En enero de 2020, con una población de 8.414.240 personas, en Andalucía se presentaron 410.337 solicitudes de dependencia, de las que 48.845 formaban parte de la lista de espera. Se concedieron 294.237 prestaciones, de las cuales 73.326 quedaron sin atender
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ratio de cinco plazas de residencias de mayores por cada 100 personas mayores de 65 años. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) a 1 de enero de 2020 y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a septiembre de 2020, la tasa de España sería del 4,18%. Las personas mayores de 65 años suman, en la actualidad, 1.392.928 en Andalucía y el número de plazas residenciales para mayores es de 43.585, lo que representa el 3,12%. Para cumplir con la recomendación de la OMS y paliar ese déficit de 26.061 plazas, se necesitarían 69.646 plazas.
Todas las provincias andaluzas están por debajo del 5% recomendado por la OMS. Destacan negativamente Cádiz con 2,64% y un déficit de 4.829 plazas; Huelva con 2,73% y un déficit de 1.959 plazas; y Sevilla con un 2,78% y un déficit de 7.166 plazas.
En Andalucía, la creación de 26.061 plazas residenciales supondría una inversión de 1.563 millones de euros y generaría 13.030 nuevos empleos independientemente de los empleos necesarios para la construcción de las plazas, según un estudio de la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM). «Hay que tener en cuenta que la inversión tendría repercusiones que supondrían retornos positivos para las administraciones debido al ahorro en prestaciones sociales, ingresos fiscales y a la estimulación de la actividad económica», recuerda el presidente de FOAM, Martín Durán.
Envejecimiento de la población
El envejecimiento de la población española es un hecho. En 2005, los mayores de 65 años representaban el 16,80% de la población, el 19,40% en 2019 y (se estima) el 31,30% en el año 2040.
«No cabe duda que la atención residencial es un sector estratégico que procura calidad de vida a las personas mayores, pero que al mismo tiempo puede suponer un apoyo al sistema sanitario si se establecen las adecuadas coordinaciones entre ellos y representa un claro estímulo a la actividad económica», añade Durán.
En Andalucía, en enero de 2010 y con una población de 8.302.923 personas, se presentaron 336.246 solicitudes para dependencia. Se atendieron 286.057, es decir, 50.189 pasaban a formar parte de la lista de espera. Se concedieron 199.435 prestaciones, de las cuales 54.929 quedaron sin atender.
En enero de 2020, 10 años después, con una población de 8.414.240 personas, se presentaron 410.337 solicitudes, de las que 48.845 formaron parte de la lista de espera y se concedieron 294.237 prestaciones, de las cuales 73.326 quedaron sin atender.