Una ilustración de cómo penetra el coronavirus en el ser humano.

Medio Ambiente, Opinión, Salud

Encontrar el equilibrio en estos días extraños

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Los seres humanos no somos los únicos que habitamos este planeta llamado Tierra. Mucho antes que nosotros ya estaban aquí otras especies que podemos denominar mundo microbiano y que abarca seres como las bacterias, virus y otros microorganismos que desempeñaron un importante papel en la configuración de nuestro hábitat natural

Son seres vivos invisibles al ojo humano y que se regeneran por medio de las mutaciones porque también ellos tienen una misión que cumplir y tienen, al igual que nosotros, necesidad de sobrevivir. Parece incluso que, ellos y nosotros, hayamos establecido una relación simbiótica en la que ambas partes sacamos provecho o ventaja de esa vida en común.

La historia de la humanidad está llena de episodios en los que nos hemos tenido que enfrentar a terribles pandemias que han producido millones de muertos en la especie humana, pero también nosotros les hemos asestado duros golpes con tremendas cargas de inventos farmacológicos para combatirlos.

Es una lucha constante en la que, alternativamente, cada parte gana o pierde una batalla, pero la guerra continúa; ¿habrá una victoria final en la que alguno de los contendientes saldrá victorioso?

Los continuos avances de la ciencia médica han permitido a la humanidad poner bajo control enfermedades terribles como la difteria, varicela, tosferina, sarampión, gripe, tétanos, polio y un largo etcétera; es como si, esos minúsculos seres nos ayudaran a perfeccionar nuestro ADN y nuestro sistema inmunológico.

Asistí en una ocasión a una muy interesante conferencia que impartió un ilustre oncólogo de la Universidad de Granada que dirigía un proyecto de investigación contra el cáncer en la que se puso en evidencia que en esa lucha, la medicina va detrás del bicho y que éste, de alguna manera, toma conciencia de que lo están persiguiendo y da órdenes a ciertas células cancerígenas a que salten y exploren nuevos hábitats en los que poder sobrevivir que no serán otros que en los que se den similares condiciones de vida que les permita seguir viviendo acomodados en el cuerpo humano; éste sería el fundamento de lo que se llama metástasis.

Estos seres siempre han estado ahí con nosotros, ¿pero siempre que despliegan su fuerza destructiva se han encontrado frente a un mismo ser humano o se encuentra con otro ser humano distinto que despliega armas distintas en su defensa? Sería lo mismo que preguntarnos: ¿Los seres humanos evolucionamos? Me temo que se va a encontrar con un ser que despliega una alta dosis de desprecio, soberbia y prepotencia para dominar la creación, carente de las dosis mínimas de inteligencia que se nos presupone al igual que el valor en los militares que hasta que no lo acreditan es una mera suposición.

Aunque, por otro lado, no nos debemos olvidar de que, concretamente en España, se han encontrado con la sorpresa de que quien dirige el equipo sanitario es un filósofo de formación y eso da mucho juego a la hora de confrontar estrategias. Ni siquiera importa que sea la imposición catalana al gobierno de la nación. El sentido común aconsejaría que debemos plantear un tipo de jugada que nos permita encauzar esas mutaciones por el camino que más convenga a nuestros intereses, pero el enemigo no es tonto.

Confieso que tengo mis dudas a la hora de conceptualizar un cierto estatus para este ¿contrincante?; no sé si darle el calificativo de combatiente o el de aliado; seguro que alguien con una sólida formación científica me ayuda a resolver este dilema, porque tiene sus consecuencias prácticas.

En resumen y por establecer un símil, sería una situación similar a la que describía José Ortega y Gasset al referirse a la cuestión catalana de la que decía que no tenía solución; que sólo cabía la posibilidad de conllevar-se. Me temo que también tenemos que aprender a conllevarnos con estos seres.

Aunque en honor a la verdad, en esta con-llevanza, los catalanes van por delante, ya que juegan sus cartas sacando suculentas partidas económicas que el resto de españoles pagamos religiosamente. Citemos, por ejemplo, la financiación de las embajadas que constantemente van abriendo por el mundo amén de otras quimeras y veleidades de sus políticos; ¡ay… la pela!!! ¿Se imaginan que esas ingentes cantidades de dinero público se invirtieran en investigación? Quizás esos diminutos seres se echarían a temblar.

Pero este incierto escenario en el que va transcurriendo nuestras vidas tiene muchas y variadas aristas. No puedo, en primer lugar, dejar de rendir un cariñoso y respetuoso tributo a la memoria de todas aquellas personas que nos han dejado en esta batalla por más que el gobierno se empeñe en congelar la cifra. A más de uno del gobierno habría que hibernarlo o mejor no, porque eso entraña una cierta esperanza de resurrección y ya hemos tenido bastante.

Otra serie de medidas tomadas por el gobierno relativas a la esfera de nuestros derechos y libertades fundamentales también se han visto seriamente dañadas al haber sido tomadas por una panda de aficionados a gobernar que lo que persiguen es su afán de perpetuarse en el poder y vivir a todo tren a cuenta de los ciudadanos, desertores de la humanidad que deberían pagar su arrogancia.

Calidad democrática

A buen seguro que estos extremos se verán reflejados en los estudios de calidad democrática que entidades como el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) y Freedom House llevan a cabo y publican con regularidad.

También mención especial merece la cuestión económica que estamos atravesando y que tiene una enorme transcendencia y de la que estamos viendo cómo nuestros socios de la Unión Europea están poniendo reparos, no sin razón, para repartir esas ingentes cantidades de dinero que han de venir en nuestro socorro. Espero que se imponga una cierta dosis de inteligencia y cordura y podamos encauzar esta pésima situación en la que nos encontramos.

No sólo los políticos deben mostrarla, también los ciudadanos estamos llamados a ello y debemos arrimar el hombro, cosa que sin duda haremos en la medida en que nuestros dirigentes se pongan las pilas y den ejemplo.

Hay quien piensa que esta situación es la expresión de un grito desesperado de auxilio del propio planeta ante la tremenda situación de caos en la que se encuentra

Pero debo ser muy cauto y perspicaz con lo que diga acerca de la gestión que ha hecho el gobierno de esta situación, porque ya tenemos al frente del Estado Mayor de la Guardia Civil al general que no improvisó, sino que leyó lo que llevaba escrito en una nota cuando dijo aquello de que tenía órdenes de investigar las redes sociales para «controlar todo lo que fuera crítico con la actuación del gobierno«. Con este nombramiento, se van aclarando cada vez más las verdaderas intenciones de los que dirigen la nave. Me consta de la censura que se lleva a cabo con trabajos realizados por auténticos profesionales de la medicina que han pretendido publicar de manera crítica y que no han podido ver la luz.

Hay quien piensa que esta situación es la expresión de un grito desesperado de auxilio del propio planeta ante la tremenda situación de caos en la que se encuentra; lo que hemos dado en llamar progreso tecnológico lo hemos realizado con una ambición ilimitada, cometemos constantes violaciones contra la naturaleza, ahí están los efectos de la contaminación, el cambio climático, el desmedido expolio de los recursos naturales, la continua disminución de la biodiversidad y un largo etcétera.

¿Cuál es la correcta capacidad de carga del planeta Tierra en cuanto al tamaño máximo de población a la que hay que proporcionar alimentos en un sentido amplio? Si admitimos que estos microorganismos han compartido con nosotros este hábitat, nos encontramos con que, debido al deshielo de los casquetes polares, sin duda cobrarán vida organismos que han estado congelados y que quizás no estemos preparados suficientemente para afrontarlos de una manera correcta.

Es probable que esta lamentable situación en la que se encuentra el planeta constituya un caldo de cultivo idóneo para la difusión de estos microorganismos por todo el globo. ¿Nos están advirtiendo de que quizás estemos en un punto de no retorno?
Si estuviéramos a tiempo de corregir el rumbo de la nave surge una pregunta: ¿las estructuras sociales, políticas, económicas y culturales que soportan nuestro actual modelo de sociedad podrían soportar ese cambio o se hace necesario un nuevo replanteamiento de las mismas? Últimamente se habla mucho de nueva normalidad, ¿quiere esto decir que vamos a procurar usar las nuevas tecnologías para hacer una ingeniería social acorde con este nuevo planteamiento?

Quizás necesitamos reconciliarnos con nosotros mismos, con toda la humanidad; debemos restablecer un equilibrio basado en una ordenada proporción con la naturaleza, debemos darnos una tregua y construir un nuevo edificio en el que podamos vivir de forma más respetuosa.

Lamentablemente utilizamos nuestras energías en organizar a nivel global tremendas manifestaciones y movimientos violentos como el Black Lives Matter y nos dedicamos a tirar estatuas de personajes porque defendieron la esclavitud. Siempre recordaré una frase que pronunció Albert Einstein: «Hay dos cosas infinitas, a saber, el espacio y la estupidez humana, de la primera no estoy muy seguro».

No pongo en duda de que estamos ante una difícil papeleta, pero tampoco dudo de que, entre todos, seremos capaces de buscar soluciones que nos permitan salir de este atolladero. Quizás los esfuerzos que estamos realizando para encontrar condiciones de vida en el espacio exterior sea una solución, pero no debemos olvidarnos de que, en ese caso, esos seres que están por ahí merodeando, también se subirán a la nave, con lo que estamos en la mismas. Dios nos bendiga.


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5 Comentarios

  1. Avatar Ángeles Suárez Pozo

    Si, a mí me dio la misma impresión. Su artículo me parece bastante demagógico, pues usa un contexto de verdades universales ampliamente aceptadas por la sociedad para sumar e incluir dentro de una esfera controversial una crítica personal y particular.

    Respaldado por un discurso filosófico y científico sobre la relación natural y simbiótica entre el virus y la humanidad, y haciendo las veces de portavoz universal sobre los interrogantes de una sociedad encaminada hacia una pronta transformación de un mundo que se presenta impredecible, incluye su visión particular y descontento personal sobre las políticas independentistas catalanas y el gobierno español en general, entre otras cuestiones…

    Además, desde la cómoda e imparcial posición política del análisis retrospectivo, y amparado tras un perfil patrocinador de hacia los errores del estado frente a una crisis sanitaria universal, ha encauzado una crítica hacia ciertas iniciativas que nada o poco afectan al tema central; como el Black Lives Matter, y mucho a los prejuicios de índole personal.

    Como paladín de un pueblo sediento de explicaciones se muestra, una vez más, como portavoz de la razón universal. En un juego desleal entre la filosofía y la opinión personal.

  2. Avatar Ángeles Suárez Pozo

    A mí me parecía que la intención de este artículo era destacar la posible relación entre el desarrollo tecnológico la contaminación ect, con el virus.

    Pero, no, la intención era criticar al gobierno.

    Obviamente, como buen estratega, ha empezado criticando otra serie de cosas hasta llegar dónde quería que era tirar al gobierno.

    Que la gente se dé cuenta que el gobierno es de malo como el virus, o como una pandemia.

    Eso es lo que yo he entendido.

    A mí me hubiese gustado qué esa no fuese la intención y qué hubiera seguido la línea del principio del artículo que me gustó mucho.

    ya después cuando me he dado cuenta que la intención era criticar al gobierno pues me he decepcionado.

  3. Avatar Nicolás Villodres Rios

    Estimada Ángeles: Le agradezco sus dos comentarios a mi reflexión, uno de fecha 1 del actual y otro del día 2 aunque, de entrada, parecen que no estén redactados por la misma persona. Me va a permitir que matice alguna cuestión con respecto al del día 2 ya que, de forma reiterada, insiste en que lo que hago es criticar y tirar al gobierno. Pues nada más lejos de la realidad. Si acudimos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, criticar sería:
    1.- Analizar pormenorizadamente algo y valorarlo según criterios propios de la materia de que se trate.
    2.- Hablar mal de alguien o de algo, o señalar un defecto o una tacha suyos.
    Lo que yo simplemente pretendo hacer es una burla fina y disimulada que es a lo que el citado Diccionario llama IRONÍA, aunque me quedo con la duda de si lo he logrado.
    De su insistencia al respecto se pueden desprender varias posibilidades de interpretación:
    a) Es posible que usted no haya captado mi perspicacia, aunque en el cuerpo del escrito ya digo que debo ser cauto y perspicaz.
    b) Cabe, también, la posibilidad de que esté usted en la nómina del Ministerio del Interior y trabaje para el General Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil colaborando en las tareas de controlar todo lo que sea crítico con la actuación del gobierno lo que, en su caso, no tiene que preocuparle porque hay muchos agentes desempeñando esa labor.
    c) Sea usted una de esas personas que piensan que los verdaderos culpables de esta nefasta gestión que se ha hecho de esta tremenda y lamentable situación sea la oposición y los recortes que en su día hizo el partido popular con D. Mariano Rajoy a la cabeza. Partido, por cierto, que me merece todo mi respeto, pero que me decepcionó en su momento y ya no le voto.
    Dicho lo anterior quiero decirle que, si mi intención hubiera sido la que usted apunta, no le quepa la menor duda de que lo hubiera hecho de una forma contundente y constructiva tal y como prescriben los cánones. De la misma forma, cuando el gobierno hace algo bien, también se le felicita, el problema es que hace demasiado tiempo que no lo hace, permítame la licencia.
    Reciba un cordial saludo y la próxima vez espero no decepcionarla.

  4. Avatar Ángeles Suárez Pozo

    Nicolás Villodres Ríos

    lleva usted toda la razón en cuanto a que los dos artículos no están escritos por la misma persona aunque yo me hago responsable de los dos.

    El primero lo ha escrito un chico que conozco y con el que mantengo largos debates durante hace bastante tiempo.

    Yo le pedí que me diera una respuesta a su artículo.

    de nuevo vuelvo a repetir mi idea principal qué es decirle que usted ha metido ahí muchas historias con la única historia de querer hacer una crítica al gobierno.

    En principio yo pensaba que iba a desarrollar una idea biológica sobre el coronavirus, me llamo poderosamente la atención y me sentí muy interesada, pero cuando vi que usted nada más que se dirigía principalmente a criticar el gobierno pues me defraudó

  5. Avatar Ángeles Suárez Pozo

    Nicolas Villodres Ríos

    No creo que decirme que pertenezco a el gobierno sea un buen contraargumento.

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