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La paz empieza por uno mismo.

Opinión, Salud

Construir la paz (III)

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Hay unos ejercicios para estar en paz y son los siguientes:

Tener ilusiones sanas, pasear, el contacto con la naturaleza, unas vacaciones armoniosas, dormir lo necesario, tener pensamientos puros, la relajación de mente, evitar apegamientos y adicciones, el perdón, tener una sana autoestima y autoconcepto, evitar pensamientos negativos, soltar las creencias limitativas, meditación y consciencia plena, la armonía en las relaciones y darse un abrazo, entre otros.

Todas estas cosas son caminos para la paz. Para tener paz, para ese entrenamiento consciente, hay que superar toda confrontación y conflicto mental, sin sufrimiento interior, sabiendo que todo es por la ley de correspondencia, que todo evoluciona, que todo nos puede llevar a esa serenidad… Así, me esforzaré en un equilibrio de la emotividad y de la ira, no voy a alterarme. Nos pueden ayudar esos mantras como el de Teresa de Jesús: «Que nada te turbe, que nada te espante…». Y esa paz interior irá superando la falta de armonía del mundo exterior de hoy: pondremos nuestro granito de arena y no nos afectará esa desarmonía.

Nuestra actitud es fundamental

La aptitud (nuestras cualidades) son importantes para lo que hacemos, pero mucho más importante es nuestra actitud: influye mucho más en los resultados. Así, vemos hoy día que muchas enfermedades tienen que ver con las emociones. Sabemos que hasta los genes cambian con las emociones. Decía hace poco una médico que las células pueden estar contentas o tristes según nuestra actitud, pueden ser resentidas y rabiosas o bien alegres, y todo ello nos da una vida distinta. Y que el 20% de la gente que se medica es por cuestiones de ánimos.

Cuando tenemos una actitud negativa, generamos más cortisol que dependerá de sentir esas amenazas que nos decimos a nosotros mismos, como «no llego a final de mes», «y si me pasa esta desgracia», etcétera. Esos pensamientos negativos hacen perder la paz: ese estrés continuado puede que a alguno le afecte haciendo que le tiemble el ojo, y no sólo son tics, sino que eso llega a la pérdida de pelo, aparece la fibromialgia o las contracturas, algunos cánceres se ven relacionados con eso, fallos en la memoria…

La mejor medicina es evitar esas enfermedades, es educar los pensamientos, tener esa paz interior. Desde lo personal, la paz puede vivirse si se descansa en el orden que rige la realidad y que cuida de cada uno de nosotros. Y se habla de la reconciliación personal, sabiendo aceptar, comprender…

La paz significa también paciencia que es la ciencia de la paz. Ser una persona de paz es también hacerse confiable para sí y los demás. Ser constructor de paz es no focalizarse en los problemas sino en las  soluciones.

La paz es abrirnos a la aceptación. En todas las religiones, de algún modo, se recoge la bienaventuranza: «Felices los pacíficos, los constructores de paz«. Shalom

Por último, la paz significa también paciencia, que es la ciencia de la paz, es hacerse confiable para sí y los demás, no focalizarse en los problemas sino en las  soluciones, es abrirnos a la aceptación. Y de todo ello nos habla Jesús, príncipe de la paz: «La paz os dejo, la paz os doy«.


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3 comentarios

  1. Avatar lopezmorenoencarnacion@gmail.com

    Mi abuelo decia’el que te hace bien, quiere lo bien y el que te hace mal, también porqué sabes de quien te tienes que guardar»

  2. Qué falta nos hace tener la filosofía más presente y fomentarla. Gracias por el artículo

  3. Avatar Luciano Pou

    Gracias a vosotros por los comentarios, Encarnacion y MGU! Estoy de acuerdo con ellos

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