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El consejero de Salud, Jesús Aguirre.

Salud

Agentes sociales y sindicales denuncian «el desgobierno absoluto» de la sanidad pública andaluza

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La Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), la Coordinadora Andaluza de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo, la Confederación Andaluza Vecinal (Conave), la Fundación Triángulo Andalucía, CCOO y UGT, entre otras entidades, han elaborado un manifiesto en contra de la gestión realizada por el consejero de Salud, Jesús Aguirre, en los tres años que lleva al frente de esta responsabilidad y, sobre todo, en los dos últimos años de pandemia. El próximo 19 de febrero habrá movilizaciones por toda Andalucía para protestar por la gestión sanitaria del Gobierno de Moreno Bonilla

La salud es un derecho constitucional, conquistado por nuestros mayores y materializado mediante una sanidad pública, universal y gratuita. «Esto supone la mayor herramienta de igualdad y equidad que puede vertebrar nuestra sociedad y una base fundamental del desarrollo del Estado de Bienestar al que aspiramos la sociedad andaluza y las organizaciones firmantes de este manifiesto», reza en el comunicado.

Este derecho de todo ciudadano a una sanidad pública y de calidad se ha visto «seriamente amenazado» con la enorme prueba de estrés que ha supuesto la crisis pandémica provocada por la COVID-19, que «ha puesto en evidencia las profundas deficiencias y debilidades del sistema sanitario público andaluz y, por supuesto, la ineficiente gestión» que ha realizado y sigue realizando el actual Gobierno andaluz, que daña al servicio público, obviando su deber de acogerse a los principios que rigen el Estatuto de Autonomía de Andalucía.

La sanidad pública andaluza ya arrastraba problemas estructurales derivados de las políticas de recortes que se aplicaron a raíz de la crisis del 2010 pero, sin duda, el deterioro se ha acelerado profundamente en el binomio 2020-2021 y, todo ello, a pesar de la comprensión y comportamiento ejemplar de la ciudadanía andaluza y, por supuesto, por la profesionalidad, compromiso e implicación de los trabajadores sanitarios que, con su esfuerzo, dedicación e incluso, en ocasiones, bajo el coste de entregar su salud y sus vidas, han permitido que la atención y calidad sanitaria se mantuvieran a lo largo de todos los pueblos y ciudades de nuestra Andalucía.

Según el manifiesto, las políticas aplicadas han supuesto que:

  • Seamos la Comunidad Autónoma con menor gasto sanitario público por habitante, a pesar de las necesidades urgentes que tenemos por nuestra extensión y dispersión geográfica.
  • Una Atención Primaria absolutamente colapsada que ha sufrido el deterioro de los valores que la hicieron grande y apreciada por la ciudadanía, además de la pérdida de las actividades de promoción y prevención de la salud que, actualmente y en un futuro, tendrá repercusiones gravísimas en enfermedades crónicas como, por ejemplo, en el diagnóstico del cáncer en estadios avanzados.
  • La pérdida de accesibilidad a la sanidad pública, que se evidencia con colas interminables de usuarios en las puertas de los centros de salud, grandes listas de espera que ascienden a más de 720.000 personas en Andalucía, casi triplicando las cifras de Madrid y Cataluña, y todo ello a pesar del infradiagnóstico de patologías y de la derivación sistemática de pacientes menos graves a la privada, que ha supuesto que el Gobierno andaluz actual haya incrementado el presupuesto de la asistencia sanitaria con medios ajenos en un 43% en un año (2021-2022), intentando transformar la sanidad pública en un negocio.
  • Aumento de la brecha digital con la exclusión del sistema sanitario público de personas mayores, colectivo muy vulnerable que requiere de atención preferente.
  • La tasa de contagios de los profesionales sanitarios en Andalucía ha sido y sigue siendo indecente en relación con el resto de España, fundamentalmente por la deficiente protección, además de la infradeclaración de accidentes de trabajo por COVID-19 (el 90% de los casos), que supone una flagrante vulneración de los derechos de los trabajadores sanitarios.

En definitiva, una situación que es inexplicable en un momento en el que el Gobierno andaluz declara tener un superávit de casi 2.600 millones de euros en las cuentas de 2020, y siendo la comunidad autónoma que ha recibido más fondos COVID para la sanidad en 2022, superando la cifra de 4.600 millones en los dos últimos años de pandemia.

«El desgobierno absoluto de la sanidad pública, sin una planificación adecuada y sin su refuerzo, lo único que consigue es su deterioro, perjudicar nuestra salud y una desconexión entre profesionales, ciudadanos y el Sistema Sanitario Público de Andalucía. Pero los andaluces y las organizaciones firmantes de este manifiesto creemos que es el momento de decir basta«, pone de relieve el manifiesto.

El manifiesto exige al Gobierno andaluz que garantice:

  • Una sanidad pública humanizada donde el usuario y el profesional sean el centro del sistema en una perfecta integración.
  • Una sanidad pública accesible a toda la población donde se disminuya la brecha digital para los usuarios y también para los profesionales.
  • Una sanidad pública donde los usuarios tengan sus espacios de participación y decisión.
  • Una sanidad pública donde las actividades de promoción y prevención de la salud vuelvan a tener su protagonismo, y donde la perspectiva de género sea línea de actuación central en los planes de salud.

«La deriva de la sanidad pública actual nos hará perder lo que nuestros mayores consiguieron y nosotros heredamos. Lo paramos ahora o los andaluces perderemos este patrimonio y pasarán muchos años hasta poder conseguir el nivel de calidad de los servicios de salud que necesitamos», concluye el manifiesto, que está firmado por las siguientes entidades: FOAM, Coordinadora Andaluza de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo, Confederación Andaluza Vecinal (Conave), Fundación Triángulo Andalucía, CCOO, UGT, Coordinadora Andaluza por la Memoria Histórica y Democrática, Coordinadora Andaluza de Mareas Blancas y Facua.

Concentración de enfermeros y fisioterapeutas

Enfermeros y fisioterapeutas se concentraron ayer en los centros de salud de toda Andalucía para denunciar la grave situación de deterioro y precariedad que sufre la Atención Primaria y exigir a la Consejería de Salud y Familias que no la abandone «a su suerte» y mejore la atención sanitaria y cuidados que recibe el conjunto de la ciudadanía.

Con pancartas en las que se podía leer Salvemos la Atención Primaria, los enfermeros y fisioterapeutas convocados por el Sindicato de Enfermería (Satse) han mostrado su profundo malestar porque, después de dos años de lucha contra la pandemia y haber escuchado muchos compromisos por parte de los responsables públicos y políticos, la situación que sufren a diario es de una crónica escasez de medios y recursos mientras la sobrecarga y tensión asistencial es cada vez mayor.

«Nos encontramos en una situación crítica en los centros de salud, en los que un profesional de enfermería tiene hasta 2.500 personas asignadas, mientras que, en muchos de ellos, no hay ni un solo fisioterapeuta. ¿Cómo quieren que, con estas condiciones, ofrezcamos una atención sanitaria y unos cuidados seguros y de calidad?», denunció uno de los afectados en la concentración.


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Un comentario

  1. Avatar Miguel Becerro Arriaza

    ¿Cómo es posible que nada de esto aparezca en Canal Sur?

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