bendodo no oye

El consejero de Presidencia, Elías Bendodo. / EFE

Opinión, Política

Las meteduras de pata de Bendodo

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El consejero portavoz está tenso. El término ‘en funciones’ no va con él. Acostumbrado a pisar siempre sobre seguro y a que nadie le coja en un renuncio, el tirón de orejas de Feijoó, solo mes y medio después de ser nombrado número 3 del PP nacional, le ha escocido y se une a otra llamada al orden: la de la Junta Electoral Central por decir que «el ‘copyright’ de la corrupción en Andalucía lo tiene el PSOE»

Ayer fue la primera vez que el consejero de Presidencia (y portavoz del Gobierno andaluz en funciones hasta ver lo que pasa el 19-J) dejó de contestar a dos preguntas de los periodistas en la rueda de prensa del Consejo de Gobierno. La primera iba sobre las declaraciones que realizó a El Mundo, con la gorra de número 3, asegurando que Cataluña era «una nacionalidad». Aunque él mismo trató de rectificar después, tuvo que salir corriendo su jefe Feijoó a apagar ese fuego tildando de «error» lo que dijo Bendodo y asegurando que España «no es una realidad plurinacional».

Llama poderosamente la atención que el político malagueño utilice este adjetivo cuando lleva tres años y medio metiéndose con los independentistas, que son la llave del gobierno de Pedro Sánchez. Esto pasa porque el expresidente de la Diputación de Málaga está nadando entre dos aguas: es todavía número 2 de Juanma Moreno Bonilla, es decir, tiene el sombrero regional puesto en cada acción que realiza en Andalucía, pero, al mismo tiempo, es el número 3 de Génova. ¿Y qué ocurre cuando alguien quiere colocarse una gorra encima de otra? Que denota indecisión, duda y estupefacción.

Con la corbata de consejero de Presidencia, Elías estaba seguro de sí mismo, confiado. «Cómo nos toreas», llegó a decirle un periodista en el típico corrillo off the record. Pero llegó el nombramiento con la espada de hombro a hombro: caballero nacional del PP, hombre fuerte del partido a nivel nacional, quizá lo que siempre había soñado… Pero no todo el PP es el mismo PP, aquí sí que hay realidades distintas en función de la comunidad, el ayuntamiento o si el escaño es nacional o regional.

¿Tendría Bendodo la orden del gallego de ser más comprensivo con las realidades de Galicia, País Vasco y Cataluña, apartando su eterno discurso de la unidad de España y, por eso, metió la pata? Hay que recordar que el PP tiene solo tres escaños de un total de 65 en el Parlamento de la Generalitat en la actualidad y habrá una directriz clara de revertir esa lamentable situación poco a poco. Y se empieza como se termina: largando delante de un micrófono o de una grabadora.

El que tiene boca se equivoca y rectifica. Lo vemos todos los días en el Congreso de los Diputados y en los distintos foros políticos regionales. También en los plenos de los ayuntamientos. Pero que Bendodo conteste a una pregunta con «no voy a decir nada, porque creo que ha quedado suficientemente claro» pone de relieve cierto hartazgo y miedo a volver a meter la pata.

Él mismo dijo, como si fuera un futbolista brasileño: «Me quedo (en Andalucía)». Y todos nos preguntamos: ¿podrá con todo? ¿está abarcando demasiado viviendo a caballo entre Génova y San Telmo? Quizá se han hecho demasiado largos estos tres años y medio de convocatorias exprés, acusaciones de censura en Canal Sur TV (la Junta Electoral Central ha dictaminado que el informativo del pasado 26 de abril fue una especie de publirreportaje de las hazañas de Moreno Bonilla, para la campaña solo Juanma), mal rollo con Pablo Casado y García Egea, Operación Terminus… y ahora, para rematar el cuadro, el caso Maletines.

Un presunto caso de corrupción en el peor momento

La inconveniencia de que el nombre de su viceconsejero Antonio Sanz saliera en la investigación de la UDEF sobre el intento de cobro de una comisión millonaria en una compra de material sanitario por parte de la Junta le ha dejado el ceño fruncido y el gesto torcido al portavoz. Él, que siempre ha tenido que salir a la sala de prensa para apagar fuegos provocados por otros compañeros, tiene ahora que pensarse mucho cada palabra que dice en San Telmo. Modo elecciones on.

El tirón de orejas de Feijoó viene precedido de una llamada al orden de la Junta Electoral Central (JEC) por haber dicho que «el copyright de la corrupción en Andalucía lo tiene el PSOE«, una respuesta contundente que expresó Bendodo a pregunta de EL LIBRE sobre el caso Maletines. Tirar balones fuera es un clásico, viene en el prólogo del Manual del Político Demagogo.

En esta intervención, la JEC considera que Bendodo vulneró «la obligación de mantener una estricta imparcialidad y neutralidad», pese a que fueran realizadas como «una reacción espontánea de respuesta» a una pregunta formulada por el periodista de EL LIBRE. “Eso no lo justifica ni lo exime de su deber de neutralidad esencial e inherente a todo cargo público en el ejercicio de sus funciones institucionales”, señala el fallo.

Así las cosas, Bendodo ayer no quiso entrar al trapo de otra pregunta que iba sobre las declaraciones de Macarena Olona acerca de la inseguridad en Andalucía: «Permítame que no me pronuncie sobre los candidatos«. ¿Primeros síntomas de cansancio del hombre fuerte de Moreno Bonilla? Mucho Nolotil en vena necesitará para estos 30 largos días que quedan en los que tendrá que seguir mostrando dos caras: la ahora comedida, con la pegatina de no comment en la frente, de portavoz del Gobierno en funciones; y la de la reconstrucción de su partido a nivel nacional, donde podrá explayarse criticando a Sánchez y a Podemos… Pero cuidado con la barretina, el pan tumaca y los caganers.


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