La protesta protagonizada esta mañana por delegados de Satse en Sevilla, en el Centro Regional de Transfusión Sanguínea, ha incluido una donación de sangre reivindicativa contra la sangría de contratos en el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Por su parte, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) mantiene que, en la consulta de acogida, «o se incurre en intrusismo o se pasa la decisión al médico de familia, sobrecargando de nuevo la consulta«
El Sindicato de Enfermería (Satse) en Andalucía ha vuelto a calificar de «insuficiente» la propuesta del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de renovar tan solo el 60 por ciento de los contratos que finalizan el 31 de octubre de 2021, mostrando así un desprecio laboral y profesional hacia unos profesionales sanitarios que han puesto en riesgo su salud y seguridad durante la pandemia del covid-19, y propiciando a su vez, un desmantelamiento del sistema sanitario público andaluz. Por ello, varios delegados de la organización sindical han realizado hoy una nueva protesta, consistente en una donación de sangre reivindicativa en el Centro Regional de Transfusión Sanguínea.
Esto se traduce en que de las 20.000 contrataciones que se realizaron como refuerzos covid, solo se renovarán 12.000, de las cuales 10.073 serán contratos de interinidades y 1.927 contratos de seis meses. De esos 10.073, 2.802 son interinidades para Enfermería (incluidas enfermeras especialistas) y 70 para Fisioterapia, el resto serán contratos de seis meses.

Pero, tal y como explica Satse, habrá una gran perjudicada, y esta será la Atención Hospitalaria, donde en el caso de Enfermería los contratos que se ofertarán serán el 45 por ciento de los vigentes: de 5.843 contrataciones que existen actualmente, se realizarán 2.630. Exactamente igual sucede con las categorías de Fisioterapia y Enfermera Especialista, cuyo personal se verá reducido en los hospitales, ya que únicamente se ofertarán 27 contratos de Fisioterapeutas de los 61 que existen actualmente, y 42 de Enfermera Especialista, de los 93 actuales.
Por el contrario, el aspecto positivo, es el caso de la Atención Primaria (AP), donde se va a mantener e incluso se va a reforzar al personal, como es el caso de la Enfermería que se incrementa el número de 2.320 a 2.784 contratos, y se mantiene el número fisioterapeutas con 148 y las cinco Enfermeras Especialistas.
Finaliza Satse asegurando que «la no renovación de todos y cada uno de los contratos actuales lo único que contribuye e incide es en una peor atención y una mayor inseguridad asistencial para los pacientes y el conjunto de la ciudadanía, así como en una lógica huida de nuestros profesionales sanitarios a otras comunidades en busca de una mayor estabilidad laboral».
Sindicato Médico Andaluz: «El verdadero problema es la asfixiante falta de médicos en Atención Primaria»
El llamado Plan de Reforma de la Atención Primaria que la Consejería de Salud ha propuesto y del que solo se conocen los aspectos más generales y algún que otro detalle, «adolece de una falta absoluta de medidas que mejoren la actividad laboral de los médicos de Atención Primaria o que mejoren la accesibilidad del ciudadano a la atención médica», según el Sindicato Médico Andaluz (SMA).
Precisamente, el SMA se manifestó ayer ante la sede central del SAS para demostrar su indignación. En Andalucía hay ahora unos 7.200 médicos de familia, pocos para un SMA que reclama un aumento de plantilla de al menos 1.000 facultativos y 300 pediatras. Pero el verdadero problema que asoma por el horizonte es que, según los propios datos de Salud, de aquí a 2026 se van a jubilar 2.800 profesionales, casi el 40% del total. Y en las bolsas de empleo, se insiste, no hay casi nadie a quien contratar, lo que el sindicato que preside Rafael Carrasco comparte parcialmente, porque a su juicio, «hay facultativos sin trabajo que no aceptan estas plazas ante las malas condiciones que se les ofrecen«.

Una gran parte de esta nueva estrategia en AP se basa en la aplicación de la «consulta de acogida y los protocolos de reorientación de la demanda». Estas medidas que no han sido consensuadas con los representantes de los facultativos en la mesa sectorial, lejos de facilitar la accesibilidad del ciudadano a su médico de familia, «suponen un paso más con tiempos de espera añadidos». Tampoco van a aliviar la sobrecarga de las agendas médicas, pues, en una gran cantidad de casos, «el enfermero debe consultar al médico antes de tomar una decisión o hacerlo cómplice de un tratamiento sin ver al enfermo». En definitiva, el trabajo en la consulta de reorientación tiene dos caminos posibles: «O se incurre en intrusismo o se pasa la decisión al médico de familia, sobrecargando de nuevo la consulta».
Este plan no contempla el verdadero problema de la sanidad andaluza, que no es otro que «la asfixiante falta de médicos en este nivel asistencial», denuncian desde el SMA. Recientemente, la consejería ha comunicado que renovarán unos 12.000 trabajadores de los que fueron contratados para la covid-19, pero, de ellos, solo 415 son médicos de Atención Primaria. Los aumentos presupuestarios se desvían a otras categorías y sigue sin plantearse la prolongación de jornada (continuidad asistencial) como una forma de aliviar un poco las demoras asistenciales y dar más tiempo al facultativo para atender a sus pacientes.
El consejero, Jesús Aguirre, dice que no contrata más médicos porque no hay, pero el dinero que supuestamente iría para esas contrataciones de médicos «lo gasta en otras cosas»
Sindicato Médico Andaluz
«Parece evidente que la apuesta de esta consejería está decididamente orientada hacia otras categorías y que su proyecto de Sanidad Pública es un proyecto en el que cada vez habrá menos médicos y, por tanto, los pacientes tendrán cada vez más dificultades para ser atendidos por un facultativo», espetan desde el Comité Ejecutivo del SMA.
Esta Administración solo sabe lamentarse de la falta de médicos, pero «no hace nada para remediarlo«. El consejero, Jesús Aguirre, dice que no contrata más médicos porque no hay, pero el dinero que supuestamente iría para esas contrataciones de médicos «lo gasta en otras cosas en lugar de incentivar a los que ya trabajan en Atención Primaria para que dediquen algunas horas a aumentar su capacidad de atender a sus pacientes». Aguirre considera que, ante la falta de médicos, la mejor solución es «desviar a los pacientes para que sean atendidos por otras categorías».
«Ha llegado el momento de decir basta»
El sindicato que preside Rafael Carrasco ha pedido reuniones con el consejero y hasta con el presidente de la Junta, pero han sido rechazadas. «Hemos ofrecido nuestro trabajo para la elaboración de un plan a medio y largo plazo con medidas efectivas para la fidelización y captación de médicos (y más teniendo en cuenta la gran cantidad de jubilaciones previstas en los próximos cinco años), pero nuestro ofrecimiento no ha sido aceptado. Llevamos años pidiendo la instauración de la continuidad asistencial en Atención Primaria, pero la Consejería de Salud ha preferido priorizar la contratación de otras categorías», afirman desde el SMA.
«Ha llegado el momento de decir basta. El colectivo de facultativos en general y en especial de los que trabajan en AP no se merecen este ninguneo continuo. Exigimos que se invierta en la contratación de facultativos, que se diseñen planes para evitar que nuestra sanidad futura sea una sanidad sin médicos, que se instauren los complementos retributivos ya existentes en otros niveles destinados a la prolongación de jornada. Exigimos que no se recorte ni se pongan trabas a la población en su derecho a ser atendida por su médico«, denuncian desde la organización sindical.
No nos quedan alternativas, el tiempo de las promesas se ha agotado, necesitamos realidades e inversiones reales para la contratación de personal facultativo.
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