black lives matter

Una de las protestas organizadas por Black Lives Matter.

Opinión, Política

Asesinados en Cuba y en Estados Unidos: diferente reacción en los medios y en la sociedad

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Tras seis décadas de dictadura, la población cubana, el 11 del pasado mes de julio, se comenzó a manifestar de forma masiva en la isla al grito de «libertad, pan, medicamentos y dignidad». Como era de esperar en un régimen comunista y totalitario, el Gobierno ha respondido de forma contundente, con cientos de detenidos, desaparecidos (personas que no se sabe donde están), heridos y al menos un muerto, según Amnistía Internacional, Prisoners Defenders y Human Rights Watch. Ha pasado ya un mes del inicio de estos disturbios y las palizas y detenciones continúan

El motivo de estas líneas es hacer una pequeña comparación entre la muerte de Diubis Laurencio Tejeda, de 36 años de edad, varón, de color, residente en el humilde barrio de Arroyo Naranjo en La Habana, asesinado el 12 de julio, durante una protesta en el barrio de la Güinera, en la capital de Cuba, con otras personas de color, también asesinadas en EEUU y en África y la diferente difusión en los medios de comunicación y, por lo tanto, la distinta repercusión en la sociedad.

He visto pocas imágenes de este joven cubano en la televisión, o mejor, no he visto ninguna. Tampoco la prensa escrita se ha hecho mucho eco de su muerte ni la gente supuestamente informada conoce su nombre y, desde luego, no hay manifestaciones masivas protestando por su muerte a un lado y otro del Atlántico, ¿Dónde están Black Lives Matter (BLM) y sus filiales? Igual sucede con los niños menores de 11 años que fueron decapitados al norte de Mozambique por los islamistas, según Save the Children, en marzo de este año, o tras el asesinato en el Sahel de cinco cristianos por parte del Estado Islámico (Isis, Daesh), en junio de este año.

El número de asesinados en el continente africano por parte de los yihadistas es impresionante. Sólo en el año 2020, cometieron más de 12.500 asesinatos, sobre todo en Nigeria, Burkina Faso y Mali, además de raptos, violaciones, etcétera. Nadie sabe lo que pasa al sur de Marruecos y parece ser que a todo el mundo, políticos incluidos, les importa un bledo. Las democracias occidentales y ciertas asociaciones progresistas que, en principio, son defensoras de los derechos humanos y en particular de los derechos de las mujeres y antirracistas, ni están ni se las ve ni se las esperan. ¿Importan realmente las vidas de las personas de color? Si la respuesta fuera sí, ¿dónde está al menos BLM?

Doble vara de medir

Todos recordamos la muerte e incluso el nombre de George Floyd, asesinado en mayo de año pasado en Minesota. Y está bien recordarlo, para que no se repita un hecho similar, pero es paradójico que desconozcamos otras muchas muertes de personas de color más recientes. Con Floyd, la asociación Black Lives Matter convocó innumerables manifestaciones de protesta en USA, muchas de las cuales terminaron en violencia, incendios y destrucción, que incluso dieron lugar a unas 36 muertes violentas, que yo sepa, y alrededor de un millar de oficiales de policía heridos. Todo lo cual, dio lugar a una confrontación mediática, social y real entre blancos y gente de color, ocasionando también daños materiales por valor de unos 8.000 millones de dólares (según politifact.com) y ruina de numerosos pequeños negocios destrozados que, por ser pequeños, carecían de seguros ante esas contingencias.

En principio, está bien manifestarse contra cualquier violencia y más si se ha matado a alguien, pero cuidando de no generar más muertes, ruina y odio. Black Lives Matter consiguió que todo el mundo conociera la tragedia de la familia Floyd y que mucha gente se pusiera de rodillas pidiendo perdón por algo que no habían hecho, una muestra de la hipocresía de nuestra sociedad y el sometimiento a la política de confrontación del marxismo tradicional dualista de opresor/oprimido y la Critical Theory (Teoría Crítica). El problema de Black Lives Matter comienza ya con su nombre, ¿qué pasa, sólo las vidas negras importan? Pienso que para alguien honesto, todas las vidas importan, con independencia del color de la piel. Pero ellos lo han dejado muy claro: el nombre es un fraude, no les interesan las vidas de las personas de color de Cuba ni de África, únicamente están interesados en las vidas que les proporcionan rédito político para atacar a la sociedad occidental. ¿Hemos visto alguna manifestación por los asesinados por el régimen comunista cubano o por los islamistas en África? Ni las hemos visto ni las veremos, ellos tienen bula para matar a quien les estorbe.

Usando palabras incluyentes y aparentando defender a ciertos colectivos, hay mucha mentira, manipulación, cinismo e intereses espurios. Decía George Orwell en su novela Rebelión en la granja: «Todos los animales son iguales, pero unos son más iguales que otros«. Podríamos pensar que la gente de color de Estados Unidos tienen un plus sobre los de color de Cuba y África para BLM y organizaciones similares, pero no es así, es mucho peor. En nuestra sociedad, el ser humano ha perdido su valor intrínseco como persona y sólo interesa si da rédito político para el nuevo orden, en el que los islamistas y la izquierda tienen carta blanca para hacer lo que les interese.

El apagón informativo del cubano y africanos asesinados por ciertos grupos se consigue sólo gracias a la cooperación de muchos, entre los que incluyo los medios de comunicación, que han perdido en gran parte el sentido de la ética y la decencia y, por tanto, su credibilidad. Nosotros, los componentes de la sociedad, el hombre normal, en general, tragamos lo que nos echen y ellos lo saben y aprovechan esa circunstancia. No queremos saber ni salir de nuestro rincón de confort ni señalarnos mientras no nos afecte directamente. Pero lo mínimo que debemos hacer es estar alerta y no dejarnos engañar y manipular de forma tan simple. La muerte de Diubis Laurencio Tejeda no es algo sin importancia frente a la de George Floyd. La única diferencia es que los comunistas de Cuba son intocables y el gobierno republicano de EEUU, en ese momento, era un enemigo a batir por la progresía mundial. Desgraciadamente, las muertes de estas personas han importado, de verdad, solo a los familiares y a pocos más. ¡Una pena y una vergüenza para nuestra sociedad!


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5 comentarios

  1. Avatar Alberto

    Muy buen artículo de opinión, totalmente de acuerdo en lo que escribes y cómo lo narras.
    Patria y Vida

  2. Avatar Amador

    Verdad pura al 100%.

  3. Avatar Eduardo Ruiz

    Magnífico artículo y cuánta verdad, los medios están vendidos al mejor postor.

    • Avatar M. Reyes Fdz Loaysa

      Nos pones la vergüenza de pertenecer a una sociedad manipulada que no se cuestiona la información que recibe.
      De todos modos, me parece que esa diferencia de trato mediático habría que hacerla en los propios EEUU. Porque no me parece desproporcionado que nos pese más que el abuso de poder en un policía de una democracia, a que se haga en sitios donde no se ha conseguido aún quitarse de encima una dictadura.
      Pero, aplaudo que nos recuerde LA FALTA DE LIBERTAD que sufren las personas en esos lugares Y SEAMOS CONSCIENTES del silencio mediático cuando la injusticia no tiene réditos ideológicos.

  4. Avatar Jose Ramon talero is

    Mi más sincera felicitación… Exposición perfecta y documentada… Hay que seguir exponiendo y extendiendo la verdad…

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