Observo una mala educación dentro de los autobuses de Emtusa (los urbanos de Huelva capital) que supongo que será extrapolable al resto de ciudades
Demasiadas veces tengo que intervenir porque chavales (y no tan chavales) dejan sus culos sentados en los asientos del bus mientras personas mayores, algunas con movilidad reducida, se quedan de pie mirando con ojos vidriosos sin entender que no se cumplan las normas básicas de comportamiento.
Es injusto acusar sólo a los jóvenes. Otras veces son personas de mediana edad las que miran para otro lado cuando sienten la presencia cercana de un abuelo que lo único que quiere es sentarse. Todos estos maleducados no son conscientes de que un frenazo en seco del conductor podría provocarle una caída de consecuencias irreversibles a estos ancianos.
Soy usuario habitual de Emtusa y, hace poco, me di cuenta de que se incumplían varias de las normas que están puestas en los carteles, bien visibles para que las lea el ciudadano: ceder el asiento a las personas mayores y/o embarazadas y/o con movilidad reducida; escuchar el teléfono móvil con unos cascos (la música reguetonera se escuchaba por todo el autobús); y hablar bajo para no molestar a los pasajeros. Todo esto sé positivamente que ocurre en todos los servicios de transporte públicos de España, pero el que me afecta a mí, a mi día a día, es el que gestiona el Ayuntamiento de Huelva.
Es increíble, porque en un país realmente civilizado y educado no debería hacer falta poner por escrito estas normas tan básicas. El sentido común tendría que sobresalir. Pero estamos en España y, más concretamente, en Andalucía. Espero dejar de ver estampas tan penosas como que se tengan que ceder asientos entre ancianos mientras personas más jóvenes siguen con sus culos sentados escuchando música o mirando por la ventanilla. Quizá los conductores, cuando están en las paradas, deberían estar más pendientes de que estas injusticias no sucedan. Y las personas mayores deben exigir sus sitios a los más jóvenes, levantarles de los asientos y ponerles la cara colorada delante de todos. Algunos sólo aprenden de esta forma.
Un comentario
El ego, el YO, es la nueva educación. Los demás no importan, YO soy el importante. YO se votar.