residencia rosillo

Una vista exterior de la Residencia Joaquín Rosillo.

Salud

La residencia de los 24 muertos es de titularidad municipal, pero la gestiona Martín Casillas

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A todos los ciudadanos que leyeron la prensa se les quedó grabado la cifra. Un total de 24 muertos y 79 positivos en la Residencia Joaquín Rosillo de San Juan de Aznalfarache (Sevilla), que es de titularidad municipal, según ha podido saber EL LIBRE, y se encuentra privatizada mediante una concesión de construcción, equipamiento y explotación, adjudicada a la empresa privada Asistencial Geriátrica San Juan de Aznalfarache, SL, perteneciente al Grupo Martín Casillas

Dicha empresa fue creada a finales de 2002, siendo el Administrador único a la fecha de constitución la empresa Asistencial Europea Reifs SL. Sin embargo, en febrero de 2006 (al poco de convocarse el concurso público de la concesión en 2005) se modificaron los Estatutos, y la administración de la empresa pasó al Consejo de Administración, en el que entraban como consejeros las empresas Explotaciones Las Misiones SL y Tecysu SL, y el apoderado Antonio Martín Pozo, del Grupo Martín Casillas, empresa conocida en el sector de la construcción que tiene su sede central en Alcalá de Guadaíra (Sevilla).

En la actualidad, Asistencial Geriátrica San Juan de Aznalfarache SL, pertenece al Grupo Martín Casillas. Desde 2018, aparece como socio único de esta empresa Explotaciones Las Misiones SL, y como Administrador único, la empresa Martín Casillas Grupo SL.

Un concurso para privatizar el servicio

En diciembre del año 2005, el BOE publicó un anuncio del Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache relativo a un concurso público para adjudicar contrato de redacción de proyecto, redacción estudio de seguridad y salud, dirección obras, así como construcción, equipamiento, dotación y explotación, mediante concesión de obra pública, de un Centro Residencial Geriátrico (número de expediente: 216/2005).

La página del BOE de 2005 donde se publicó el concurso público del centro geriátrico.

Por entonces su alcalde era Juan Ramón Troncoso Pardo (alcalde desde 1999 a 2009 por el PSOE), que había sido miembro de la Ejecutiva Provincial de Cádiz y Regional de la UGT en los años 70 y 80, ocupando diversos cargos de dirección en el PSOE de Andalucía, y parlamentario autonómico en la Segunda Legislatura por Cádiz. En 2009 tomó posesión de la alcaldía Fernando Zamora Ruiz (PSOE), cargo que mantiene actualmente.

Ocultación de datos

El dato de los 24 fallecidos y 79 contagios (de un total de 220 plazas) tardó en salir porque, según una trabajadora del centro, «trataron de ocultarlo». Tuvo que ser una periodista de Canal Sur Radio, una cadena pública muy criticada por ser presuntamente afín al régimen de Moreno Bonilla, la que sacara a la luz la pregunta del millón: «¿Puede usted decirme cuántos fallecimientos y cuántos contagiados hay en la Residencia Joaquín Rosillo?».

El consejero de Salud, Jesús Aguirre, que tiene la responsabilidad de hacer las inspecciones sanitarias oportunas en todos los centros de mayores de Andalucía, dio una cifra desorbitada y ¿evitable? Al menos él dio la cara, porque la consejera de Igualdad y Servicios Sociales Rocío Ruiz lleva más de un mes escondida.

Recién iniciada la cuarentena, el 20 de marzo, la dirección del centro informó de que tres de sus residentes habían dado positivo -dos de ellos estaban hospitalizados y un tercero permanecía aislado en el geriátrico-.

Sin embargo, el economista y trabajador del Departamento de Contabilidad de Comisiones Obreras en Sevilla Manuel Borrego pudo conocer que, de los 74 test que se habían realizado entre los ancianos, 60 habían dado positivo y que se habían producido hasta 15 muertes. Borrego tiene allí a su madre, que por ahora ha sobrevivido al coronavirus. ¿Por qué no se informó inmediatamente de todo esto? La Junta tardó 17 días en desvelar las cifras, que al final son una estimación. Trabajadores del centro aseguran que ha habido muchas más de las contabilizadas oficialmente.

Dos ancianos que se recuperaron en el Hotel Alcora y que ya han vuelto a la residencia.

Después de destaparse el escándalo, la Junta de Andalucía tomó cartas en el asunto y medicalizó el Hotel Alcora para cuidar a los positivos de la Joaquín Rosillo. La buena noticia es que ya se han recuperado una decena de enfermos y han vuelto a la residencia.

Un trabajo «escrupuloso»… que acaba en tragedia

La versión oficial del director del geriátrico, Enrique Rodríguez, describe una situación de rigor en el cumplimiento de los protocolos: «Desde el comienzo de la situación de alarma sanitaria generada por el Covid-19, desde el Centro de Mayores Joaquín Rosillo, bajo un criterio de responsabilidad y estricto sometimiento al trabajo y competencias de las autoridades sanitarias, no se había emitido comunicado público ofreciendo cualesquiera cifras relativas al centro, si bien hemos venido cumpliendo en todo momento, de forma estricta y escrupulosa, con la obligación de mantener puntualmente informados a los familiares de la situación de cada uno de los residentes, y de volcarnos en sus cuidados, que es nuestra prioridad».

¿De verdad pueden tener la desfachatez de dar a entender que no se informó del número real de muertos por falta de tiempo? Y, si es cierto que han trabajado «de forma estricta y escrupulosa», ¿cómo es posible que la Joaquín Rosillo, una residencia que pertenece al Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache pero gestionada por una filial de Martín Casillas y con la Consejería de Igualdad (que tiene allí concertadas 100 plazas) como garante de la calidad en el servicio, sea la residencia con más decesos y más contagios de toda Andalucía y una de las más vapuleadas por el coronavirus de toda España?

Sombra aquí y sombra allá…

«Desde que se confirmaran los primeros positivos por coronavirus en nuestro centro, se ha venido actuando conforme a los protocolos de prevención establecidos y se han seguido en todo momento las instrucciones de las autoridades sanitarias, como ya se venía haciendo anteriormente desde que se decretara el estado de alarma: sectorización de los residentes, aislamiento preventivo, prohibición de entrada a personas no autorizadas, uso de equipos de protección individual y formación a los empleados en el manejo de los mismos o desinfección de exteriores e interiores del centro», comenta el director de la Joaquín Rosillo a través de un comunicado.

«Cada vida que se ha perdido ha sido luchada por todo el personal, hasta que su vela se apagaba sin remedio. Es desgarrador cuando un abuelo deja de estar entre nosotros y una parte de tu corazón se va con él», aseveran los empleados del geriátrico en su comunicado. El problema es haber llegado a ese nivel de contagio, a esa carga viral en un lugar que tenía que haber sido prioritario para el Ayuntamiento, la Junta y el Grupo Marín Casillas en la prevención de la enfermedad.

Hay algo en este asunto que no cuadra. Es imposible que un centro que cumple todo el protocolo higiénico del coronavirus, tal y como repite Enrique Rodríguez, haya fracasado tan estrepitosamente en la contención de la enfermedad. Eso sí, todo apunta a que, a día de hoy, la propagación está controlada en la Joaquín Rosillo.


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Un comentario

  1. Que arta estoy de que se nos manipulen uno nos digan la verdad como nos piensan tapar la boca ahora este gobierno de mierda y no solo el central si no también todas las autonomías dicen tapando tanto de derechas izquierdas ya está bien espero que todo salga ala luz y pagen todos estos politichucho de mierdad que hay en esta país y no solo los políticos si no taza está gente que está enchufada ((((((ASCO ME DAN))))))

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