carne efe

Un mostrador con piezas de carne. / EFE

Ciencia, Opinión, Política

¿Respalda la ciencia al ministro Garzón en el tema de la carne?

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En estos días padecemos un torrente de noticias debido a las polémicas declaraciones del ministro Garzón al periódico británico de izquierdas ‘The Guardian’, en relación a las teóricas carnes de «mala calidad» que produce y exporta España

Tengo dos preguntas elementales y sencillas para el ministro:

  • Si considera que la carne española es de mala calidad, ¿por qué puso solomillo en su suntuosa boda?
  • ¿Por qué en lugar de hablar con los ganaderos e intentar dar una solución al problema, si es que existe, se marcha al extranjero y hace declaraciones donde daña económicamente al sector?

Las respuestas son sencillas: primero, miente. Nuestra carne no es mala. El movimiento se demuestra andando, si así lo creyera, no la habría puesto y pagado por ella en su boda. En cuanto a sus declaraciones, no se trata de una opinión desafortunada, privada y no intencionada, él se ha encargado de aclarar que lo hizo a conciencia. Es la hoja de ruta del Gobierno que padecemos, del Nuevo Orden Mundial, de la Agendas 2030 y 2050. No invento nada, lo han dicho ellos. Es decir, arruinar a Occidente y que, al final, sólo coman carne los muy ricos y los políticos y volvamos a los tiempos oscuros de la Edad Antigua.

El Gobierno no ha cesado al ministro y tampoco lo ha amonestado. Ha hecho algún amago de intentar escurrir el bulto, pero la realidad es que no ha actuado y lo ha disculpado. De hecho la inefable ministra Yolanda Díaz ha dicho, de forma solemne, que las declaraciones del ministro Garzón están «amparadas por la ciencia y por el Gobierno». Que el Gobierno lo respalda creo que no hay dudas. En cuanto a la ciencia, me voy a permitir hacer algunas puntualizaciones.

Los problemas de la ciencia

En nuestra sociedad, la ciencia se ha convertido para muchos en esa gran diosa que tiene la última palabra y es incontestable. Pero los que hemos trabajado con ella sabemos que tiene sus limitaciones, no nos da una respuesta última y final, no podemos considerar y valorar todos los factores que inciden en un problema y, con la ciencia, sólo conseguimos diferentes grados de probabilidad de conocer la verdad última. De hecho, las conclusiones científicas se corrigen o incluso cambian con el tiempo. En un ambiente científico sano, debe haber una mentalidad abierta siempre a la crítica, a la discrepancia, al dialogo y la innovación. De no ser así, se perpetuán los errores. La ciencia auténtica se autocorrige con el tiempo.

Dicho lo anterior, ¿cómo sabemos que la ciencia ampara al ministro, según dice la ministra? Ella no ha dado ninguna pista. Cuando, desde un punto científico, se recurre a la ciencia, se usa la bibliografía, algo que la ministra no ha hecho. En la bibliografía, se cita a los autores de un trabajo de investigación, el título del artículo y la revista científica donde se han publicado los resultados obtenidos. Nada de eso ha hecho la ministra.

Decir sólo que «la ciencia respalda» es una simpleza intelectual. La ciencia es un método de estudio, no es un ente personal y, por lo tanto, no dice ni respalda nada. Los científicos sí dicen e interpretan sus hallazgos según sus ideas, sus mentalidades, sus cosmovisiones y sus éticas.

Hay temas, como pueden ser el cambio climático de origen humano, el evolucionismo o la disforia de género, por citar algunos, que tienen repercusiones políticas y no están abiertos a la crítica, la discrepancia y la innovación

La verdadera ciencia requiere de una moral incuestionable. Hasta fechas recientes, se pensaba que todos los científicos eran honrados. Posiblemente, la mayoría lo son, pero son humanos y tienen sus prejuicios, sesgos, miedos y, además, son susceptibles de ser sobornados por intereses de una u otra índole. Hay temas científicos asépticos, en los que los científicos no tienen problemas para ser completamente objetivos. Pero hay temas, como pueden ser el cambio climático de origen humano, el evolucionismo o la disforia de género, por citar algunos, que tienen repercusiones políticas y no están abiertos a la crítica, la discrepancia y la innovación, por lo que los científicos no tienen libertad para llegar a donde las evidencias los conduzcan.

Resumiendo: ciertas parcelas de la ciencia están pasando por un momento de escasa libertad. La ciencia no dice nada, los científicos sí y, al igual que se puede buscar una estadística que diga lo que queremos, también podemos encontrar un científico que respalde una opción política que nos interese. Finalmente, la ministra Yolanda Díaz no ha dado ninguna cita bibliográfica que avale y respalde al señor Garzón en el tema de las carnes. Como es habitual en ella, sonríe, pero no ha dicho nada.


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3 comentarios

  1. Avatar Salvador

    Ideología globalista: Del Club de Roma a la Agenda 2030.
    Invito a mirarlo y a continuación comprobar,la cantidad de chiringuitos políticos que mantenemos a través de nuestros impuestos para el desarrollo sostenible.

    Sr Ministro Garzón: Vladimir no perdonó a Gorbachov.

    Un saludo.

  2. Avatar Angeles Suarez

    Yo creo que usted es más venenoso que los cerdos que se crían en las macrogranjas

  3. Avatar Salvador

    BOE de 22 Junio de 2021.

    Contratación Sector Público
    30603: Anuncio de licitación de: Junta de Contratación.

    Objeto: Realización de un servicio de creatividad, diseño, realización y productos de campañas para la promoción de ALIMENTOS DE ESPAÑA en 2021 y 2022.
    Expediente 202116607224.

    Un saludo.

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