Nacho La Casa 02

El productor, guionista y director Nacho La Casa.

Cultura

«En ningún momento se ha considerado al cine español como un sector estratégico»

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El productor, guionista y director sevillano Nacho La Casa analiza las deducciones fiscales extraordinarias que ha implantado el Gobierno por el Covid-19 y describe la situación de un sector azotado por la pandemia

Cuando una persona recoge el guante del selfmade, pero vive en lugares llenos de posibilidades como Londres, New York o Los Ángeles, tiene mérito. Pero si ese luchador es de un pueblo de Sevilla y nada en las procelosas aguas del séptimo arte hasta salir a la superficie con una tarjeta de millones de euros ganados en taquilla, esa ya es una proeza ingente.

Es el caso de Nacho La Casa (Alcalá de Guadaíra, 1970), ex canterano del Betis y periodista reconvertido en cineasta. Tras su exitoso paso como productor ejecutivo de varias series para Disney Channel (cuando era de Canal Plus), produjo y codirigió el largometraje de animación Ozzy en 2016, que recaudó más de dos millones de euros en la taquilla española y se vendió a más de 60 países, convirtiéndose en la tercera película española con mayor recaudación en el extranjero en 2017.

Su empresa, Capitán Araña, nació en 1998 como productora independiente de contenidos audiovisuales y, desde entonces, viene combinando la creación de proyectos para cine y televisión. Ahora que los focos se mantienen apagados y la claqueta guardada en el cajón (pero se atisba la vuelta a los platós de las series), La Casa analiza la situación que vive el sector desde varias perspectivas.

-¿Fue duro el paso de la televisión al cine?

-Yo tenía mucha experiencia en el entorno televisivo tanto a nivel de entretenimiento como de ficción, pero en el cine tuve que arrancar casi de cero. Nuestra primera experiencia fue la película de animación Ozzy, de 2016, pero llevábamos con la productora desde 1998.

-Como guionista, director y productor, ¿qué opina de los retoques para cambiar escenas debido al coronavirus?

-Las series de tira diaria como Mercado central tendrán que retocar los guiones para evitar, en la medida de lo posible, el contacto entre los actores. Tienen más flexibilidad para adecuar el mapa de tramas a la situación que estamos viviendo. Pero hacer eso en un largometraje tiene poco sentido. Creo que se van a retomar pocos rodajes de películas de manera inmediata. Hay producciones muy potentes que están totalmente paradas.

-Hace una distinción entonces entre filmes y series…

-Las series de tira diaria son más factibles a la hora de modificar argumentalmente, resulta más sencillo adaptar las tramas. Pero si la película es una comedia romántica, ¿la pareja no se va a acercar, no se va a besar?

-¿Tendrán que presentar los actores un certificado médico, como en las películas pornográficas, para poder rodar escenas de contacto físico?

-No lo sé (risas). De momento, lo que se está hablando es que todo el equipo, antes de empezar el rodaje, tiene que enseñar el resultado negativo de su test de Covid-19. Otra opción es concentrar a todos, como van a hacer los equipos de fútbol, en un mismo lugar durante el mes y medio que suele durar un rodaje. Pero eso subiría mucho el presupuesto, porque tendríamos que cerrar un hotel solo para el equipo. Lo importante es que la situación se vaya normalizando y, con la llegada del calor, se debilite el virus. Si no, es imposible. ¿Qué pasaría si una persona da positivo en la segunda semana de rodaje? Se tendría que parar todo. Lo primero es salvaguardar la salud. Y, si eso no está garantizado, no tiene sentido volver a hacer cine ni cualquier otra actividad.

Nacho La Casa, durante el rodaje de ‘El plan’.

-¿Cuál es el proyecto que tiene parado?

-La comedia que voy a producir se llama Sevillanas de Brooklyn con la dirección de Vicente Villanueva y la protagoniza Carolina Yuste con la participación de Manolo Solo y Estefanía de los Santos. Es una película muy coral. Empezamos la preproducción en marzo e íbamos a empezar a rodar el 20 de abril en Sevilla, pero la tuvimos que parar. Y estamos esperando a ver cómo evolucionan los acontecimientos para ver si hay alguna posibilidad de retomar en verano o cuando el virus nos lo permita.

-¿Cómo valora las medidas del Gobierno para incentivar los rodajes en la era del Covid-19?

-Las medidas fiscales van a suponer una desgravación fiscal por inversión en cine de cinco puntos. Algo que, en cierta medida, puede llegar a compensar el sobrecoste que tiene rodar cumpliendo un protocolo para el coronavirus. Pero tampoco es la panacea. En incentivos fiscales, España sigue estando lejos de otros países, como Canadá o Bélgica, que lideran la política de deducción fiscal por inversión en cine. Y por eso nos arrebatan muchas producciones, a pesar de que en España hay profesionales y medios al nivel de calidad de los más punteros.

-España era un lugar muy atractivo para las producciones de Hollywood en los años 60 y 70, sobre todo Almería, donde miles de andaluces vivían del cine. ¿Qué se ha hecho mal para haber perdido aquel filón?

-Siguen viniendo, pero mucho menos. Sobre todo, se está rodando mucho en Canarias, porque allí sí tienen un tipo de deducción fiscal competitivo. Al ser un territorio ultraperiférico, la Comunidad Europea y el Estado le conceden 20 puntos más de desgravación que a la Península. Si en España va a pasar ahora a un 30% para el primer millón de euros y un 25% a partir del millón, a esa desgravación, en el caso de Canarias, le tienes que sumar esos 20 puntos. Esas ya son cifras muy parecidas a las de Canadá, con la diferencia de que los sueldos en Canarias son mucho más bajos que en Canadá. Es una competición entre los distintos países, pero España no está entre los primeros puestos.

«España sigue estando lejos de otros países, como Canadá o Bélgica, que lideran la política de deducción fiscal por inversión en cine»

-El Gobierno ha simplificado los trámites burocráticos de los procesos de rodaje…

-Son medidas que atienden a lo excepcional de la situación. Es lo mínimo. Ni el propio Instituto de Cine está funcionando con la actividad y la normalidad anterior a la pandemia. Entonces, era lógico que se flexibilizaran plazos y requisitos que tienes que cumplir cuando recibes una ayuda. Pero la cantidad que se destina al cine es muy inferior a la de países como Francia.

-Hay tendencias de opinión que mantienen que el cine español recibe muchas subvenciones. ¿Usted lo ve así?

-Para nada. Es todo lo contrario si lo comparamos con países vecinos como Francia. La situación del cine español no ha cambiado apenas estando PP o PSOE en el Gobierno. No es una cuestión de partidos. En ningún momento de la historia de la democracia, se ha considerado al cine como un sector estratégico. En países como Canadá o Francia, se considera esencial, estratégico y fuente generadora de puestos de trabajo.

Aunque se habla de la potencia de la industria cinematográfica española, da la sensación de que todavía queda mucho camino por recorrer…

-En España, la industria del cine sería de un tamaño medio. Y el sector está poniendo todo su empeño en que crezca a través de plataformas y asociaciones que la industria está fomentando. Pero todavía no estamos ante una industria sólida y bien asentada.

«Es fundamental que el director vea el proyecto con los mismos ojos que tú»

-Gervasio Iglesias, Alberto Rodríguez, Paco Cabezas… El cine andaluz parece que vive su mejor momento, ¿no?

-En los últimos años se está produciendo mucho y hay productoras potentes en Sevilla, Málaga y Granada. Están haciendo producciones relevantes dentro del panorama nacional y están dándole peso a los proyectos andaluces dentro del conjunto de España. Alberto Rodríguez es algo único, cómo cuenta algo muy local y lo convierte en universal.

-Como productor, ¿cómo de importante es la elección del director si usted no puede dirigir el filme?

-Es fundamental que puedas establecer una relación estrecha, on the same page, tienes que elegir muy bien en manos de quién dejas el barco. Es fundamental que el director vea el proyecto con los mismos ojos que tú. Así ha sido con Vicente Villanueva en los meses que llevamos preparando Sevillanas de Brooklyn.

-¿Cómo fue rodar El plan, su segunda y última película hasta el momento, con Antonio de la Torre, un peso pesado del cine español?

-Trabajar con De la Torre es un lujo, porque es uno de los mejores actores que tenemos en España desde hace muchos años y se entrega en cuerpo y alma en todo lo que hace. Selecciona muy bien los proyectos en los que participa y te ayuda a descubrir muchas cosas acerca de la manera que tiene de trabajar sus personajes y encarar cada toma. Continuamente está probando cosas y tiene mucha verdad. Cada uno de los personajes que interpreta te los crees al cien por cien, porque él lo transforma todo en verdad.


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2 comentarios

  1. Ángeles Suárez Pozo

    Ya que has nombrado la película de El plan, menudo plan el del director y guionista de esta película,lo tendrían que haber sancionado por haberse cargado a los tres buenos actores que trabajaban en ella, que por cierto por mucho que lo intentaron no pudieron hacer nada por salvarla.
    No sé si esta película tiene subvenciones, para mi gusto la tenían que sancionar.

    Yo salí del cine totalmente indignada.

  2. Muchas gracias por tu aportación. Feliz semana.

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