boca tapada

Esta es la imagen que mejor representa la censura.

Comunicación, Opinión

PP y Cs desprecian ‘#laLibertaddePreguntar’ que apoyaron más de 500 periodistas españoles

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Por segunda vez consecutiva, el Gobierno andaluz (PP y Ciudadanos), ha prohibido la participación al periodista acreditado de este diario, Paco Núñez, en la habitual rueda de prensa que se celebra tras la sesión semanal del Consejo de Gobierno andaluz, que preside el popular Juanma Moreno Bonilla

Las excusas y pretextos que el coordinador de Comunicación Digital de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Recio García, le ha comunicado al periodista de este diario son inadmisibles a la luz de las libertades fundamentales de expresión y de información establecidas en nuestra Constitución. Parece ser, a la vista de los hechos, que él o su jefe ha olvidado lo que es el periodismo y qué significado tienen las citadas libertades fundamentales. ¿Acaso ha obedecido las órdenes o instrucciones del Director de la Oficina de Comunicación, Sebastián Torres Haro, o de algún cargo político de la Junta? Como Paco Núñez posiblemente no pueda preguntarlo en la siguiente rueda de prensa, dado el veto hostigador del gobierno andaluz, a lo mejor alguno de los compañeros de prensa se solidariza y se atreve a realizar dicha pregunta, a pesar de ser muy incómoda.

Que la crisis sanitaria de la Covid-19 obligue a limitar el aforo en las ruedas de prensa por motivos de las distancias que deben guardarse entre los asistentes no implica que no se puedan prever otras formas de celebrarlas, como la posible participación telemática a través de videollamada, por ejemplo, para efectuar preguntas y repreguntas.

Poner de pretexto, como puso el Sr. Recio, que sólo pueden participar en las ruedas de prensa aquellos periodistas acreditados que antes envíen sus mensajes por WhatsApp u otros medios electrónicos desde que reciban la convocatoria, como si se tratara de las convocatorias exprés de la Junta para contratar interinos que la Fiscalía ha considerado recientemente como una violación de los derechos fundamentales de igualdad, mérito y capacidad. Es absolutamente inaceptable y deplorable en un Estado declarado en su Constitución como “democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.

Un manifiesto muy reciente

No está de más recordarle al Gobierno andaluz el manifiesto que suscribieron más de 500 periodistas españoles de numerosos medios de comunicación, titulado La libertad de preguntar, en el que se rechazaba el método implementado en el palacio de La Moncloa para organizar las ruedas de prensa durante la crisis del coronavirus, empleando en las redes sociales el hashtag #laLibertaddePreguntar.

Con el silencio de muchos medios de comunicación andaluces y de las asociaciones de prensa ante esta nueva arbitrariedad del gobierno andaluz, han quedado retratados. ¿O acaso dicho manifiesto sólo lo consideran aplicable al Gobierno de la nación (PSOE y UP) y no al Gobierno de la Comunidad andaluza (PP y Ciudadanos)?

¡Qué lejos están algunos empresarios de Kay Graham, la empresaria que tan maravillosamente interpretó Meryl Streep en la emocionante película The Post, cuando decidió anteponer la libertad de prensa y el respeto hacia los lectores por encima de los intereses económicos de su negocio familiar! Una de las principales frases que Graham repetía a sus colaboradores era que «la prensa debe servir a los gobernados, no a los gobernantes».

En el citado manifiesto, exponían los periodistas españoles firmantes que “en una situación de crisis el derecho a la información es más importante que nunca”, y que “es importante que la prensa realice su labor de control”, y que “la principal forma de ejercer esta función desde el periodismo es a través de las preguntas -y las repreguntas- a los miembros del Gobierno”.

El comportamiento autoritario de vetar al periodista de EL LIBRE su participación en dichas ruedas de prensa, con pretextos inadmisibles, revela falta de transparencia y un interés por controlar la información

Igualmente se indicaba en el manifiesto que “las dificultades técnicas no son más que excusas. Otros actores políticos, nacionales e internacionales, realizan ruedas de prensa telemáticas en las que los periodistas habituales formulan las preguntas directamente a través de videollamada. De esta manera, tienen la posibilidad de preguntar directamente, lo que les permite formular la cuestión después de haber escuchado la comparecencia. Del mismo modo, tienen la posibilidad de repreguntar. Es así, y sólo así, como las personas que dan la rueda de prensa no pueden responder con evasivas, tal y como ha sucedido reiteradamente en las ruedas de prensa organizadas en el Palacio de La Moncloa”.

Asimismo, con dicho manifiesto se pretendía “garantizar que los medios de comunicación puedan realizar su función sin mordazas y sin dificultades añadidas. Estas no son más que excusas para controlar a la prensa”.

El comportamiento autoritario de vetar al periodista de EL LIBRE su participación en dichas ruedas de prensa, con pretextos inadmisibles, revela falta de transparencia y un interés por controlar la información, especialmente cuando los artículos de este diario no son del agrado del Gobierno andaluz. A la vista están los intentos de amordazar a este medio, al que incluso ha demandado en los Tribunales para intentar imponer su voluntad (allí nos veremos y desmontaremos sus mentiras, señores de la Presidencia). Como decía el citado manifiesto, esta forma de proceder del Gobierno andaluz “deriva en una nueva forma de censura a los medios y un desprecio intolerable a los mismos ciudadanos a los que se reclama enormes esfuerzos que mayoritariamente están cumpliendo a rajatabla”.

Si todo esto expusieron tantos periodistas por hechos ocurridos cuando estaba declarado el Estado de Alarma en España, ¿qué tienen que decir ahora cuando el atropello a las libertades fundamentales se realiza sin siquiera estar declarado dicho estado de alarma? Los derechos y libertades fundamentales del artículo 20 CE vinculan a todos los poderes públicos (art. 53.1 CE), pero eso nada importa a estos partidos que actúan de forma autoritaria como si de una dictadura se tratara.

Demasiados políticos se apoderan de las instituciones públicas y las usan para sus intereses particulares, y, en este caso concreto, para evitar preguntas comprometidas y censurar de esa manera tan miserable la información a publicar por un medio que le resulta hostil, porque es obvio que tienen alergia a la crítica a su gestión, uno de los cometidos imprescindibles de la prensa libre para controlar el poder. Y digo “libre”, porque es evidente que también hay prensa “dependiente” que mira para otro lado o adula los oídos del poder.

«Carácter prevalente de la libertad de información»

El Tribunal Constitucional ha destacado el “carácter prevalente o preferente de la libertad de información por su capacidad para formar una opinión pública libre, indisolublemente unida al pluralismo político propio de un Estado democrático” (STC 21/2000; SSTC 9 y 235/2007). Pero estos comportamientos demuestran, una vez más, que España no goza de un Estado “democrático de Derecho”, sino partidocrático de Despotismo, donde los partidos hacen y deshacen a su antojo sin oposición ni reacción alguna. A nadie parece preocuparle mucho la libertad de prensa o información y la actitud autoritaria de un gobierno autonómico que quiere acaparar lo que debe saber el pueblo español.

Ni los ciudadanos se rebelan ante el atropello constante de sus derechos fundamentales (y esto sí que es preocupante) ni numerosos medios de comunicación y periodistas se atreven a rechistar, quizás porque necesitan la publicidad institucional para subsistir o, quizás porque muchos de sus periodistas pueden acabar -la profesión no anda bien- bajo la nómina de los partidos o de gobiernos, nombrados como altos cargos o en los gabinetes de comunicación de consejerías, ministerios, ayuntamientos y demás entidades instrumentales de estos organismos, marginando la función principal del periodismo: “proporcionar a los ciudadanos la información que necesitan para ser libres y gobernarse a sí mismos” (Bill Kovach y Tom Rosenstiel, en The Elements of Journalism). En Andalucía, demasiados periodistas traspasaron la frontera para alinearse con los intereses de gobernantes y de partidos políticos.

Creo que no está de más recordar esta cita del jurista Ángel Ossorio y Gallardo, en relación con la injusticia que ha cometido el gobierno que preside Juanma Moreno con las libertades fundamentales de expresión e información, como meses antes cometió el de Pedro Sánchez, y con la dignidad perdida por muchos que se conforman con migajas:

El patrimonio real del hombre es su dignidad, y no hay dignidad segura sin justicia que la ampare. Quienes se consuelan o se enorgullecen de una opresión del alma alegando que en cambio existe un buen ferrocarril, no deben ir en él como viajeros, sino como mercancías.”

Y, para terminar, como lectores inteligentes que son ustedes, podrán comprobar por sí mismos si dichos comportamientos autoritarios se mantendrán en el tiempo o si serán rectificados. Igualmente comprobarán si prevalecerán las libertades fundamentales con la solidaridad de la prensa y los periodistas con este diario ante el veto impuesto por el gobierno andaluz. No obstante, pase lo que pase, siempre podrán seguir disfrutando de la absoluta independencia de este medio, tal como se refleja diariamente en sus páginas. Por mucho que lo intenten, el poder jamás nos someterá a sus designios.

¡Viva la libertad de información y expresión! ¡Viva El Libre!


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2 Comentarios

  1. Avatar Lola Martín Robles

    Que bien te expresas Luis. Estamos en manos de vividores y sinvergüenzas que solo miran por lo suyo y al pueblo que le den no volveré a votar en mi vida.

  2. Bravo por su publicación Doctor Escribano.

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