Nos desayunamos dos días consecutivos en la primera quincena de septiembre con las noticias: primero, la presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, anunció que expedientaría a los médicos que no atendieran en catalán; segundo, al día siguiente leo en un periódico el inicio de un expediente contra una médico del centro de salud de Son Pisá
El hijo de la paciente tuitea: «Esto supone una falta de respeto para los mallorquines». Tócate las narices. Que en España, una médico española intente comunicarse en español, con una paciente española, prestándose la profesional a intentar entender a la enferma en catalán, pero respondiéndole en español, supongo que hablando lentamente y vocalizando, con la mejor intención de transmitir un mensaje sin equívocos. Resumiendo, poniendo su empeño en hacer bien su trabajo y comunicarse con esa mallorquina y el hijo, periodista, lo considera una falta de respeto y las autoridades baleares la expedientan. ¿A dónde pensamos llegar en esta España que se rompe por la estulticia de unos y pasividad de los demás?
Voy a recordar que nuestra Constitución (votada y refrendada también por los mallorquines) dice: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Artículo 3,1”. De lo que se deduce que esa señora mallorquina tiene el deber de conocer el español y la médico el derecho a usar esa lengua dentro de España. También le preguntaría a ese periodista mallorquín que habla de falta de respeto, ¿dónde está su respeto por el mallorquín, ya que lo que defiende es la colonización que ejerce en esas preciosas islas, el catalán de Pompeu Fabra? Algo diferente a la lengua que se ha hablado siempre en Mallorca, Menorca o Ibiza. Pero eso es un tema para tratar en otro momento.
Quiero hacer unas simples y cortas reflexiones sobre las lenguas:
- En el mundo, hay más de 7.000 lenguas o idiomas, pero el número de países existentes varía entre 193 que están en la ONU y 206, contando también los pocos que no están en esa organización. Por lo tanto, es obvio que lengua no equivale ni a país ni a nación.
- Las lenguas y los territorios no tienen derechos, las personas sí los tienen.
- Un principio fundamental en democracia es la libertad de las personas, no se impone la lengua a la fuerza ni por decreto ley.
- Estoy cansado de escuchar a la mayoría de políticos defender que en España no hay problema con las lenguas. Mienten a conciencia. Si les queda algo de credibilidad, la están a perdiendo toda. Hay persecución contra el español en diferentes territorios y lo que es más grave, no se deja a las personas elegir su lengua vehicular, algo inconstitucional, que atenta contra la libertad personal y que los políticos se pasan por el arco o forro de ciertas partes. Lo anterior da lugar a que exista también discriminación para la opción a ciertos trabajos en distintas regiones.
Respetando en primer lugar la libertad de las personas, es una aberración prohibir una lengua, pero también lo es imponerla. Quien quiera estudiar catalán, vasco o gallego, que lo haga y se le den facilidades, pero que sea voluntario. Y que se respete la opción de los que no quieran hablar esas lenguas.
Voy a dejar clara mi postura: a mí no me interesa nada aprender catalán, vasco ni gallego. ¿Significa eso que las odio o desprecio? En absoluto. Tampoco me interesan el holandés, danés, ni el sueco. Es sólo una cuestión práctica. Pertenezco a la generación que estudiamos Francés desde 2º de Bachiller a Preuniversitario. En la facultad, me di cuenta de que la mayoría de revistas y textos científicos estaban en inglés y me puse a estudiar esa lengua y, por motivos personales, después también estudié alemán. Todo eso requiere mucho tiempo y esfuerzo ( el tiempo y el esfuerzo son bienes limitados y hay que priorizar). Además, nunca llegas a dominar (hablar como un nativo) una lengua de raíces diferentes a la tuya. Es evidente que una lengua que se habla sólo en un territorio pequeño, por sólo unos pocos millones de habitantes, no interesa. De hecho, son muy escasos los catalanes que hablan vasco y poquísimos los vascos que hablan catalán. Tampoco he visto muchas academias que ofrezcan enseñar gallego en Bilbao o en Tarragona. Es la realidad.
Torre de Babel
Con frecuencia oigo que la existencia de muchas lenguas es una riqueza cultural. En principio discrepo de dicha afirmación. La existencia de diferentes lenguas supone que la gente no se entienda y que se consideren diferentes. En general, el que se considera diferente, casi sin darse cuenta, se cree superior (se favorece el supremacismo y el racismo). Es cierto que existen joyas literarias en diferentes lenguas, pero estoy convencido de que Tolstoi, Dante o Cervantes, si hubieran hablado otras lenguas, habrían escrito obras maestras en esos otros idiomas. Las personas que veo más defensoras de esa idea de la riqueza cultural de las lenguas suelen ser, en mi experiencia personal, aquellas que viven o sacan rédito de esta situación y/o personas que no han estudiado de verdad ningún idioma y sólo hablan su lengua materna.
Opino que lo ideal sería una lengua universal, pero es un hecho que hay muchos idiomas y con eso tenemos que vivir. Lo que no se puede tolerar es que se anule la libertad de las personas, que con la lengua se levante un banderín de enganche para fomentar el odio, la confrontación, la intolerancia, la xenofobia, el separatismo, etcétera.
No se puede imponer una lengua con la coacción y no se puede impedir hablar español en España ni penalizar a un profesional por hacerlo. ¿Podemos imaginarnos una situación similar en Estados Unidos, Inglaterra o Francia? Creo que esto no pasa ni en Afganistán.
Simplemente, aunque quieran que los médicos, atiendan en Catalán. Se debe respetar el uso del castellano , para incluso, salvar vidas, y por supuesto , respetar la libertad de expresión de la que tanto se habla. Yo diría que el no hablar castellano en España será un delito