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Una mujer se lleva un poco de miel a la boca.

Opinión

Lamiendo las mieles

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Lamiendo las mieles de la soledad. Hay dulzura en esa cucaracha que se despierta siendo humana. No hay novela donde no salgan animales. Mis preferidos son los que construyen su propio zoológico para vivir en él. Ensoñaciones edificadas para ser estables sobre el papel, pero que al despertar, los dinosaurios se encargan de hacer prehistoria con ellas. Solo me dejo acompañar por las bestias azucaradas, pues solo creo en la ley de la compensación

Lamiendo las mieles del deseo. Bollería fina en los labios de una mujer con hambre. Cuando sus ojos te sonríen, esa palmera sanguinolenta e industrial que llevas dentro deja de latir. Tiempo muerto. Stand by. Apagarse debe de ser siempre el paso previo a encenderse. No hay más cera que la que se convierte en vela. Arder es convertirte en azúcar moreno y sacar un disco que se titule Con la miel en los labios. El deseo es quemarnos dulcemente. Hacernos cenizas, que puedan echarle los vivos al café amargo de la existencia.

Lamiendo las mieles de la tristeza. Es una alegría que te acompañe sin tocarte. Ese hombre invisible que te sigue a todos los lados. Me ve desnudo mientras me ducho. No se fija en nada concreto de mi anatomía, solo quiere estar ahí y que yo lo sepa. Es un voyeur torpe. Si fuera una mujer, estoy seguro que me abrazaría hasta que se olvidase de mí o se fijara en ella. Me vestiría con su alma, desnuda y física. La gusana buena que se comería la manzana para que no expulsaran a Newton del paraíso.

Lamiendo las mieles de la política. Cada vez somos más los que estamos en la abstención activa. La libertad colectiva como forma de conseguir una verdadera democracia. Los partidos políticos saben a algodón de azúcar. Se les toca con un palo y son empalagosos. Entre las manos son pegajosos y, por mucho que te laves las manos, siempre quedan restos de ellos. Ojalá un gel hidroalcohólico a prueba de ellos. Ellos, que sí que son expertos en lavarse las manos, y su carga vírica destruye más vidas que muchas enfermedades. Y sí, soy negacionista de todos los partidos políticos sin excepción. La amargura llegará a sus papilas gustativas y atragantarse con su propia saliva será su única salida y su manera envenenada de morir. Un suicidio por defecto, como nuestro sistema político.

Lamiendo las mieles de la ilusión. Si hay futuro. Los Sex Pistols se equivocaron cantando una canción pesimista. Ya hay que ser poco inteligente para conseguirlo. Ellos se garantizaron el suyo, y si lo pudieron hacer unos tipos, que ni eran muy listos ni provocaban de una manera eficiente, el resto desde la resistencia podremos ir logrando nuestros objetivos. El punk murió porque era parte del sistema. Una falsa ilusión donde mitigar nuestros dolores. Menos movimientos contraculturales solamente estéticos, y más ganas de amar, de beber, de bailar, de jugar, de imaginar, de construir, y por suerte somos muchos los que estamos en eso. Es solo cuestión de tiempo y sufrimiento, como siempre, pero ahora nos toca a nosotros lucharlo y disfrutarlo. Los felices años 20 volverán a ser una utopía realizable, como ya lo fue, y sabemos que la historia siempre se repite.

Lamiendo las mieles de la vacunación. Parece que ya están aquí. El bicho, invisible como esas tristezas que nos acompañan, cada vez lo es menos. Se le ven las debilidades, le asustan las agujas como si fuera un niño endemoniado. Un pinchazo que tiene todas las espinas de un rosal. Protegerse para poder disfrutar de la belleza que tiene la vida. Los políticos y las empresas farmacéuticas se empeñan en perpetuar nuestro sufrimiento. No saben otra cosa que jugar con él. Viven de ello y por tanto necesitan que la mayoría lo estemos. Es una de nuestras últimas oportunidades para aprender de todo lo que está pasando en este tiempo pandémico. Sé que no lo haremos, pero mientras tanto, lamamos todas las mieles que podamos. Por zánganos y obreras no será. Y que a la reina la salven Dios o los Sex Pistols.


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Un comentario

  1. Avatar Mercedes Rodriguez del Castillo

    Un artículo para reflexionar y muy bien escrito.

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