El periodista Jesús Quintero, fallecido el 3 de octubre de 2022 a los 82 años. / EP - GETTY IMAGES

Comunicación, Opinión

Jesús Quintero ‘in memoriam’: un cigarrillo, una ambientación… y mucho más que el silencio como arma periodística

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Llegó ese día que no queríamos que llegara. Envuelto en las tinieblas de la quiebra económica y el ostracismo en los últimos años, el periodista onubense Jesús Quintero ha muerto hoy a los 82 años de edad víctima de una afección respiratoria, pero ha dejado un legado compuesto por las mejores entrevistas realizadas en la televisión nacional, desde las ‘Trece noches’ con Antonio Gala hasta sus vis a vis en las cárceles con distintos delincuentes en ‘Cuerda de presos’, incluido Rafi Escobedo, el asesino confeso de los marqueses de Urquijo, algo impensable en el periodismo actual

Fue operado de una patología cardiaca en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, donde llegó a ser ingresado en la UCI, pero no hubo manera de recuperarlo. El periodista sanjuanero elevó el género periodístico de las entrevistas a cotas nunca alcanzadas en España. Será difícil que los referentes actuales (Carlos Alsina, Pepa Bueno, Vicente Vallés, Jon Sistiaga…) puedan conseguir nunca esa complicidad con todos sus entrevistados. Lo más parecido a Quintero es Lo de Évole, pero con otro estilo muy diferente y mucha menos magia.

Porque Quintero les envolvía en una ambientación onírica, musical y lumínica. Además, se preparaba muy bien las preguntas y dejaba esas famosas pausas para la reflexión, ese silencio incómodo que hacía que Rocío Jurado fuera más allá de la cuestión y aportara un extra de información clave sobre su hija o sobre su marido mientras Quintero le echaba aquella mirada entornada y arrebatadora y la penúltima calada al cigarrillo… Se decía lo que él quería… y lo que no quería también.

Con el tiempo, llegaron el prestigio y los premios, pero él siguió cuidando sus programas como si fueran capítulos de una buena serie documental: banda sonora ad hoc (inolvidable la canción de María Jiménez, escrita por Sabina, para Los ratones coloraos), reflexiones muy bien escritas con ayuda de guionistas y escritores como el también onubense Juan Cobos Wilkins y entrevistas con introducción, nudo y desenlace.

Hoy día, intrusos en el periodismo como Bertín Osborne o Pablo Motos realizan remedos de buenas entrevistas. Pero este género, en el audiovisual, llegó a su cénit con Jesús Quintero. Había periodistas en los años 70 y 80 que hacían preguntas certeras y sacaban jugo a los invitados, como Mercedes Milá o José Luis Balbín, pero el comunicador onubense trascendió la teoría periodística para convertirla en espectáculo de calidad. Intimismo y teatralidad para encontrar la verdad de cada invitado, revelaciones al filo de la medianoche. Confesiones a la luz de la luna.

Alsina cometió la osadía de quitarle mérito a Quintero, diciendo en 2017 que «sus invitados hacían todo el trabajo». Error. Alsina solo pregunta sobre lo que ocurre en el día a día, sin trascender. Información muy guiada por los asesores y los intereses políticos. Por la agenda de los Pedro Sánchez, Feijoó, Ayuso y compañía. La creatividad de Alsina tiene el tamaño de un garbanzo comparada con la que desplegó el Perro Verde durante 40 años.

«¡No me dejan entrevistar a la jueza Alaya! No me dejan entrevistar a Bárcenas!». Quería escribir un libro titulado Mis queridos hijos de puta, pero al final no pudo hacerlo. Hay mucha gente que le conoció por sacar a relucir un elenco de freaks (Risitas, Peíto, el Beni de Cádiz…), pero eso, en una dilatada carrera de cuatro décadas, no es más que una anécdota simpática. La idea fuerza de este hombre, cuyo magnetismo en las distancias cortas era propio de una estrella del cine o del pop, era su profesionalidad y saber extraer de cada ser humano su esencia. Esas capas de cebolla iban cayendo, pregunta a pregunta, entre silencios musicados, con una iluminación que le daba al entrevistado la sensación de estar en un escenario a punto de recitar Hamlet.

Ser o no ser, he ahí la cuestión catódica. No fue la tele la que dio de lado a Quintero en sus últimos años. Fue el hombre del pañuelo, del chaleco sin mangas y los eternos vaqueros azules el que escupió a la cara de esos corrales de gallinas en los que, con la llegada de la segunda década del siglo XXI, se convirtió la TV, un engendro de píxeles en el que faltan pausas y voces de doblaje. Porque Quintero también fue radio, voz de otros tiempos que habría narrado como nadie radionovelas como Ama Rosa, mantra de El Pozí, por cierto. Sus cuerdas vocales acariciaron los oídos de los oyentes durante años en la emisora Radio América, creada por él mismo.

De San Juan del Puerto a la eternidad, descansa ya un talento natural para la conversación, para escuchar (es tan importante saber escuchar los problemas de la gente en estos tiempos de mensajes de texto), para la puntilla sarcástica, para el acervo bien introducido, para la broma inteligente… y para el silencio. Nos hace falta tanto silencio en un mundo dominado por el grito y la discordia… Su productora llevaba ese nombre. «Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir«, decía Manolo García.

Los jóvenes tienen Youtube para impregnarse de buenos programas de televisión, de entrevistas bien hechas, no la bazofia de los youtubers. En una era en la que jóvenes multimillonarios hacen televisión desde la habitación de su casa con un tonito de vendedor de teletienda, dejen de darles dinero en forma de clics, porque hay todo un legado de óptimas entrevistas realizadas por un hombre irrepetible.

Como él decía en uno de los programas, «nunca como ahora la gente ha presumido de no haber leído un puto libro en su jodida vida«. En una sociedad así, hace más falta que nunca el Loco. Subamos todos corriendo a esa colina.


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4 comentarios

  1. Avatar Lucía Ramos

    Fue mucho más que todo
    hasta el final.
    El mejor de los principios
    Hasta siempre, Jesús.

  2. Avatar Mariano Urdiales

    Muy bueno👏👏.
    D. Jesús, con sus luces y sombras en lo personal, fue un maestro de la entrevista, un tipo con magnetismo personal, inteligente, original, innovador y libre. De los periodistas mencionados en el artículo, yo sólo lo compararía con Balbín ya que ambos tenían una cualidad que admiro, amaban y practicaban la libertad. Me da pena pensar que esa época pasó y creo que hoy ni Jesús ni José Luis habrían podido hacer lo que hicieron en el periodismo, actualmente hay mucha censura, autocensura y verificadores de la verdad.
    Que Dios lo acoja en su seno.

  3. Avatar Salvador

    Aquella noche de verano escuchando su voz en la radio , siendo un chiquillo en la pronta madruga: el Guadalquivir de las estrellas..
    ! Joder!, hubo cosas de ése tío que nunca se olvidarán,
    El puñetero Sistema lo apartó,y el sufrimiento de la impotencia….
    D.E.P.

  4. Genial artículo, ya que habla de su trayectoria televisiva, que conocen los más jóvenes y las entrevistas mas impactantes, un viaje a la España que fuimos, aquella en la que valorábamos mas los libros que las pantallas…

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