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Salud

Los puntos negros del SAS: un informe revela que faltan más de 2.000 técnicos superiores sanitarios y 4.600 celadores

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La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía (FSS-CCOO Andalucía) ha realizado un análisis de la situación de los técnicos superiores sanitarios del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que evidencia un déficit de profesionales en esta categoría

Según los datos que maneja esta organización sindical, en el último trimestre de 2023 el SAS contaba con una media de 6.570 técnicos superiores de las distintas especialidades, pero, como mínimo, debe tener 2.000 más, lo que permitiría alcanzar una ratio de un técnico superior por cada 1.000 habitantes. CCOO vuelve a reclamar a la Administración el incremento de las plantillas, necesario para revertir el deterioro de la sanidad pública y mejorar las condiciones laborales del colectivo.

El déficit estructural de técnicos superiores sanitarios en el SAS tiene incidencia no sólo en el deterioro de la sanidad pública, con listas de espera desbordadas, unidades funcionando por debajo de su capacidad, servicios externalizados, sino también en las condiciones laborales del colectivo, como revela el informe. En el citado documento, se señala que el 67,3% de los técnicos superiores encuestados considera que el número de profesionales es insuficiente para realizar el trabajo durante la jornada y que el 55,5% ha sufrido lesiones músculo-esqueléticas relacionadas con el trabajo.

Con estos datos, se ha hecho un análisis que pone cifra al déficit de profesionales de estas categorías, que incluyen a los técnicos superiores de radiodiagnóstico, radioterapia, laboratorio, medicina nuclear, anatomía patológica, dietética y nutrición y documentación sanitaria. De esta forma, en el último trimestre de 2023, el SAS contaba con una media de 6.570 técnicos superiores de las distintas especialidades, con una distribución desigual entre provincias. Se trata de un colectivo muy feminizado -el 81% son mujeres- y de implantación mayoritariamente hospitalaria, casi el 95% de ellos trabaja en este nivel de atención.

Con los últimos datos disponibles para el conjunto de España, Andalucía tiene una ratio de 0,67 técnicos superiores por cada 1.000 habitantes en el SAS, dos décimas por encima de la media nacional, pero ocupando el séptimo puesto entre las comunidades autónomas con menor ratio en el sistema público. «Desde 2010 el crecimiento de estas categorías en el SAS ha sido casi ocho puntos inferior al del resto de las comunidades», asegura el responsable del gabinete de análisis y estudios de la FSS-CCOO Andalucía, Daniel Gutiérrez.

Teniendo en cuenta las diversas recomendaciones de ratios, esta organización sindical estima que Andalucía debe contar, como mínimo, con 2.000 técnicos superiores sanitarios más, lo que permitiría alcanzar una ratio de, al menos, 1 técnico superior sanitario por cada 1000 habitantes.

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«En el SAS no contamos con técnicos superiores de higiene bucodental; la mayoría de las funciones de los técnicos superiores de dietética y nutrición están externalizadas; hay aparatos de radioterapia sin utilizar; las unidades de radiodiagnóstico y medicina nuclear no están funcionando al 100% por falta de profesionales… Padecemos las consecuencias de un bajo número de técnicos superiores de documentación sanitaria y saturación de los técnicos superiores de laboratorio y su falta de implantación en Atención Primaria«, añade Gutiérrez.

CCOO vuelve a reclamar al SAS el incremento de las plantillas, necesario para revertir el deterioro de la sanidad pública y mejorar las condiciones laborales del colectivo. También ha solicitado de nuevo la creación de la categoría de técnico superior de higiene bucodental, el cese de la externalización de las funciones de los técnicos superiores de dietética y nutrición, la actualización de las funciones y que inste al Ministerio de Sanidad a que culmine la reclasificación al grupo B como exige la ley y se ha acordado en el acuerdo marco por una Administración del siglo XXI.

Asimismo, según el citado estudio, un alto porcentaje (82,5%) de encuestados siente que los usuarios no conocen la capacitación y funciones que realizan o que no valoran su trabajo (61,3%). Además, un 63,8% considera insuficiente el nivel académico y un 90,6% reclama que la titulación debería corresponderse con un grado universitario, como ocurre en otros países europeos.

Hacen falta 4.600 celadores

Uno de los colectivos que más se relaciona con los pacientes y familiares que acuden a los centros sanitarios es el de celador y, a pesar de eso, se encuentra muy invisibilizado y su trabajo poco reconocido, tal como se recoge en un estudio realizado por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO a partir de más de 2.500 encuestas a estos profesionales.

Una muestra de la falta de reconocimiento por parte de la Administración es que los datos de plantilla no recogen el número de celadores que hay en el Sistema Nacional de Salud (SNS) y los agrupa con otros colectivos, con funciones que nada tienen que ver con las que realizan. Por ello, se ha realizado una estimación del número total de celadores que hay en el SNS y del número necesario para alcanzar las ratios recomendadas. A nivel nacional hay alrededor de 40.000 celadores, lo que arroja una ratio de 0,8 por cada 1.000 habitantes y de 35 por cada 100 camas.

En el documento se pone de manifiesto que la situación es peor que la media del SNS. La plantilla de celadores del SAS asciende a unos 6.000, lo que supone una ratio de 0,7 por cada 1.000 habitantes, es decir, inferior a la del conjunto de España. Además, la ratio de celadores por cama está también por debajo de la media nacional, situándose en 29 por cada 100 camas públicas. Estas cifras muestran que se parte de una peor situación que el SNS, por lo que es necesario un mayor esfuerzo por parte de la Junta de Andalucía para llegar a las ratios óptimas.

Teniendo en cuenta las recomendaciones de ratios con respecto a categorías como enfermeros y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) en las distintas unidades hospitalarias donde el celador desarrolla su trabajo, sería necesario incrementar la plantilla de celadores del SAS en más de 4.600 efectivos hasta lograr un total de 10.600, lo que supone un 75% de crecimiento respecto a su dotación actual. Este porcentaje es un 50% mayor del que debería hacerse a nivel de todo el SNS.

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El déficit de plantillas tiene su correlato en alguno de los resultados de este estudio: un 48,9% de los celadores tiene sobrecarga en el trabajo; un 40,12% se encuentra sometido de manera constante a situaciones de estrés en su trabajo diario; y casi un 70% considera que la ratio de celador por paciente no es adecuada. El incremento de las plantillas, por tanto, no sólo da respuesta a las demandas de los profesionales para mejorar sus condiciones laborales, sino que tendría una repercusión directa en la calidad asistencial de los usuarios.

Entre las propuestas de CCOO para este colectivo se encuentran, además del necesario aumento de los efectivos que pide al SAS, la exigencia de que sus funciones, que datan de un estatuto preconstitucional con atribuciones «claramente sexistas», se actualicen; que se den los pasos para que la profesión sea considerada sanitaria; tenga estudios reglados, tal como exige el 82% de los celadores encuestados, y se reclasifique la categoría al grupo C2. Por esta serie de motivos, se ha iniciado una campaña de recogida de firmas destinada a elevar estas reivindicaciones al Ministerio de Sanidad.


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4 comentarios

  1. María Luisa Giménez

    Desgraciadamente en el SAS todos los profesionales están poco valorados. No hablemos en Atención primaria de las unidades de atención al usuario, el muro de contención donde todos expresan su frustración tanto los de fuera como los de dentro (profesionales y usuarios) y todo salpica, donde los profesionales trabajan con una presión tremenda y como consecuencia de dicha presión mucha ansiedad y todo por la falta de profesionales sanitarios. Todos, todos los profesionales nos merecemos un respeto y un reconocimiento y esta empresa, de esto, no sabe… y así nos sentimos.

  2. Aludía Ruiz Nieto

    Es una mala praxis. Todos salimos perjudicados. Nos funden a impuestos, precios altísimos en Alimentación….Basta Ya!!

  3. Jesús Rodríguez Portellano

    Se nota que vienen elecciones. A ver, nuestro colectivo lleva años demandando el grupo B como consecuencia de la necesidad de 1 año mas de formacion como minimo. Mirar a Portugal, Francia,Dinamarca…. Además de la dependencia de las direcciones medicas , de el reconocimiento de crmargos de responsabilidad técnicos…. Etc. a ver si ahora es verdad. Lo será?

  4. Sonia Ríos

    Realmente, como dicen los compañeros son todas las categorías las que no están valoradas, pero hay algunas que ni siquiera son conocidas… Por que no sé si todos conocéis la categoría de monitor???? Pero si alguien no la conoce somos unos profesionales que trabajamos en la salud mental para la integración de dicho colectivo donde realizamos diversas funciones de rehabilitación. Nuestra categoría está infravalorada y además las funciones que realizamos corresponde a las de técnico en integración, y no hay manera que aprueben la normativa para que lo reconozcan…

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