totalitario

Una ilustración sobre el Estado totalitario.

Opinión, Política

El Estado totalitario de España

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El totalitarismo es una característica de los Estados que durante todo el siglo XX predominó en Europa. La característica totalitaria del Estado español no es de ahora sino que es consecuencia de nuestra falsa Constitución y, aquellos que apoyan la Constitución y el régimen político actual, están apoyando un totalitarismo

El totalitarismo comienza cuando el Estado invade el ámbito de la sociedad civil y, cuando eso pasa, se pueden disgregar entre dos tipos de Estados totalitarios, el paternalista y el maternalista. El primero consiste en que, por medio del Estado, se use la fuerza del mismo para invadir la sociedad civil; el segundo consiste en que, por medios más livianos, como podría ser la propaganda, el control de los medios de comunicación o apelando a la justicia social, se controle de igual forma a la misma. Bajo estos dos tipos se podrían catalogar varios géneros de Estado. En el lado paternalista podríamos encontrar al Estado soviético, Estado fascista o el Estado nacional-socialista y, en el lado maternalista, encontramos al Estado corporativo, Estado social o Estado social democrático de derecho. Estos podrían servir de ejemplo para ilustrar las diferencias.

Se puede apreciar bien cómo los Estados maternalistas intentan ser más atractivos con nombres pintorescos y sentimentales, pero esconden una incongruencia o redundancia en los términos, aunque se sabe que eso no es lo importante, pues lo vital es que apelen al sentimentalismo. Por ejemplo, el Estado social y democrático de derecho es fácil de desmontar.

Todo Estado es social porque atañe a una sociedad. Todo Estado es de derecho, al menos formalmente, porque sus bases están construidas desde el derecho, y todo Estado no puede ser democrático, pues eso le corresponde al gobierno. El Estado de derecho, como he dicho, también es una redundancia formalmente hablando, y además, puede que materialmente ni siquiera se le considere tal cual, pues la forma material de hablar de este género de Estado consiste en que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, cosa que en España no pasa, pues la clase política tiene privilegios ante los demás.

Además, cuando se habla de la democracia en este tipo de popurrís de Estados, lo hacen aludiendo a la democracia social, cuya base se asienta en el utópico deseo de aspirar a un igualitarismo material, en contra de parte de la democracia formal cuya base se asienta en la separación de poderes y la representación. Por otro lado, los Estados paternalistas son más fáciles de identificar, pues su fuerza muestra por sí misma cómo son. Este el error más grande que muchas personas cometen para definir un régimen totalitario, pues sólo miran las causas, pero no el porqué se ha llegado hasta ahí.

Ordenar la sociedad civil

Por ende, cualquier régimen político cuyo Estado asuma las funciones de la sociedad civil, que en colectivo forman el poder legislativo de un Estado pero que no están propiamente dentro del mismo, es un régimen totalitario. Porque este Estado ya no sólo se ocupa de la ejecución de las decisiones políticas sino que también regula y ordena la sociedad civil a través de las leyes, del poder legislativo. El control del poder legislativo tiene que ver con quién es el sujeto político de cada régimen. Por ejemplo, si el sujeto político es la nación, entonces es el colectivo de la nación quien regula la vida en común, pero si el sujeto político son los partidos políticos (el caso de España) son los partidos, cuyas organizaciones están pagadas por el Estado y dentro del mismo, quienes a voluntad de una oligarquía y mediante consenso, deciden la vida en común de la sociedad civil, regulando la convivencia. Tanto los Estados paternalistas como los maternalistas tienen un fin común y es el Estado total. Si bien hay aspectos más difíciles de controlar como es la familia o la propiedad privada, este último género lo hace.

La canción ‘Land of confusion’ (1986), de Génesis, es un tratado sobre los totalitarismos.

En España hay una oligarquía política de partidos, que están dentro del Estado y pagados por el mismo, que además ejercen de sujetos políticos, lo que quiere decir que tienen potestad para hacer las leyes, votar las mismas que han hecho y, a través de la disciplina de voto y junto a la ley de hierro de las oligarquías, mandar a todos sus diputados, que han sido puestos en una lista cerrada, votar lo que el jefe de partido diga. Además, controlan el poder judicial, órgano encargado de juzgar al poder político, y junto a los ministerios de igualdad, cultura, educación, etc… controlan los demás aspectos sociales.

Son dueños también de los medios de comunicación, pues tanto privados como públicos son pagados por el Estado. Todo esto lleva a que el régimen haga lo propio del espíritu totalitario, que bien lo escribió Marx: “La conciencia es, desde un comienzo, un producto social…”. Pues si la conciencia es un producto social, la conciencia es de la sociedad, lo que lleva a que el Estado cree una nueva conciencia social creando falsas ideologías cuyo propósito es dividir la nación para que siempre haya conflictos. Es este último párrafo la descripción del Estado español.


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Un comentario

  1. Avatar ENCARNACIÓN RUIZ CASTRO

    Estamos en sus manos!!!!!!!!!!, Cambiemos la Constitución, ya!!!!!!!!!!!

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