En estos tiempos de verano, de búsqueda de pasarlo bien haciendo cosas que nos gusten y nos descansen del trabajo, podemos encontrar momentos de meditación sobre lo que de verdad importa
En su libro La alegría, Osho nos ofrece una reflexión profunda sobre la naturaleza de la felicidad, la dicha y la alegría. Su enfoque nos invita a reevaluar nuestras percepciones y expectativas sobre lo que significa ser verdaderamente feliz. A través de una perspectiva que mezcla la filosofía oriental y un análisis crítico de la vida moderna, Osho nos guía hacia una comprensión más espiritual y consciente de nuestra existencia.
¿Qué es la felicidad?
Osho empieza desafiando la noción común de felicidad, que muchas veces se asocia con el éxito material, el poder o el prestigio. Según él, la verdadera felicidad no se encuentra en el logro de estos objetivos externos. En lugar de ello, la felicidad depende de nuestro estado de consciencia. Ser consciente significa estar despierto y presente en el momento, en contraste con estar dormido o inconsciente, atrapado en una rueda interminable de deseos y placeres efímeros.
Para Osho, la humanidad puede dividirse en dos tipos: los que están dormidos y los que están despiertos. Los dormidos buscan la felicidad en el placer, a través de sensaciones corporales que solo pueden ofrecer alivio temporal. Este placer es siempre seguido por el dolor, ya que el cuerpo existe en un mundo de dualidades donde la alegría y el sufrimiento se alternan. Por lo tanto, los dormidos están condenados a un ciclo interminable de satisfacción y desilusión.
El camino del placer
El placer, según Osho, es una búsqueda externa y superficial que nos mantiene en un estado constante de insatisfacción. Es un fenómeno fisiológico y sensorial que, aunque puede proporcionar momentos de alivio, inevitablemente conduce a una nueva acumulación de tensiones. Las personas buscan la felicidad a través de la comida, el sexo y otras sensaciones corporales, pero estos placeres están destinados a ser pasajeros y siempre balanceados por un equivalente de dolor.
La búsqueda de la felicidad
La felicidad, en un nivel más elevado que el placer, es algo psicológico y un poco más duradero. Las personas que meditan o buscan la introspección pueden experimentar una forma de felicidad que no depende de sensaciones físicas, sino de una conexión más profunda con su ser interior. Esta felicidad incluye disfrutar de la música, la poesía, la naturaleza y el silencio. Sin embargo, Osho argumenta que esta forma de felicidad todavía no es lo supremo.
La alegría y la dicha
La alegría es un fenómeno espiritual, una experiencia interna que no depende de las circunstancias externas. Es un estado de paz y silencio, alcanzable a través de la meditación y la introspección. Sin embargo, Osho distingue entre la alegría y la dicha. Mientras que la alegría es un estado elevado, la dicha es la culminación de la realización espiritual. Es un estado absoluto y trascendental, donde todas las dualidades desaparecen y uno se encuentra completamente iluminado, como Buda.
Placer, felicidad, alegría y dicha
Osho nos invita a reflexionar sobre cuatro conceptos clave: placer, felicidad, alegría y dicha. El placer es superficial y fisiológico, una respuesta a estímulos externos que nos mantiene esclavos de las circunstancias. La felicidad es psicológica, un poco más refinada pero aún dependiente de factores externos. La alegría es espiritual, una experiencia interna de paz y armonía. Y la dicha, según Osho, es la verdadera meta, un estado de ser absoluto donde el ego desaparece y uno se funde con el todo.
Reflexión final
La enseñanza de Osho sobre la felicidad es una invitación a mirar más allá de las gratificaciones inmediatas y las búsquedas superficiales. Nos insta a despertar, a ser conscientes y a buscar una felicidad más profunda y duradera que reside en nuestro ser interior. En última instancia, la dicha es nuestro derecho inalienable, y solo a través de la meditación y la autoexploración podemos trascender las limitaciones de los placeres y alcanzar la verdadera libertad espiritual.
En resumen, Osho nos recuerda que la verdadera felicidad no es algo que se pueda obtener del mundo exterior, sino algo que debemos descubrir dentro de nosotros mismos. La felicidad, la alegría y la dicha son estados de ser que dependen de nuestra capacidad para despertar y ser plenamente conscientes de nuestra existencia.
Gracias por este artículo. Es un poco lo que también analiza la psiquiatra Marian Rojas en su último libro. Es verdad que en estos tiempos habrá que recordarlo mucho y buscar en las cosas pequeñas muchas de esta felicidad, pienso, porque no va a ser fácil cuando la paz está tan amenazada.