telehipnosis

La TV puede ser un medio de comunicación y manipulación muy efectivo.

Opinión, Política

Un curioso ejercicio de hipnosis

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En los centros de las grandes urbes, los focos azuzan el sudor sobre las frentes de nuestros líderes cuando sus palmeros, asalariados con disfraz de opinadores mordaces, les plantean perspicaces cuestiones previamente acordadas fuera de antena. Los medios agitan la capota y, sin dudarlo, la bestia en forma de marabunta social embiste con toda su rabia, jadeante y desorientada, una y otra vez ajena a las heridas que la desangran. Y el destino la va cubriendo poco a poco como una sombra inmisericorde

La semana pasada sin ir más lejos, hemos podido ver cómo informativos y espacios de actualidad, todos ellos con la etiqueta de serios y muy respetabilísimos, dedicaban sus minutos a informar y realizar análisis sobre el contenido de la conversación entre unos exmilitares de alto rango en un grupo de WhatsApp. Una conversación granada, hablando en plata, de genuinas idas de olla. La ministra de Defensa contribuía desde un primer momento al show pronunciándose de manera tajante al respecto. Directores de periódicos nacionales y figuras de los medios más relevantes del país han tenido a bien fruncir el ceño para dictaminar, con gravedad, su punto de vista al respecto.

Conviene olvidar, para que nuestro guiñol informativo surta efecto, que los protagonistas de esas conversaciones eran jubilados alejados de sus funciones, precisamente y entre otras cosas para prevenir los eventuales efectos de calentones, chispazos y plomos fundidos que cualquiera puede tener a lo largo de su carrera y, especialmente, al final de ella. Conviene olvidar que se trata de una conversación privada llevada a cabo por personas que han dedicado su vida al ejercicio militar. Nos guste o no, esta es una actividad en la que se usan armas, y no precisamente para cazar perdices. Que esas personas se expresen en términos de bajas humanas no es precisamente un contrasentido, como sí lo sería por ejemplo encontrar a un animalista comiendo chuletas de jabalí o saber que Pablo Iglesias se ha comprado un chalet de lujo. Es lo que esa gente ha hecho toda la vida.

Matices de bulto

Conviene olvidar todos los matices de bulto. Lo dicho, conviene entrar al trapo y olvidar que continúan los atropellos a la población en Siria, en Yemen, en Palestina, en la práctica generalidad de África, un continente que sigue alimentando las tripas del mediterráneo con los cuerpos de quienes huyen de la crueldad más absoluta. Conviene olvidar que continúa la desgobernanza en nuestro país y en los de alrededor, donde los burócratas saquean las arcas públicas con el rédito que les otorgan sus mentiras, mientras ponen a buen recaudo sus botines en paraísos fiscales. Conviene obviar que todo esto alimenta a una extrema derecha que encuentra también en los medios de masas su gran aliado para ir, paso a paso, ganando adeptos…

Lo que le importa al prime time son los exabruptos de unos particulares en un grupo de WhatsApp. Alimentar el miedo y promover el enfrentamiento entre el pueblo. Entretenerles, entretenernos. No sea que nos demos cuenta del pastel y le demos la vuelta a la tortilla. No sea que decidamos, de una vez por todas, que se acabe la fiesta en palacio.

Estoy curioso por ver con qué pseudonoticia nos entretienen los medios esta semana. A este paso, lo más serio en televisión acabará siendo La Isla de las Tentaciones.


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Un comentario

  1. Avatar Ángeles+Suárez+Pozo

    Los militares no son obreros, los obreros pagan a los militares, los militares trabajan para el estado.

    Por lo tanto, no se tienen que meter para nada con los obreros, no les interesa a quien voten, y qué derechos defiendan.

    Yo no sé qué país no hay militares y son los ciudadanos los que de vez en cuando van a reciclarse.

    Yo creo que en España tendría que hacer lo mismo.

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