrimiento de los demás y cuando se nos escapa una vida, lloramos como cualquier persona con sentimientos. Este trabajo que decidimos hacer no es un simple trabajo, es nuestra forma de vida, es algo que se lleva por dentro y que, con el día a día, nos hace ser mejores».

La directriz que les han dado a los TES es que todo paciente que presente cuadros de tos seca y fiebre debe considerarse sospechoso de coronavirus, por lo que hay que implantar el protocolo de protección en la ambulancia. «Todavía no hemos llegado al pico de la curva en Andalucía. Cuando lleguemos, veremos a ver si no faltan ambulancias«, añade el presidente de Emersan. De hecho, el Gobierno andaluz ha ordenado que todas las ambulancias no asistenciales estén preparadas para cuando sea necesario. Este tipo de vehículos programados tienen un material mínimo, pero pueden ser convenientemente equipados. «Si no hay ventilador fijo, hay que llevarlo portátil«, agrega García.

«Que no sigan teniéndonos en el olvido»

«Lo más importante es la solidaridad que está mostrando la gente. Nos aplauden por la calle por hacer nuestro trabajo. Nos tenemos que unir de una vez para sacar esto adelante. Cuanto termine todo, pediremos cuentas al Gobierno andaluz y al central. Aunque no sea el momento más adecuado, sí me gustaría transmitir a las personas que nos gobiernan, que reconozco que ha de ser difícil, que no sigan teniéndonos en el olvido. Que cuando esto acabe, vean lo importante de una profesión como la nuestra, que sean capaces de ver las carencias y la necesidad de tener los mejores medios y profesionales en la primera línea», asevera Antonio.

El presidente de Emersan reivindica la importancia de la sanidad pública: «Que cuando todo esto acabe, inviertan en lo que ahora dicen ser esencial, la sanidad al completo, que no les tiemble la mano ni la voz en poner los medios necesarios para que, cuando un ciudadano necesite una ambulancia, ésta llegue lo más rápido posible por tener una en cada esquina. No sólo es el dichoso Covid-19, son muchas cosas las que matan a las personas que amamos».

Un técnico de emergencias sanitarias tiene una formación de grado medio que le reporta 22 competencias y está preparado para cualquier eventualidad o catástrofe, «pero no hay un inventario real». Los TES manejan perfectamente los soportes vitales básicos y los avanzados, ayudando a médicos y enfermeras cuando las necesidades del paciente son críticas. Además, apoyan psicológicamente a enfermos y familiares y colaboran con los bomberos en accidentes e incendios y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado si su presencia es requerida, como en este estado de alarma en el que vivimos.

Además, el TES es, en muchas ocasiones, uno de los primeros intervinientes en caso de urgencia extrahospitalaria, utilizando materiales de inmovilización y movilización, ya que conocen a la perfección la fisiología del transporte sanitario. También sabe administrar insulina y eparina con prescripción médica y preparar el material para una intervención (por ejemplo, la colocación de un tubo endotraqueal para que el médico pueda realizar el aislamiento de la vía aérea).

Un técnico de emergencias sanitarias, además, prepara los procedimientos de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) básica y avanzada y puede trabajar en centrales de coordinación de los servicios médicos y en labores de teleasistencia. Y hacen guardias de 24 horas, como médicos, enfermeras y auxiliares. Actualmente, hay unos 5.000 TES titulados trabajando en Andalucía.

El gremio presentó una Proposición No de Ley (PNL), pero sigue sin contar con el apoyo gubernamental para ser considerados profesionales sanitarios. Y el Gobierno andaluz ningunea su categoría desde hace años, una injusticia que debe ser solucionada tras esta crisis planetaria.

«Ningún bicho o cualquier otra cosa que llegue con la intención de arrebatar vidas podrá con nosotros», sentencia Antonio García

«Cuando una ambulancia está en la calle, cuando luchamos por salvar una vida, esa mujer o ese hombre que está a los mandos de la ambulancia (al que veis con las rodillas en el suelo haga calor o frio, nos llueva o nieve), es como cualquier otra persona con sentimientos y miedos. Y nos arrodillaremos cada vez que sea necesario para salvar una vida, porque somos técnicos en emergencias sanitarias y estamos orgullosos de lo que somos y hacemos a diario. Ningún bicho o cualquier otra cosa que llegue con la intención de arrebatar vidas podrá con nosotros», apostilla García.

Tienes que estar hecho de otra pasta para poner en riesgo tu vida para salvar la de los demás. Un día tras otro. Antonio García no es Frank Pierce ni Algeciras es New York, pero la realidad en ocasiones supera a la ficción. Este profesional sanitario desciende cada jornada a los infiernos para resurgir en la superficie con más fuerza con su carroza salvadora. Contra viento y marea. Contra todo riesgo. Como todos los médicos, enfermeras, auxiliares y Técnicos de Emergencias Sanitarias de España.


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3 comentarios

  1. Avatar Encarnación Ruiz Castro

    Todo mi apoyo a vuestra profesión, os consideramos imprescindibles en nuestra Sociedad, gracias a todos!!!!!!!!!!!!!!. ,Mucho ánimo y mucha fuerza. Suerte en el reconocimiento profesional que tenéis en marcha.

  2. Magnífico y muy necesario artículo. Es cierto que no se les da la importancia que se merecen estos profesionales que nos salvan la vida.

  3. Avatar Miguel Ángel

    Como técnico de emergencias tengo una máxima ,como católico que soy, sólo me arrodillo en la vida ,ante Dios sacramentado y ante un enfermo que me necesite.

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